Cada vez que un cirujano en México elige un bisturí, unas pinzas o un gancho de un instrumental clasificado y numerado, sigue una lógica que Al-Zahrawi ilustró por primera vez de forma sistemática hace mil años en Córdoba.
Lo usas hoy
Si alguna vez te han operado, aunque sea de algo menor, el cirujano usó instrumentos —bisturís, pinzas, ganchos, catéteres— cuya forma básica desciende de un catálogo dibujado a mano en el siglo X. Y si alguna vez te cosieron una herida con un hilo que el cuerpo absorbe solo, sin necesidad de que te quiten los puntos, usaste una tecnología —el catgut— descrita con detalle por primera vez en un tratado médico árabe.
Quién, dónde, cuándo
Abu al-Qasim Jalaf ibn al-ʿAbbas al-Zahrawi (936-1013), conocido en la Europa medieval como Albucasis, vivió y practicó en Córdoba, en Al-Andalus, durante el califato de Al-Hakam II. Su obra principal, el Kitab al-Tasrif li-man ʿajiza ʿan al-Taʾlif (“El método para quien no puede componer un tratado”), es una enciclopedia médica de treinta volúmenes que cubre desde farmacología hasta obstetricia. El libro 30, dedicado por completo a la cirugía, es el que le dio fama duradera: ahí ilustró alrededor de 200 instrumentos quirúrgicos, muchos diseñados o modificados por él mismo, y describió procedimientos que incluyen cauterización, extracción de cálculos, tratamiento de fracturas, cirugía dental y obstétrica.
Qué había antes y qué cambió
Antes de Al-Zahrawi, la cirugía griega (Galeno, siglo II) y bizantina existía y era respetada, pero se transmitía sobre todo en textos sin el mismo nivel de ilustración sistemática del instrumental, y con cierto estigma social: en algunas tradiciones médicas antiguas, la cirugía se consideraba un oficio manual menor frente a la medicina “teórica”. Lo que cambió con el Kitab al-Tasrif fue, primero, la ilustración exhaustiva de cada instrumento junto a su uso, un recurso didáctico que hoy damos por hecho en cualquier manual quirúrgico y que entonces era prácticamente inédito a esa escala. Segundo, la descripción sistemática de procedimientos paso a paso, incluyendo cuándo NO operar. Tercero, la documentación detallada de suturas con material reabsorbible (catgut) y de una esponja anestésica aplicada antes de procedimientos dolorosos, dos intentos tempranos de resolver problemas —la sutura que hay que retirar, el dolor durante la operación— que la cirugía moderna sigue resolviendo con herramientas más seguras pero con la misma lógica de fondo.
Cómo llegó a Occidente y a México
El Kitab al-Tasrif se tradujo al latín en el siglo XII por Gerardo de Cremona, en Toledo, y bajo el nombre de Albucasis se convirtió en texto de referencia obligada en las universidades médicas europeas —Salerno, Montpellier, Bolonia— durante más de 500 años, hasta bien entrado el Renacimiento. Las ilustraciones de instrumentos se copiaron y recopiaron en manuscritos europeos posteriores casi sin cambios. Esa cadena —Córdoba, Toledo, las universidades europeas— es la misma vía por la que gran parte del saber médico islámico llegó a España y, con la conquista, a Nueva España: los primeros cirujanos y barberos-cirujanos de la Colonia se formaron en una tradición médica europea que todavía citaba a Albucasis como autoridad.
Lo que dice el Islam
وَمَنْ أَحْيَاهَا فَكَأَنَّمَا أَحْيَا النَّاسَ جَمِيعًا«… y quien salve una vida será como si hubiera salvado la vida de toda la humanidad».
Corán 5:32
«Allah no ha hecho descender una enfermedad sin hacer descender también su remedio».
Sahih al-Bujari 5678
Al-Zahrawi, como Al-Razi e Ibn Sina, fue un musulmán practicante que entendía la cirugía como una forma de cumplir ese mandato: buscar el remedio que Allah ya había dispuesto. En la introducción de su tratado insiste en que escribe para dejar un legado útil a quienes vengan después, un motivo que enlaza con la valoración islámica del conocimiento transmitido como una forma de caridad continua (sadaqah yariyah).
Verdad y mito
- INVENCIÓN real y bien documentada: el catálogo ilustrado de unos 200 instrumentos quirúrgicos en el Kitab al-Tasrif es un hito real de la historia de la medicina, reconocido por historiadores como referencia de la cirugía sistemática e ilustrada.
- Punto que requiere honestidad: la atribución del catgut (sutura reabsorbible) a Al-Zahrawi como su “invención” es popular pero discutida entre historiadores de la medicina; hay descripciones de suturas con tripa animal en fuentes previas y contemporáneas. Lo correcto es decir que su tratado da la descripción temprana más completa y detallada que se conserva, sin reclamar autoría exclusiva.
- MEJORA documentada: la esponja anestésica (opio y beleño) no fue idea exclusiva de Al-Zahrawi —aparece en varias fuentes médicas islámicas y bizantinas—, pero su uso sistemático y su descripción en un tratado tan influyente ayudaron a normalizar el intento de aliviar el dolor quirúrgico siglos antes de la anestesia moderna.
- TRANSMISIÓN: el libro 30 llegó a Europa por traducción directa (Toledo, siglo XII) y se enseñó durante cinco siglos bajo el nombre latinizado de Albucasis, una de las cadenas de transmisión médica mejor documentadas de toda la Edad Media.
Además de la cirugía general, el Kitab al-Tasrif dedica secciones específicas a la obstetricia (posiciones del parto, instrumentos para partos complicados), la odontología (extracción de dientes, prótesis dentales tempranas hechas con hueso o marfil) y el tratamiento de fracturas y luxaciones, con descripciones de férulas y vendajes que anticipan principios de la ortopedia moderna. Esa amplitud —cirugía, obstetricia, odontología y traumatología en un solo tratado ilustrado— es parte de por qué la obra se mantuvo vigente en Europa durante tanto tiempo: no era un libro especializado y estrecho, sino una referencia completa para cualquier médico que tuviera que operar.
En resumen:
- Al-Zahrawi (936-1013), de Córdoba, escribió el Kitab al-Tasrif, con un libro entero dedicado a la cirugía.
- Ilustró unos 200 instrumentos quirúrgicos, el primer catálogo sistemático de este tipo conocido.
- Describió el catgut con más detalle que ninguna fuente anterior conocida, aunque su atribución exclusiva como inventor es discutida.
- Documentó el uso de una esponja anestésica antes de procedimientos dolorosos.
- Su obra se tradujo al latín y fue texto obligatorio en universidades europeas durante más de 500 años, bajo el nombre de Albucasis.



