06 July 2013

06 jul, 2013

El ayuno religioso: El ayuno islámico en el mes de Ramadán

El ayuno, si bien presente en todas las religiones, es en el Islam donde alcanza su máxima connotación, hasta el punto de ser un pilar fundamental de la religión islámica.

El ayuno es una práctica común a todas las religiones y junto con la oración y la caridad al prójimo son formas de adorar a Dios.
El ayuno ha sido en todas las eras y todas las naciones una práctica muy usada en tiempos de aflicción, luto y pesar; se constituye además para el mejoramiento de la condición moral y espiritual del ser humano. Su objetivo además, es aprender a evitar el mal, por lo que el ayuno no significa solamente el abstenerse de comida y bebida a determinadas horas, total o parcialmente de acuerdo al rito religioso correspondiente, sino, también, abstenerse permanentemente de todo tipo de mal.

De esa forma, el ayuno es un medio práctico que lleva a la perfección del alma.
Fuera de ello, con el ayuno nos habituamos a sufrir penurias físicas y sentir en carne propia, los sentimientos de hambre de nuestros hermanos desposeídos; fortificando nuestra caridad.

Todas las religiones lo prescriben y muchos creyentes lo practican. Veamos únicamente las religiones monoteístas: cristianismo, judaísmo e Islam.

La práctica del ayuno cristiano, cuyo sentido ascético también está presente en la Iglesia primitiva, ha tenido dimensiones mucho más profundas y complejas en el pasado.

Actualmente su práctica ha sido atenuada o incluso hasta dispensada, especialmente en Occidente.

Las raíces de esta práctica tal y como la conocemos hoy en día, en especial del ayuno previo a la Pascua, se remonta al siglo III. Pero no fue hasta el siglo siguiente cuando este ayuno se prolongaría aún más, tomando para ello como modelo el relato de Jesucristo en el desierto, donde, según la tradición recogida por Mateo en el Evangelio, ayunó cuarenta días y cuarenta noches. Un número de días, el de cuarenta, de donde provienen el nombre de Cuaresma, que ya había sido consagrado por Moisés, cuando según la Biblia subió al monte Sinaí y se quedó allí por idéntico período sin comer ni beber.

Al principio, el ayuno cuaresmal llevaba consigo la abstinencia de ciertos alimentos, sobre todo la carne (exceptuando pescado y mariscos). Posteriormente la abstinencia sustituyó al ayuno y se redujo a los miércoles y viernes de cuaresma. Y después sólo a los viernes. Algunos sólo hacen abstinencia el viernes Santo y otros, no hacen ni abstinencia ni ayuno en ningún día del año: comodidad absoluta.

De esa forma, el ayuno cuaresmal primitivo ha sido mejor conservado por las iglesias cristianas orientales;  dado que en Occidente, paulatinamente se han ido disminuyendo las restricciones y sucediendo privilegios, mitigaciones y dispensas para permitir mayor facilidad en el culto religioso… Eso puede ser placentero; pero disminuye la mística religiosa y se pierde identidad…

A pesar que el cuarto Mandamiento de la Iglesia Católica manifiesta:

“Guardar ayuno y abstinencia cuando lo manda la Santa Madre Iglesia”; esto casi ha sido dispensado totalmente.

Incluso se ha llegado a afirmar en el catolicismo, que el ayuno es algo voluntario y que puede ser sólo recomendable y tan sólo en algunas ocasiones. En cuanto al judaísmo son 5 días al año, los que destacan en cuanto al ayuno: el 3 de Tishri; el 10 de Tevet; el 17 de Tamuz; el día del perdón: Yom Kipur y el ayuno del 9 de Av. Estos 2 últimos, son días de ayuno completo y el ayuno de Yom Kipur, el más importante.

El ayuno también es una característica propia del Islam y determina la abstinencia completa, no sólo de alimentos y bebidas, sino también de relaciones sexuales y de tabaco desde antes del amanecer hasta el anochecer, durante todo el mes de Ramadán, esto es, prácticamente 30 días seguidos.

La obligación del ayuno incumbe a todo musulmán (hombre o mujer) que se encuentre en un buen estado físico y mental, haya llegado a la pubertad (se considera a los 14 años) y tenga capacidad de discernimiento.

Las personas enfermas, débiles o muy mayores, mujeres embarazadas, en periodo de menstruación o parto o durante la lactancia materna, no están obligadas, si bien la ley islámica prevé en determinados supuestos la figura de la compensación, que consiste en ofrecer una comida al día a un musulmán necesitado o su valor, o bien aplazar el ayuno para más adelante.

Ramadán es el noveno mes del calendario lunar musulmán. Los meses comienzan cuando es visible el primer cuarto creciente después de la luna nueva. El año en el calendario lunar es 11 ó 12 días más corto que en el calendario solar, por lo que las fechas del calendario musulmán se desplazan permanente sobre todo el año del calendario gregoriano, de uso general.

Este año los musulmanes estaremos celebrando el ayuno en el mes de Ramadán del año 1433 de la Hégira, que comienza el viernes 20 de julio y terminará el 18 de agosto de 2012, si Dios así lo quiere. Estamos preparados para cumplirlo,  con fe y alegría.

El ayuno, si bien presente en todas las religiones, es en el Islam donde alcanza su máxima connotación, hasta el punto de ser un pilar fundamental de la religión islámica.
No es un sacrificio doloroso. Con fe, son días de felicidad y bendición para todos.

Mabruk Ramadán. Bendito el mes de Ramadán y quienes lo practican. El Centro Islámico Árabe Salvadoreño por mi medio felicita a todos los musulmanes salvadoreños y a todos los musulmanes del mundo, que establecemos el mes de Ramadán como corazón de nuestra conciencia y acción. Es el mes que se reveló el Sagrado Qurán, (Capítulo 2, Versículo 185). “El mes de Ramadán, en el cual descendió el Corán, como Guía para las gentes y claridad entre el error y la verdad”.

Ramadán es el mes del Rahma de Allah (su gracia y misericordia); de la Báraka(bendiciones) y la Mághfira (la indulgencia y la tolerancia); un mes que es junto a Allah, el mejor de los meses.

El 23 de Ramadán, según la tradición, comenzó la revelación del Corán a Muhammad. En recuerdo de ello se celebra en el Islam la Noche del Decreto.

Según la tradición islámica, otras revelaciones tuvieron lugar en el mes de Ramadán: el día 2, la Torá fue revelada a Moisés; el 12, las enseñanzas bíblicas a Jesús (Isa), y el día 15, los Salmos a David.

En el Corán (Capítulo 2, Versículo 183) se menciona:

¡Oh, creyentes! El ayuno está prescrito para vosotros; como fue prescrito a los que os precedieron; quizás así, temáis a Dios (y os guardéis contra el mal).

Se narra que el Profeta Muhammad (que la paz y bendiciones sean siempre sobre él) dijo:

“Ha llegado Ramadán, un mes bendito, durante el cual, Allah os ha prescrito el ayuno, durante él las puertas del Paraíso sin excepción alguna están abiertas; las puertas del Infierno, cerradas y el rebelde Satánas y todos los demonios, encadenados”.

“Toda buena acción adicional se recompensará aumentada de 10 a 700 veces”.

“Dos alegrías aguardan al que observa el ayuno. La alegría de romper el ayuno y la del encuentro con su señor”.

“Satanás influye al hijo de Adán saturando su sangre. Vamos a ponérselo difícil a través del hambre”.

“Quien ayune en el mes de Ramadán o quien rece durante las noches del mes de Ramadán, o quien se dedique a la adoración de Dios durante la noche del Decreto, en cualesquiera de ellos, siempre con fe y anhelando la recompensa de Allah, le serán perdonadas todas las faltas anteriores.”

El creyente debe aprovechar la oportunidad que Allah, la adoración es solo para él, le brinda al llegar al Ramadán, esforzándose en hacer buenas obras, apartándose de las malas acciones y esmerándose en el cumplimiento de lo que Allah ha ordenado, incluyendo las 5 oraciones diarias obligatorias.

No pronunciar palabras obscenas, bien dijo el profeta: Cuando os encontréis ayunando no debéis pronunciar obscenidades ni alborotar. Si alguien os insulta o pretende provocaros, decid: estoy ayunando.

Ramadán es el mes de la fraternidad, por consiguiente se recomienda hacer mucha caridad, especialmente a parientes y a los necesitados. También se recomienda visitar a los familiares y reconciliarse con las personas con las que existieron malos entendidos.

Hay que esmerarse en el ayuno en Ramadán; habituando a nuestros hijos a que ayunen gradualmente, según sus posibilidades.

Condiciones externas del ayuno:

1. La primera obligación externa del ayuno es vigilar el comienzo del mes de Ramadán y anunciarlo al observar el primer filito de luna nueva (Al-hilal), o sea, el inicio del creciente. O bien guiarse por el calendario o guiarse por el testimonio de un creyente confiable.

2.  La segunda obligación es la intención (Niyya) de ayunar.

3.  La tercera obligación es que mientras recuerde que está ayunando, la persona debe impedir comer, beber o fumar. El enjuagarse la boca con agua pura, sin tragarla, no invalida el ayuno.

4. La cuarta obligación es abstenerse de relaciones sexuales durante el ayuno diurno.

Condiciones internas del ayuno:

Puede mejorarse la calidad del ayuno, manteniendo todos los sentidos libres de malas acciones y de malos pensamientos.

El ayuno durante todo el mes de Ramadán se hace durante el día y se rompe en la noche. Actualmente en nuestro país, desde la 4:30 am de la mañana hasta las 6:30 de la tarde, esto es, aproximadamente 14 horas diarias. En otros países, puede haber un pequeño cambio de horario. Comer más de la cuenta, saturando el estomago, distorsiona el espíritu del ayuno. Antes de las 4:30 a.m. un pequeño desayuno, o aunque sea un vaso de agua está prescrito. Después de esa hora, nada; ni agua; hasta finalizar el día, a la puesta del sol. Sin embargo, si se siente mal durante el día; puede tomar medicinas con poca agua; e incluso comer, en este caso debiéndose suspender el ayuno. Si es una enfermedad pasajera, deberá reponer el día cuando se sienta bien; pero si es enfermo permanente no es obligatorio el ayuno. Como el Sagrado Corán lo atestigua: nunca Allah impone una carga a alguien, más allá de sus fuerzas (o de lo que puede soportar).

Para aquellos que no ayunan, puede parecerles difícil y complicado este ayuno en Ramadán; pero una vez habituándose, es relativamente sencillo. La satisfacción de hacer el ayuno y luego romperlo en nombre de Dios, (Allah) es inconmensurable.

“Al- lahúmma laka Súmtu, wa bika amántu, wa’aleika tawák-káltu, wa’ala rízQika afTártu, fa takáb-bal mín-ni, ín-naka inta samii’l ‘alím. Ash hadu an lá iláha íl-la Al-láh, wa ash hadu án-na Muhámmadan ‘abdahu wa rasuluhu, bismil-láhi rahmáni rahím.”

“Dios nuestro, por ti he ayunado y en ti creo, y a ti me entrego y confío y con tu sustento me sostengo; ciertamente Tú eres Omnioyente, Omnisapiente, Omnipotente. “Atestiguo que no hay más que un solo Dios y que Muhámmad es su siervo y mensajero. En el nombre de Dios, el Todo Misercordioso, el Todo compasivo.”

Mabruk Ramadán. Ramadán Karim.

Salam Aleikum, Wa Rajmatullah Wa Barakatuju.

Que la paz, la gracia, la misericordia, y las bendiciones del único Dios, se derramen sobre todos y todas. Amén.

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