Cada año, en los mismos cinco días, entre dos y tres millones de personas de todos los países, colores e idiomas visten la misma tela blanca, se paran en la misma llanura y dicen las mismas palabras: «Aquí estoy, oh Allah, aquí estoy». Es el hajj, la peregrinación a La Meca, el quinto pilar del Islam y la única obligación que se cumple una vez en la vida. Esta página explica por qué existe, quién está obligado, los tres tipos de hajj y, sobre todo, qué se hace cada uno de los días, siguiendo el hajj del Profeta ﷺ tal como lo contó Yabir ibn ʿAbdullah (Muslim 1218). Conviene leer antes la umrah, porque sus ritos (ihram, tawaf, saʿy) forman parte del hajj y allí se explican con detalle.
Por qué existe el hajj
وَلِلَّهِ عَلَى النَّاسِ حِجُّ الْبَيْتِ مَنِ اسْتَطَاعَ إِلَيْهِ سَبِيلًا«Es un deber de los hombres hacia Allah peregrinar a la Casa, si pueden hacer el camino».
Corán 3:97
La historia empieza con Ibrahim (Abraham). Allah le ordenó dejar a su esposa Hayar y a su bebé Ismaʿil en un valle sin agua, y después volver con su hijo ya crecido para levantar allí la primera casa dedicada solo a Él (2:127). Cuando terminaron, Allah le dijo:
وَأَذِّن فِي النَّاسِ بِالْحَجِّ يَأْتُوكَ رِجَالًا وَعَلَىٰ كُلِّ ضَامِرٍ يَأْتِينَ مِن كُلِّ فَجٍّ عَمِيقٍ«Y llama a la gente a la peregrinación: vendrán a ti a pie y sobre toda montura flaca, desde todo camino lejano».
Corán 22:27
El hajj es la respuesta a esa llamada, cuatro mil años después. Cada rito recuerda a esa familia: el saʿy es la carrera de Hayar buscando agua; las piedras a las yamarat son las que Ibrahim arrojó a Shaytán cuando quiso disuadirlo de obedecer; el sacrificio es el cordero que Allah aceptó en lugar de Ismaʿil (37:107). El peregrino no imita a un rey ni a un sabio: imita a un padre, una madre y un hijo que obedecieron.
El Profeta ﷺ lo hizo una sola vez, el año 10 de la Hégira, y enseñó cada paso diciendo «aprended de mí vuestros ritos, porque quizá no haga otro hajj después de este» (Muslim 1297). Y prometió:
«Quien hace el hajj por Allah sin obscenidad ni pecado, vuelve como el día en que su madre lo dio a luz».
Sahih al-Bujari 1521
«El hajj aceptado (*mabrur*) no tiene otra recompensa que el Paraíso».
Sahih al-Bujari 1773
Quién está obligado
El hajj es obligatorio una vez en la vida (Muslim 1337) para quien reúne cinco condiciones: ser musulmán, adulto, estar en su juicio, ser libre y tener capacidad (istitaʿah, 3:97), que los estudiosos desglosan en:
- Salud para soportar el viaje y los ritos. Quien no puede por edad o enfermedad crónica envía a alguien en su lugar (Bujari 1513).
- Dinero propio para el viaje de ida y vuelta y para dejar mantenida a la familia mientras dura, sin endeudarse ni vender lo necesario para vivir. Se puede ahorrar durante años; muchas familias de la comunidad lo hacen.
- Camino seguro y, para la mujer según la opinión clásica mayoritaria, compañía de su esposo o un mahram (Muslim 1339). La escuela malikí y muchos estudiosos actuales aceptan el grupo seguro de confianza, criterio que adoptan hoy las autoridades saudíes.
Quien cumple las condiciones y retrasa el hajj sin motivo, peca: «Apresuraos a hacer el hajj, pues nadie sabe qué le ocurrirá» (Abu Dawud 1721). Quien no las cumple no está obligado, y no debe endeudarse para ir. El hajj después del primero es voluntario y de gran recompensa.
Los tres tipos de hajj
El Profeta ﷺ permitió tres formas de combinar el hajj con la umrah (Bujari 1562, 1568):
| Tipo | Qué se hace | Sacrificio |
|---|---|---|
| Tamattuʿ (el más común) | Umrah al llegar; se sale del ihram; el día 8 se entra de nuevo en ihram para el hajj | Sí |
| Qiran | Umrah y hajj con un solo ihram, sin salir de él entre ambos | Sí |
| Ifrad | Solo el hajj; la umrah, si se quiere, después | No |
El Profeta ﷺ hizo qiran porque llevaba los animales del sacrificio desde Medina, pero dijo a sus compañeros: «Si hubiera sabido antes lo que sé ahora, no habría traído los animales y habría hecho umrah» (Bujari 1651), y ordenó a los que no traían animales hacer tamattuʿ. Es la forma que siguen casi todos los grupos que llegan con días de antelación, y la que describimos abajo.
Los ritos, día por día
Antes del día 8: la llegada y la umrah
Quien hace tamattuʿ entra en ihram en el miqat con la intención «Labbayka Allahumma ʿumrah», llega a La Meca, hace el tawaf, el saʿy y se recorta el cabello (no se rasura: el rasurado se guarda para el día 10), y sale del ihram. Pasa los días que falten en La Meca rezando en la Mezquita Sagrada. Todo esto está explicado en la página de la umrah.
Día 8 de Dhul-Hiyyah: Yawm at-Tarwiyah, hacia Mina
En la mañana del 8 se hace el ghusl, se viste el ihram desde el hotel y se hace la intención del hajj: «Labbayka Allahumma hajjan». Vuelve la talbiyah, que no se dejará hasta lanzar las piedras el día 10. Se viaja a Mina, el valle de tiendas a unos siete kilómetros, y allí se pasa el día y la noche rezando las cinco oraciones (Dhuhr, ʿAsr, Maghrib, ʿIsha y Fajr del 9) cada una a su hora, las de cuatro rakʿah acortadas a dos, como hizo el Profeta ﷺ (Muslim 1218). Es un día de calma y preparación.
Día 9: ʿArafah, el corazón del hajj
«El hajj es ʿArafah».
Sunan at-Tirmidhi 889
Tras el Fajr en Mina, se viaja a la llanura de ʿArafah (o ʿArafat), a unos diez kilómetros. Estar dentro de sus límites en algún momento entre el mediodía del 9 y el alba del 10 es el único rito sin el cual no hay hajj; quien lo pierde, ha perdido el hajj de ese año. Al mediodía se escucha el sermón y se rezan Dhuhr y ʿAsr juntas y acortadas (dos y dos), como hizo el Profeta ﷺ en el valle de ʿUranah (Bujari 1663; Muslim 1218). Y después, hasta la puesta del sol, se está de pie ante Allah: de cara a la Kaaba, con las manos levantadas, suplicando, pidiendo perdón, llorando si viene, recitando Corán. No hay ritos que hacer, solo estar.
«No hay día en que Allah libere a más siervos del Fuego que el día de ʿArafah. Se acerca y se enorgullece de ellos ante los ángeles, y dice: "¿Qué quieren estos?"».
Sahih Muslim 1348
La mejor súplica de ese día, dijo el Profeta ﷺ, es «La ilaha illa Allahu wahdahu la sharika lah, lahu al-mulku wa lahu al-hamd, wa huwa ʿala kulli shayʾin qadir» (Tirmidhi 3585). No se ayuna: el peregrino necesita fuerzas; los que no están en el hajj, en cambio, ayunan ese día (Muslim 1162). Y no se sale de ʿArafah antes de que se ponga el sol.
Noche del 9 al 10: Muzdalifah
Al ponerse el sol, se viaja con calma a Muzdalifah, entre ʿArafah y Mina. Allí se rezan Maghrib e ʿIsha juntas (tres y dos rakʿah) al llegar, sin rezar nada entre ellas (Bujari 1685), y se pasa la noche bajo el cielo, durmiendo: el Profeta ﷺ se acostó hasta el Fajr (Muslim 1218). El Corán lo menciona: «Cuando os retiréis de ʿArafat, recordad a Allah junto al Monumento Sagrado» (2:198). Muchos recogen aquí las siete piedrecitas para el día siguiente (del tamaño de un garbanzo; se pueden recoger en Mina también). Tras el Fajr, se hace duʿa hasta que aclare y se parte hacia Mina antes de que salga el sol. Los débiles, las mujeres y quienes los acompañan pueden salir después de la medianoche (Bujari 1676).
Día 10: Yawm an-Nahr, el día del sacrificio (Eid al-Adha)
Es el día más cargado del hajj, con cuatro ritos que el Profeta ﷺ hizo en este orden, pero permitió hacer en otro (Bujari 1734):
- Lanzar siete piedras a la Yamrat al-ʿAqabah, la mayor de las tres columnas de Mina, diciendo «Allahu akbar» con cada una (Bujari 1749-1751). Con la primera piedra se deja la talbiyah. Se lanza con calma, sin empujar, sin gritar, sin lanzar zapatos: las piedras recuerdan a Ibrahim rechazando a Shaytán; no se lanzan “contra el diablo” como si estuviera allí.
- El sacrificio (hady) de un cordero, o la séptima parte de una vaca o un camello, para quien hace tamattuʿ o qiran (2:196). Hoy se paga un cupón y lo realizan las autoridades, que reparten la carne a los pobres del mundo; es válido. Es el mismo sacrificio que los musulmanes de todo el mundo hacen ese día por el Eid al-Adha.
- Rasurarse la cabeza (mejor) o recortarse; la mujer corta la punta del cabello. Con esto se produce la primera salida del ihram: se vuelve a la ropa normal y al perfume; solo sigue prohibida la intimidad marital.
- El tawaf al-ifadah, el tawaf del hajj: siete vueltas a la Kaaba, dos rakʿah, y para quien hace tamattuʿ (o no hizo saʿy en la llegada) el saʿy del hajj. Con él termina el ihram por completo. Quien lo hace ese día, bien; si la multitud lo impide, se puede hacer el 11, el 12 o incluso después, mientras se esté en La Meca.
El Profeta ﷺ, ese día, dio su sermón, hizo el sacrificio de sus propias manos, se rasuró y repartió su cabello, y fue a hacer el tawaf. Es el día del Eid: se felicita, se come, se agradece.
Días 11 y 12 (y 13): los días de Tashriq en Mina
Se duerme en Mina las noches del 11 y el 12, y cada tarde, después del mediodía, se lanzan siete piedras a cada una de las tres yamarat, en orden: la pequeña, la mediana y la grande (veintiún piedras por día), diciendo «Allahu akbar» con cada una y haciendo duʿa después de la primera y la segunda, no después de la tercera (Bujari 1751). Es Sunnah lanzar por la tarde, pero por la multitud los guías reparten los horarios; hoy los estudiosos permiten lanzar desde la mañana.
«Recordad a Allah en los días señalados. Quien se apresure y lo haga en dos días, no comete pecado; y quien se quede, tampoco, si teme a Allah».
Corán 2:203
Quien quiere salir de Mina el 12 después de lanzar, puede hacerlo antes de la puesta del sol. Quien se queda hasta el 13, lanza de nuevo ese día y sale después. Los días de Mina son de dhikr, de descanso, de conocer a musulmanes de todo el mundo: en la tienda de al lado duermen un indonesio, un senegalés y un bosnio, y todos dicen lo mismo con la misma tela.
La despedida: tawaf al-wadaʿ
Antes de dejar La Meca, se hace el tawaf de despedida: siete vueltas más, para que lo último que haga el peregrino sea la Casa de Allah:
«Que nadie se marche sin que lo último que haga sea [el tawaf de] la Casa».
Sahih al-Bujari 1755
La mujer con la menstruación queda dispensada de él (Bujari 1755). Con eso, el hajj ha terminado. Muchos grupos viajan entonces a Medina, o van antes del hajj; la visita al Profeta ﷺ no es parte del hajj, pero pocos regresan sin ella.
Lo prohibido y lo que hay que compensar
Durante el ihram rigen las mismas prohibiciones que en la umrah: cortarse el cabello o las uñas, perfumarse, cazar, casarse, la intimidad y sus preliminares, cubrirse la cabeza el hombre y la cara con velo ajustado la mujer, la ropa cosida para él, y las disputas (2:197). Además:
- Quien rompe una prohibición por olvido o ignorancia no debe nada. Quien lo hace a sabiendas compensa con un ayuno de tres días, alimentar a seis pobres o sacrificar un cordero (2:196; Bujari 1814).
- Quien omite un rito obligatorio no esencial (una noche en Mina o Muzdalifah, el lanzamiento, la despedida) lo compensa con un sacrificio y su hajj es válido.
- Quien tiene relaciones antes de la primera salida del ihram anula su hajj: debe completarlo, sacrificar un camello y repetir el hajj al año siguiente.
- Quien pierde ʿArafah ha perdido el hajj: convierte su ihram en umrah, sale de él y repite otro año.
El hajj y el mundo
Los estudiosos dicen que el hajj es la única obra en la que se juntan todos los pilares: la fe que se proclama en la talbiyah, la oración en cada estación, el dinero que se gasta, el ayuno que se sustituye por el esfuerzo, y el hajj mismo. Y es la única en que el musulmán de Guadalajara descubre con los ojos lo que sabe con la cabeza: que la ummah existe, que es de todos los colores, y que ante Allah todos visten igual. Malcolm X escribió desde La Meca que nunca había visto tanta hermandad entre personas de todas las razas. Quien vuelve del hajj vuelve, si Allah quiere, como el día en que nació, y con la tarea de no ensuciar lo que se le limpió.
Errores frecuentes
- Endeudarse para ir, o ir dejando a la familia sin sustento: Allah solo lo pide a quien puede.
- Dejar de rezar a su hora en el hajj por el cansancio o el autobús: las cinco oraciones siguen siendo lo primero.
- Pelear por un lugar, un asiento, una fila. El Corán lo prohíbe expresamente al peregrino.
- Correr y empujar en las yamarat. Lanzar es un rito de obediencia, no una batalla.
- Sacar fotos en cada rito en lugar de vivirlo. Una o dos para la familia bastan; el resto es distracción.
- Ayunar el día de ʿArafah estando en el hajj: el Profeta ﷺ no lo hizo.
- Ir a Medina a “pedir” al Profeta ﷺ. Se lo saluda; se pide a Allah.
En resumen
- El hajj es el quinto pilar, la respuesta a la llamada de Ibrahim (22:27), obligatorio una vez en la vida para quien tiene salud, dinero y camino seguro (3:97).
- Se hace en Dhul-Hiyyah, del 8 al 12 o 13; su corazón es ʿArafah el día 9: sin ʿArafah no hay hajj (Tirmidhi 889).
- Los ritos: umrah e ihram, Mina (8), ʿArafah (9), Muzdalifah (noche), piedras, sacrificio, rasurado y tawaf (10), Mina y las tres yamarat (11-12), despedida.
- El tamattuʿ es la forma más común y la que el Profeta ﷺ recomendó (Bujari 1651).
- Se vuelve «como el día en que su madre lo dio a luz» (Bujari 1521), y el hajj aceptado tiene el Paraíso por recompensa (Bujari 1773).
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