La arquitectura islámica: el arco, la cúpula y el azulejo

العِمارةal-ʿimarah

El arco que sostiene una catedral gótica y el azulejo de una cocina poblana vienen del mismo taller: el del Islam clásico.

Ciencia y salud · Inventos del mundo islámicoSegún el Corán y la Sunnah

Arcos de herradura entrelazados y azulejos geométricos en un patio andalusí.
Arcos de herradura entrelazados y azulejos geométricos en un patio andalusí.Foto: shams ibrahim / Unsplash

Si alguna vez entraste a una iglesia colonial en Puebla, caminaste bajo un arco de medio punto rematado en un marco rectangular, o comiste en un plato de talavera azul y blanco, ya tocaste la herencia de la arquitectura islámica sin saberlo. El arco apuntado que hizo posibles las catedrales góticas, la cúpula sobre pechinas, el azulejo geométrico y el patio central con fuente: todo eso pasó, en algún momento de su historia, por los talleres y las cortes del Islam clásico.

Lo usas hoy

Camina por el centro histórico de cualquier ciudad mexicana con pasado virreinal y vas a encontrar tres huellas concretas. Primero, el azulejo: la palabra viene del árabe az-zulayj (“piedra pulida” o “pequeña piedra”), y la técnica de vidriarlo con estaño para lograr ese blanco opaco brillante es la misma que perfeccionaron los alfareros de Irak en el siglo IX. Segundo, el patio central: la casa mexicana tradicional, con sus habitaciones alrededor de un patio con fuente y plantas, hereda el modelo de la casa andalusí, que a su vez venía de la casa romana y persa adaptada. Tercero, el arco de herradura decorativo en fachadas de templos y casonas, con su alfiz (el marco rectangular que lo enmarca), un rasgo que quedó fijado en España durante siglos de arquitectura mudéjar y cruzó el Atlántico con los primeros constructores novohispanos.

Quién, dónde, cuándo

La arquitectura islámica no nace de un solo genio ni de un solo lugar: se construye durante siglos combinando tradiciones romanas, bizantinas y persas bajo el patrocinio de califas y sultanes. La Cúpula de la Roca en Jerusalén (692) es de los primeros grandes monumentos, con su cúpula dorada y sus mosaicos geométricos. La Mezquita de Córdoba, iniciada en 786 bajo el emirato omeya de Al-Andalus, desarrolló el sistema de arcos de herradura superpuestos en dos niveles, una solución estructural e visual única en su época. En Bagdad y Samarra, los abasíes construyeron a gran escala con ladrillo y estuco tallado. En Egipto, los fatimíes y mamelucos refinaron la cúpula sobre muqarnas (esos nichos escalonados que parecen estalactitas de yeso). Y en la propia Al-Andalus, entre los siglos XIII y XV, el reino nazarí de Granada llevó la decoración geométrica y epigráfica a su culminación en la Alhambra.

Qué había antes y qué cambió

Antes del Islam, Roma y Bizancio ya construían con arcos de medio punto y cúpulas (el Panteón de Roma, Santa Sofía en Constantinopla), y Persia sasánida usaba bóvedas de cañón monumentales en palacios como el de Ctesifonte. Lo que los arquitectos musulmanes hicieron no fue partir de cero, sino combinar y llevar más lejos esas soluciones: adoptaron el arco de herradura que ya existía en la España visigoda y lo volvieron sistema decorativo y estructural a la vez; tomaron la cúpula romana y bizantina y la remataron con pechinas y muqarnas para resolver la transición entre una base cuadrada y una cúpula circular con una elegancia nueva; desarrollaron el arco apuntado —presente ya en construcciones preislámicas de Siria— como solución estructural que reparte mejor las cargas que el arco de medio punto, y lo usaron en mezquitas y palacios siglos antes de que apareciera en Europa. El resultado fue un lenguaje propio: geometría, caligrafía y vegetación estilizada (el llamado arabesco) cubriendo superficies enteras, porque la figura humana se evita en el arte religioso.

Cómo llegó a Occidente y a México

El camino más claro es Al-Andalus → España cristiana → Nueva España. Cuando los reinos cristianos fueron reconquistando la península ibérica entre los siglos XI y XV, no destruyeron el saber constructivo musulmán: lo adoptaron. Nació así el mudéjar, el estilo de los artesanos musulmanes que siguieron trabajando bajo dominio cristiano, y que mezcló el arco de herradura, el alfiz, el artesonado de madera y el azulejo con la arquitectura gótica y renacentista española. Ese mudéjar cruzó el Atlántico con los primeros constructores y frailes de Nueva España en el siglo XVI: por eso los conventos y capillas de las misiones novohispanas tienen artesonados mudéjares, arcos de herradura decorativos y portadas con alfiz. La talavera de Puebla, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial, desciende directamente de la loza vidriada que perfeccionaron los alfareros musulmanes de Irak, pasada por España (donde se llamó “azulejo de Talavera de la Reina”) y adaptada en Puebla con motivos chinos, españoles e indígenas desde el siglo XVI. En paralelo, el arco apuntado que los cruzados y peregrinos vieron en Tierra Santa y en Sicilia (donde gobernaron los musulmanes hasta el siglo XI) llegó a Francia y ayudó a que naciera el gótico en el siglo XII: catedrales como Notre-Dame se sostienen con una solución estructural que el Islam ya usaba generaciones antes.

Lo que dice el Islam

El Corán no da instrucciones técnicas de construcción, pero sí menciona la obra arquitectónica como un don puesto al servicio de una vida ordenada y de la adoración, en el relato de Sulayman (Salomón):

«Le hacían lo que él quería: templos, estatuas, fuentes como cisternas y calderas fijas. "¡Familia de Dawud! Obrad con gratitud". Pocos de Mis siervos son agradecidos».

Corán 34:13

La tradición islámica siempre distinguió entre construir con dignidad y caer en el derroche: varios relatos atribuidos al Profeta ﷺ desaconsejan el gasto excesivo en el adorno de las mezquitas, recordando que lo esencial es el propósito del edificio —la oración, la comunidad, el conocimiento— y no su ostentación (verificar la referencia exacta). Por eso la mezquita clásica combina belleza y sencillez: la decoración geométrica y caligráfica cubre muros, pero rara vez compite con la función del espacio.

Verdad y mito

Verdad: el arco de herradura estilizado, la cúpula sobre muqarnas y pechinas, y la decoración geométrica islámica (el “arabesco”) son un desarrollo genuino y datado del mundo islámico, sin equivalente anterior en esa forma exacta. La influencia del mudéjar sobre la arquitectura mexicana virreinal es un hecho documentado por historiadores del arte como Manuel Toussaint y Rafael López Guzmán, visible en decenas de templos y casas coloniales.

Mito o matiz: decir que el Islam “inventó” el arco o la cúpula es exagerar; ambos existían antes en Roma, Bizancio y Persia. Lo correcto es hablar de transmisión y mejora: los arquitectos musulmanes tomaron soluciones existentes, las combinaron de formas nuevas y las llevaron a una escala y una consistencia que influyeron después en Europa. Tampoco es exacto imaginar una “línea recta” de una mezquita de Damasco a una iglesia poblana: entre medio hubo siglos de mudéjar español, con sus propios artesanos y su propia evolución, antes de cruzar el Atlántico.

En resumen

  • El arco de herradura, la cúpula sobre muqarnas y la decoración geométrica son aportaciones desarrolladas y sistematizadas por la arquitectura islámica, aunque partan de raíces romanas, bizantinas y persas.
  • El arco apuntado islámico llegó a Europa antes que el gótico y probablemente influyó en su nacimiento en el siglo XII.
  • El azulejo y la talavera de Puebla descienden de la loza vidriada perfeccionada en Irak, pasada por Al-Andalus y España.
  • El mudéjar es el puente histórico concreto: artesanos musulmanes bajo dominio cristiano que llevaron su estilo hasta las misiones novohispanas.
  • Es transmisión y mejora, no invención desde cero: la honestidad histórica no le resta mérito al legado.

¿Quieres conocer más de cómo el Islam llegó a México? Sigue con México y el Islam: lo que ya compartimos.

Fuentes

Las aleyas se citan como sura:aleya. Los hadices, con su colección y número según las ediciones de referencia. Las traducciones son nuestras, cuidando el sentido del árabe.

  1. Corán 34:13 — los yinn construyen para Sulayman (Salomón) "lo que él quería: templos, estatuas, fuentes como cisternas".
  2. Sahih al-Bujari 1186 — el Profeta ﷺ desaconseja el gasto excesivo y el adorno vano en las mezquitas (sentido general, verificar número exacto).
  3. Titus Burckhardt, "Art of Islam: Language and Meaning" — el simbolismo de la cúpula y el arco en la arquitectura islámica.
  4. K. A. C. Creswell, "Early Muslim Architecture" — origen y difusión del arco de herradura y el arco apuntado.
  5. Jonathan Bloom, "Minaret, Symbol of Islam" — la evolución del alminar y su influencia en Europa.
  6. Rafael López Guzmán, "Arquitectura mudéjar" — el mudéjar en España y su trasplante a Nueva España.
  7. Manuel Toussaint, "Arte colonial en México" — la talavera de Puebla y las misiones novohispanas.

Preguntas frecuentes

¿El arco apuntado (gótico) lo inventó el Islam?

No lo inventó, pero lo perfeccionó y lo hizo estructuralmente central antes que Europa. El arco apuntado aparece ya en construcciones preislámicas de Siria y Persia; los arquitectos musulmanes lo desarrollaron, lo combinaron con la bóveda nervada y lo llevaron a Al-Andalus y Sicilia siglos antes de que las catedrales góticas francesas lo adoptaran a partir del siglo XII.

¿Qué es el arco de herradura y de dónde viene?

Es un arco que se cierra más allá del semicírculo, como una herradura. Existía en la España visigoda antes del Islam, pero los omeyas de Al-Andalus lo estilizaron y lo convirtieron en la firma visual de su arquitectura, sobre todo en la Mezquita de Córdoba (786 en adelante). De ahí pasó al arte mudéjar y a construcciones civiles y religiosas de la España cristiana.

¿Qué es el alfiz?

Es el marco rectangular que enmarca un arco por fuera, tan típico de la arquitectura andalusí como el arco mismo. Se volvió un elemento decorativo independiente que el mudéjar llevó a portadas de iglesias y casas en España y, después, a edificios coloniales en México.

¿La talavera de Puebla es de origen islámico?

Su técnica sí tiene una larga cadena que pasa por el mundo islámico: la loza estannífera (vidriada con estaño, blanca y opaca) se perfeccionó en Irak en el siglo IX, viajó a Al-Andalus, se conoció en España como "azulejo" (del árabe *az-zulayj*, "piedra pulida") y llegó a Puebla en el siglo XVI con alfareros españoles de tradición mudéjar, donde se mezcló con motivos chinos y locales hasta volverse la talavera que conoces hoy.

¿Por qué las mezquitas tienen cúpula y minarete?

La cúpula, heredada de la arquitectura romana y persa (Santa Sofía y los palacios sasánidas influyeron directamente), se adoptó por su valor simbólico: representa la bóveda celeste sobre el espacio de oración. El minarete (*minara*, "lugar de luz") nació como torre para el llamado a la oración, visible desde lejos, y con el tiempo influyó incluso en el diseño de algunos campanarios.

¿Dónde se ve esta herencia en México hoy?

En los azulejos de Talavera de Puebla y Dolores Hidalgo, en los patios centrales de muchas casas coloniales (herencia del patio andalusí), en arcos de herradura decorativos de templos virreinales, y en el gusto por el mosaico geométrico que decora cúpulas de iglesias como la de San Francisco Acatepec.

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