En un quirófano moderno hay pinzas, bisturíes, separadores y agujas cuya forma básica —adaptada y mejorada durante mil años— se remonta a los dibujos de un médico de la Córdoba califal. Abu al-Qasim al-Zahrawi (936-1013), conocido en Europa como Abulcasis, dedicó cincuenta años a la práctica y la enseñanza de la medicina, y dejó el tratado de cirugía más detallado e ilustrado que se conocía hasta entonces.
Su impacto hoy
Cada vez que un cirujano usa una pinza hemostática, una aguja curva de sutura o simplemente sigue un procedimiento paso a paso ilustrado con diagramas, está dentro de una tradición que Al-Zahrawi ayudó a fundar: describir la cirugía no solo con palabras, sino mostrando exactamente cómo se ve cada instrumento y cómo se usa. Esa combinación de texto e imagen técnica, poco común en su época, es la razón por la que su obra se estudió en Europa durante siglos después de su muerte.
Quién fue
Nació hacia el año 936 en Medina Azahara, la ciudad palaciega construida cerca de Córdoba por el califa omeya Abd al-Rahman III, en el momento de mayor esplendor de al-Ándalus, la España musulmana. Se sabe relativamente poco de su formación temprana —a diferencia de Ibn Sina, no dejó autobiografía—, pero su carrera profesional en Córdoba está bien documentada por biógrafos posteriores: ejerció la medicina durante décadas, posiblemente como médico cercano a la corte del califa Al-Hakam II, y dedicó buena parte de su vida a compilar su experiencia clínica y quirúrgica en una gran obra.
Murió en Córdoba hacia el año 1013, en un periodo de creciente inestabilidad política que llevaría, pocos años después, a la fragmentación del califato omeya en los reinos de taifas. No se conserva ningún retrato contemporáneo suyo.
Su obra
- Kitab al-Tasrif. Su obra magna, una enciclopedia médica en treinta volúmenes que resume cincuenta años de práctica clínica, cubriendo desde medicina general y farmacología hasta obstetricia, dietética y oftalmología. El propio Al-Zahrawi explica en el prólogo que la escribió pensando en quien no tuviera acceso a un maestro que le enseñara en persona.
- El tratado de cirugía, ilustrado. La trigésima y última sección de Al-Tasrif es un manual quirúrgico independiente, con descripciones detalladas de procedimientos —cauterización, extracción de cálculos, tratamiento de fracturas y luxaciones, cirugía ocular y dental— acompañadas de ilustraciones de alrededor de 200 instrumentos, muchos diseñados o adaptados por él. Ningún tratado médico anterior conocido había combinado texto e imagen técnica con ese nivel de detalle.
- El catgut como sutura reabsorbible. Describió el uso de hilo de tripa animal (catgut) para suturas internas, que el cuerpo absorbe con el tiempo sin necesidad de retirarlo. Los historiadores debaten si fue el primero en usarlo o si perfeccionó y documentó una técnica ya conocida entre cirujanos de su época; en cualquier caso, su descripción es la más antigua y detallada que se conserva.
- Procedimientos obstétricos. Describió posiciones e instrumentos para partos complicados, incluida una versión temprana del fórceps obstétrico, con atención a la seguridad tanto de la madre como del bebé.
- La influencia sobre la cirugía europea. Traducida al latín en el siglo XII, la sección quirúrgica de Al-Tasrif (conocida como Liber Chirurgiae) circuló en universidades y fue citada por cirujanos europeos posteriores, como el francés Guy de Chauliac en el siglo XIV, uno de los textos de cirugía más influyentes de la Edad Media europea.
Fe y ciencia en su vida
Al-Zahrawi ejerció la medicina en el marco de una civilización que entendía el cuidado del cuerpo como parte del deber del creyente. En el prólogo de Al-Tasrif dedica su trabajo a servir a quienes no tienen maestro que los guíe, un motivo que refleja la noción islámica de que el conocimiento útil debe compartirse, no guardarse.
وَأَنفِقُوا فِي سَبِيلِ اللَّهِ وَلَا تُلْقُوا بِأَيْدِيكُمْ إِلَى التَّهْلُكَةِ«Gastad en la causa de Allah y no os arrojéis con vuestras propias manos a la perdición».
Corán 2:195
Esta aleya, citada tradicionalmente entre los sabios musulmanes como base para el cuidado del propio cuerpo y la búsqueda de tratamiento médico, resume el marco religioso en el que trabajó Al-Zahrawi: cuidar la vida y la salud no es opcional, sino parte de honrar el depósito que Allah ha confiado al ser humano.
«Buscad tratamiento, siervos de Allah, porque Allah no ha hecho descender una enfermedad sin hacer descender junto a ella su cura».
Sunan at-Tirmidhi 2038
No se conservan citas textuales suyas sobre su vida espiritual con el mismo detalle que en el caso de Ibn Sina, pero su insistencia, repetida a lo largo de Al-Tasrif, en la precaución quirúrgica, la honestidad sobre los límites de cada procedimiento y el deber de servir al paciente sin dañarlo refleja una ética profesional consistente con la enseñanza islámica de su tiempo.
Lo que le debemos
A Al-Zahrawi le debemos, sobre todo, la cirugía como disciplina descrita con precisión técnica y visual: antes de él, ningún tratado médico conocido había ilustrado tantos instrumentos con tanto detalle. Su influencia directa sobre la cirugía europea medieval, a través de las traducciones latinas de su obra, está bien documentada por historiadores como Martin Spink y Geoffrey Lewis, editores de la traducción de referencia de su tratado quirúrgico.
No conviene exagerar: la atribución exacta de algunas técnicas, como el catgut, es objeto de debate académico, y su obra se apoyaba también en la tradición médica griega y en cirujanos anteriores. Pero pocos médicos de la historia dejaron un manual quirúrgico tan detallado, y ninguno anterior a él con tantas ilustraciones de instrumentos.
En resumen
- Al-Zahrawi (Medina Azahara, c. 936 — Córdoba, c. 1013), médico en la Córdoba del califato omeya, conocido en Europa como Abulcasis.
- Su enciclopedia Kitab al-Tasrif resume cincuenta años de práctica médica en treinta volúmenes.
- Su tratado de cirugía ilustra unos 200 instrumentos, muchos diseñados o adaptados por él.
- Se le atribuye —con matices académicos— el uso del catgut como sutura reabsorbible.
- Su obra, traducida al latín, influyó en la cirugía europea durante siglos.
- Entendía la medicina como servicio al paciente, coherente con el deber islámico de cuidar el cuerpo.



