La brújula, el kamal, los mapas y la navegación

المِلَاحَةal-milaha

El kamal, la vela latina y el mapa de Al-Idrisi: la navegación que abrió el océano Índico y, después, el Atlántico.

Ciencia y salud · Inventos del mundo islámicoSegún el Corán y la Sunnah

Un mapa antiguo enrollado junto a una brújula de latón sobre una mesa de madera.
Un mapa antiguo enrollado junto a una brújula de latón sobre una mesa de madera.Foto: Hendrik Morkel / Unsplash

Antes del GPS, saber dónde estabas en medio del océano dependía de instrumentos sencillos y de mucha observación del cielo. Los navegantes del mundo islámico, sobre todo en el océano Índico, perfeccionaron esa ciencia hasta un punto que después se volvió esencial para la exploración europea del Atlántico.

Lo usas hoy

La brújula de tu teléfono, la aplicación que te marca la dirección de la qibla, incluso Google Maps: todo desciende de una larga tradición de resolver el mismo problema —saber dónde estás y hacia dónde ir— que los navegantes árabes llevaron a un alto nivel de precisión con instrumentos que cabían en una mano.

Quién, dónde, cuándo

La brújula magnética nació en China, documentada desde la dinastía Han (siglo II a.C., como instrumento de adivinación) y usada para navegar desde la dinastía Song, hacia el siglo XI. Los marinos árabes del océano Índico, que comerciaban con China desde siglos antes, la adoptaron hacia el siglo XIII y la combinaron con un instrumento propio: el kamal, una tablilla con una cuerda anudada que permitía medir la altura de la estrella Polar y calcular la latitud. En el Mediterráneo y el mar Rojo se generalizó también la vela latina, una vela triangular que permite navegar mucho más cerca del viento que las velas cuadradas tradicionales. En 1154, el geógrafo Al-Idrisi (1100-1165), en la corte del rey normando Rogelio II de Sicilia, terminó la Tabula Rogeriana, un gran mapamundi y un libro descriptivo que sintetizaba el conocimiento geográfico griego, islámico y de viajeros de su tiempo. Casi cuatro siglos después, el almirante otomano Piri Reis (1465-1553) dibujó en 1513 un mapa que incorporaba información reciente de los viajes de Cristóbal Colón.

Qué había antes y qué cambió

Antes de la brújula, los navegantes del océano Índico ya eran expertos en algo que los europeos tardarían siglos en dominar: los vientos monzónicos, que soplan en direcciones opuestas según la estación y permiten planear viajes de ida y vuelta entre Arabia, India y África oriental. Esa ruta ya era transitada desde la Antigüedad, aprovechando el descubrimiento del piloto griego Hipalo, en el siglo I, del patrón regular de esos vientos; los navegantes árabes la perfeccionaron y la convirtieron en una red comercial estable durante siglos. A eso se sumaba la navegación astral tradicional. Lo que cambió con la adopción de la brújula y la invención del kamal fue la posibilidad de navegar con precisión incluso en días nublados o en mar abierto, lejos de toda referencia costera, calculando la latitud de forma casi matemática en lugar de solo estimarla, lo que permitió rutas más directas y menos dependientes de seguir la costa.

Cómo llegó a Occidente y a México

La transmisión aquí fue por comercio, no por conquista de un territorio concreto: los mercaderes italianos —genoveses, venecianos, amalfitanos— trataban constantemente con puertos árabes del Mediterráneo oriental y adoptaron tanto la brújula como, con el tiempo, mejoras como el cardán y la rosa de los vientos, que perfeccionaron por su cuenta hacia el año 1300. La vela latina, muy usada por embarcaciones árabes en el Mediterráneo y el océano Índico, fue clave en el diseño de las carabelas portuguesas del siglo XV, capaces de navegar contra el viento y regresar de las costas africanas: sin esa vela, la exploración atlántica portuguesa habría sido mucho más lenta. Y el propio Piri Reis reconoce en su mapa de 1513 haber usado, entre sus fuentes, un mapa hoy perdido de Cristóbal Colón: una prueba directa de que la información náutica circulaba entre navegantes otomanos, portugueses y castellanos justo en el momento en que España llegaba a lo que hoy es México.

Lo que dice el Islam

وَعَلَامَاتٍ ۚ وَبِالنَّجْمِ هُمْ يَهْتَدُونَ

«Y señales; y por las estrellas se guían».

Corán 16:16
وَهُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ النُّجُومَ لِتَهْتَدُوا بِهَا فِي ظُلُمَاتِ الْبَرِّ وَالْبَحْرِ

«Es Él quien hizo para ustedes las estrellas, para que se guíen por ellas en las tinieblas de la tierra y del mar».

Corán 6:97

Estos versos mencionan de forma explícita la navegación por las estrellas, en tierra y en mar, como una de las señales de la creación puestas al servicio del ser humano. El Corán también anima al comercio y al desplazamiento por la tierra en busca del sustento (62:10), lo que dio un incentivo religioso adicional al desarrollo de rutas marítimas seguras y confiables.

Verdad y mito

Verdad: los navegantes árabes del océano Índico desarrollaron el kamal, un instrumento propio y original para calcular la latitud; adoptaron y perfeccionaron el uso práctico de la brújula china; dominaron los vientos monzónicos como nadie más en su época; y Al-Idrisi produjo una síntesis cartográfica genuinamente notable para el siglo XII.

Mito: la brújula no es un invento árabe, sino chino —eso hay que decirlo sin ambigüedad—; los marinos árabes fueron adoptadores y perfeccionadores tempranos, no sus inventores. El origen exacto de la vela latina también es incierto: pudo desarrollarse en el Mediterráneo tardorromano o bizantino antes de generalizarse entre los árabes, así que atribuírsela en exclusiva al mundo islámico sería impreciso. Y el mapa de Al-Idrisi, aunque notable, tenía las mismas limitaciones que cualquier mapa medieval —distorsiones considerables en regiones lejanas—, así que llamarlo “el mapa más preciso del mundo durante trescientos años”, como hacen algunos textos de divulgación, exagera su exactitud real aunque no su importancia histórica.

En resumen

  • La brújula es un invento chino; los navegantes árabes la adoptaron y la combinaron con el kamal, instrumento propio para medir la latitud.
  • El origen de la vela latina es incierto, aunque su uso árabe extenso está bien documentado.
  • Al-Idrisi (1154) hizo una síntesis cartográfica notable para el rey normando de Sicilia.
  • Piri Reis (1513) usó, entre otras fuentes, un mapa hoy perdido de Cristóbal Colón.
  • Esa red de conocimiento náutico compartido formaba parte del equipo con el que los europeos cruzaron el Atlántico hacia América.

Fuentes

Las aleyas se citan como sura:aleya. Los hadices, con su colección y número según las ediciones de referencia. Las traducciones son nuestras, cuidando el sentido del árabe.

  1. Corán 6:97 — «Es Él quien hizo para ustedes las estrellas, para que se guíen por ellas en las tinieblas de la tierra y del mar».
  2. Corán 16:16 — «Y señales; y por las estrellas se guían».
  3. Corán 62:10 — «Dispérsense por la tierra y busquen del favor de Allah».
  4. Al-Idrisi, Nuzhat al-Mushtaq fi Ikhtiraq al-Afaq (1154) — la Tabula Rogeriana para Rogelio II de Sicilia.
  5. Piri Reis, mapa de 1513 (Palacio de Topkapi, Estambul) — mapamundi que incorpora rutas de Colón.
  6. G. R. Tibbetts, Arab Navigation in the Indian Ocean Before the Coming of the Portuguese (1971) — el kamal y la navegación por latitud en el océano Índico.
  7. S. D. Goitein, A Mediterranean Society — el comercio y la navegación en el mundo islámico medieval.

Preguntas frecuentes

¿Los árabes inventaron la brújula?

No. La brújula es un invento chino, con la aguja imantada documentada desde la dinastía Han y su uso como instrumento de navegación desde la dinastía Song, hacia el siglo XI. Los marinos árabes del océano Índico la adoptaron después, por contacto comercial con China, y la perfeccionaron con instrumentos propios como el kamal.

¿Qué es el kamal?

Un instrumento sencillo hecho con una tablilla de madera y una cuerda anudada, que los navegantes árabes usaban para medir la altura de la estrella Polar sobre el horizonte y así calcular la latitud en la que se encontraba su barco. Fue clave para la navegación de altura en el océano Índico, mucho antes de que existieran instrumentos europeos comparables.

¿La vela latina la inventaron los árabes?

Es incierto, y hay que decirlo con honestidad: los historiadores debaten su origen exacto, que podría estar en el Mediterráneo romano o bizantino tardío. Lo que sí está bien documentado es que los marinos árabes la usaron extensamente en el océano Índico y el mar Rojo, y que su capacidad de navegar contra el viento influyó decisivamente en el diseño de las carabelas portuguesas del siglo XV.

¿Qué logró Al-Idrisi con su mapa?

En 1154, para el rey normando Rogelio II de Sicilia, Al-Idrisi terminó un gran mapamundi grabado en plata y un libro con la descripción de cada región conocida, sintetizando fuentes griegas, islámicas y relatos de viajeros. Fue uno de los mapas más completos de su época y se usó como referencia en Europa durante siglos, aunque —como todos los mapas medievales— tenía distorsiones importantes, sobre todo en las regiones más alejadas.

¿Cómo se conecta esto con la llegada a América?

El mapa de Piri Reis, de 1513, muestra cómo la información náutica circulaba entre navegantes árabes, portugueses y castellanos en el momento mismo de la exploración transatlántica: el propio Piri Reis dice haber usado un mapa perdido de Cristóbal Colón como una de sus fuentes. La brújula, el kamal y la vela latina, perfeccionados en el mundo islámico, formaban parte del equipo de navegación que los europeos llevaron consigo a través del Atlántico.

¿Qué usamos hoy de todo esto?

La brújula sigue integrada en cada teléfono (incluidas las aplicaciones que marcan la dirección de la qibla), y el principio de medir la altura de un astro para saber tu posición sigue siendo la base de la navegación astronómica, aunque hoy el GPS haga ese cálculo en segundos.

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