El café: de Yemen y los sufíes al mundo

قَهْوَةqahwah

De los círculos de dhikr en Yemen a la cafetería de tu esquina en Guadalajara.

Ciencia y salud · Inventos del mundo islámicoSegún el Corán y la Sunnah

Granos de café tostados y una taza humeante sobre una mesa de madera.
Granos de café tostados y una taza humeante sobre una mesa de madera.Foto: Mike Kenneally / Unsplash

Si tomas un café en la mañana antes de salir a trabajar, estás repitiendo un ritual que empezó hace unos seiscientos años en los monasterios sufíes de Yemen, no en una cafetería europea. La palabra misma, “café”, conserva el recorrido: viene del árabe qahwah, pasó al turco y de ahí a toda Europa. Esta página cuenta la historia real —con lo que es leyenda y lo que es documento— de cómo una infusión yemení se volvió la segunda bebida más consumida del planeta, y cómo llegó hasta la taza que tienes en la mano en Guadalajara.

Lo usas hoy

El café que compras en la tienda de la esquina, el que se sirve en cada oficina y cada sobremesa mexicana, desciende directamente de una costumbre religiosa: los sufíes (místicos musulmanes) de Yemen que bebían una infusión de granos tostados para permanecer despiertos durante las noches de oración y dhikr (recuerdo de Allah). De ahí salió, con el tiempo, el café espresso, el de olla, el de la cafetera italiana y el capuchino.

Quién, dónde, cuándo

La primera evidencia sólida y documentada del café como bebida aparece en Yemen a mediados del siglo XV, entre círculos sufíes cercanos al puerto de Mocha (o Al-Mukha), que dio su nombre a una variedad de café hasta hoy. Se cita con frecuencia a un jeque sufí, Ali ibn Umar al-Shadhili, como uno de los primeros en popularizarlo, aunque los detalles de su biografía son tan legendarios como precisos son los registros posteriores del uso de la bebida.

Desde Yemen, el café subió a La Meca y El Cairo a comienzos del siglo XVI, y de ahí a Estambul, capital del Imperio otomano, donde en 1554 abrieron las primeras casas de café (qahveh khaneh) al estilo que hoy reconocemos: un lugar público para conversar, jugar, escuchar música y hacer negocios, no solo para rezar.

Qué había antes y qué cambió

El cafeto (la planta) es originario de Etiopía, en la región de Kaffa, donde sus habitantes ya masticaban los frutos o los mezclaban con grasa animal para obtener energía en viajes largos —un uso documentado, aunque anterior y distinto de la bebida. No existía, sin embargo, ninguna tradición de tostar el grano, molerlo y prepararlo como infusión caliente.

Ese paso —transformar una planta estimulante en la bebida que conocemos— es la aportación yemení real. No fue domesticar el cafeto (eso ya existía en Etiopía) ni descubrir sus efectos (también conocidos localmente), sino inventar el proceso: tostado, molienda y cocción en agua, y con él un ritual social y espiritual que se extendió por todo el mundo islámico.

Cómo llegó a Occidente y a México

El café llegó a Europa por dos rutas: el comercio veneciano con el Imperio otomano (Venecia abrió su primera casa de café hacia 1645) y el contacto directo con Estambul de viajeros y diplomáticos. De Italia pasó a Francia, Inglaterra y Holanda, donde las casas de café del siglo XVII se volvieron centros de debate científico y político —de ahí salieron, por ejemplo, la Bolsa de Londres y algunas aseguradoras, nacidas literalmente en cafeterías.

España tardó más: el chocolate americano, que ya circulaba desde el siglo XVI, competía con el café por el gusto de la corte, y el café no se popularizó en la península hasta el siglo XVIII. A la Nueva España llegó todavía después, hacia finales de ese mismo siglo, primero como curiosidad importada y luego, ya en el México independiente, como cultivo: plantas traídas desde el Caribe (Cuba, Santo Domingo) se sembraron en Veracruz, Oaxaca y Chiapas, que siguen siendo hoy las principales regiones cafetaleras del país.

Lo que dice el Islam

El café no tiene una mención directa en el Corán ni en los hadices —es, obviamente, posterior al Profeta ﷺ—, pero su historia está ligada a dos principios islámicos reales: la búsqueda de lo lícito y bueno entre las cosas creadas, y el valor de las vigilias nocturnas de adoración.

يَا أَيُّهَا النَّاسُ كُلُوا مِمَّا فِي الْأَرْضِ حَلَالًا طَيِّبًا

«¡Gente! Comed de lo lícito y bueno que hay en la tierra».

Corán 2:168

El café, al no embriagar ni nublar la razón, cae dentro de esa categoría de lo lícito y bueno (halal tayyib). Su historia de origen sufí tiene sentido: la Sunnah anima a la oración nocturna y al recuerdo de Allah incluso cuando cuesta esfuerzo, y una infusión que ayuda a mantenerse despierto encajó naturalmente en esa práctica.

Verdad y mito

Aquí conviene ser preciso, porque el café es uno de los ejemplos donde el entusiasmo popular exagera menos de lo que se piensa, pero también simplifica:

Elemento Qué es realmente
La planta del cafeto Transmisión desde la naturaleza: es originaria de Etiopía, no de Arabia.
El tostado y la preparación como bebida Invención genuina, documentada en Yemen, siglo XV.
La casa de café como espacio social Invención otomana (Estambul, siglo XVI), a partir de la costumbre sufí.
La leyenda del pastor Kaldi Folclore: sin respaldo documental, popularizada siglos después.
El café llega a Europa Difusión comercial, vía Venecia y el Imperio otomano, siglo XVII.

No hay que exagerar diciendo que “los musulmanes descubrieron el café” en el sentido de encontrar la planta: eso ya lo sabían los etíopes. Lo que sí es cierto, y verificable con historiadores como Ralph Hattox, es que el mundo islámico —primero Yemen, después Estambul— inventó la bebida y la cultura social que la rodea, y que de ahí salió literalmente a todo el planeta.

En resumen

  • El cafeto es originario de Etiopía; la bebida —tostada, molida, infusionada— se inventó en Yemen, siglo XV, en círculos sufíes.
  • Se difundió por La Meca, El Cairo y Estambul, y de ahí a Europa por Venecia, siglo XVII.
  • Llegó tarde a España y más tarde a la Nueva España, donde hoy Veracruz, Oaxaca y Chiapas son regiones cafetaleras.
  • Es halal: no embriaga, y su origen está ligado a la vigilia nocturna de oración, no a un texto sagrado.
  • La leyenda del pastor Kaldi es folclore; la historia documentada empieza con los sufíes yemeníes.

Fuentes

Las aleyas se citan como sura:aleya. Los hadices, con su colección y número según las ediciones de referencia. Las traducciones son nuestras, cuidando el sentido del árabe.

  1. Corán 2:172 — «Comed de las cosas buenas que os hemos proveído».
  2. Corán 16:69 — la miel como sanación, ejemplo del interés islámico por las sustancias naturales.
  3. Ralph S. Hattox, "Coffee and Coffeehouses: The Origins of a Social Beverage in the Medieval Near East" (1985) — el estudio académico de referencia sobre el origen yemení del café.
  4. William H. Ukers, "All About Coffee" (1922) — historia general del café y su difusión a Europa.
  5. Antonio Escohotado, "Historia general de las drogas" — la llegada del café a España y a la Nueva España.

Preguntas frecuentes

¿Es cierto que un pastor de cabras descubrió el café?

Esa es la leyenda de Kaldi, un pastor etíope cuyas cabras se pusieron eufóricas al comer los frutos del cafeto. Es una historia bonita, contada por primera vez siglos después de los hechos, sin respaldo documental. Lo que sí está documentado es el uso del café como bebida por sufíes en Yemen hacia el siglo XV.

¿El café es haram, halal o makruh en el Islam?

El café es halal: no embriaga ni causa la pérdida de la razón, así que no entra en la prohibición del jamr (2:219; 5:90). De hecho, en el siglo XVI hubo intentos de prohibirlo en algunas ciudades otomanas por motivos sociales (las casas de café como lugar de reunión y crítica política), no por una prohibición religiosa del grano en sí; esas prohibiciones no prosperaron.

¿Por qué los sufíes tomaban café?

Para mantenerse despiertos durante las vigilias nocturnas de dhikr (recuerdo de Allah) y los estudios religiosos largos. El efecto estimulante de la cafeína encajaba con una práctica que ya existía: la oración y el recuerdo nocturnos que también recomienda la Sunnah del Profeta ﷺ.

¿De dónde viene la palabra "café"?

Del árabe *qahwah*, que pasó al turco otomano como *kahve*, de ahí al italiano *caffè* y al español "café". El nombre viajó con la bebida: primero por el Imperio otomano, después por las rutas comerciales venecianas hacia toda Europa.

¿Cómo llegó el café a México?

Mucho después que a Europa: los españoles preferían el chocolate americano y tardaron en adoptar el café. Llegó a la Nueva España a finales del siglo XVIII, primero como curiosidad de las clases altas y después como cultivo, cuando se trajeron plantas desde el Caribe a Veracruz, Oaxaca y Chiapas, regiones cafetaleras hasta hoy.

¿El cafeto es una planta árabe?

No: el cafeto es originario de Etiopía, en el cuerno de África, donde crece de forma silvestre. Lo que ocurrió en Yemen, al otro lado del mar Rojo, no fue domesticar la planta sino inventar la bebida: tostar el grano, molerlo y prepararlo como infusión. Esa es la aportación árabe real.

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