Hay una parte del fiqh que las mujeres necesitan cada mes y que rara vez se explica bien en español: qué hacer con la oración cuando llega la menstruación, cómo ayunar embarazada, qué pasa en el hajj si sangras, qué está permitido para planificar los hijos, cómo vive el Islam un aborto espontáneo. Esta página lo explica sin tabú y con fuentes, como lo explicaba el Profeta ﷺ, que respondía a las preguntas más íntimas de las compañeras delante de todos y sin una palabra de reproche. Es una guía general: para tu caso, pregunta a tu médico y a una estudiosa o al imam de confianza.
Antes de nada: no eres impura
وَيَسْأَلُونَكَ عَنِ الْمَحِيضِ ۖ قُلْ هُوَ أَذًى فَاعْتَزِلُوا النِّسَاءَ فِي الْمَحِيضِ«Te preguntan sobre la menstruación. Di: es una molestia; apartaos de las mujeres [en la intimidad] durante ella».
Corán 2:222
La palabra que usa el Corán es adha, molestia: algo que incomoda a la mujer, no algo que la ensucia. En las culturas de alrededor, la mujer que menstruaba era apartada de la casa, de la comida y del contacto humano. El Islam suprimió todo eso y dejó una sola restricción para la pareja, la intimidad. El Profeta ﷺ lo vivió con total naturalidad: dormía junto a ʿAishah cuando ella menstruaba, recitaba el Corán recostado en su regazo (Muslim 298), le pedía que le pasara la alfombra de la mezquita y, cuando ella dudó, le dijo: «Tu menstruación no está en tu mano» (Muslim 302). Comía de su mismo plato y bebía de su mismo vaso. Cuando ʿAishah lloró en el hajj porque le había llegado la regla, él la consoló: «Es algo que Allah decretó para las hijas de Adán» (Bujari 294).
De ahí la regla que gobierna todo lo demás: la menstruación suspende algunos actos de adoración, pero no aparta a la mujer de Allah ni de la gente.
Durante la menstruación (hayd) y el posparto (nifas)
Lo que se suspende
- La oración. No se reza, y no se recupera (Bujari 321). Cuando termina el sangrado, se hace el ghusl y se reza la siguiente oración; si el sangrado terminó dentro del tiempo de una oración, se reza esa.
- El ayuno. No se ayuna, y sí se recuperan los días de Ramadán después (Bujari 321). Si la menstruación llega un minuto antes del Maghrib, ese día no cuenta.
- El tawaf alrededor de la Kaaba, porque requiere pureza como la oración (Bujari 305). El resto del hajj y la umrah se hace con normalidad.
- La intimidad marital (2:222), no el afecto: besos, abrazos y dormir juntos están permitidos (Bujari 296-298).
- Permanecer en la mezquita para rezar; pasar por ella o asistir a una clase en un espacio anexo es tema de opinión entre las escuelas, y muchas lo permiten con las debidas precauciones.
Lo que no se suspende
- El dhikr y la duʿa, en todo momento. Es un tiempo excelente para hablar con Allah sin la estructura de la oración.
- Escuchar el Corán, siempre. Leerlo: la mayoría de los estudiosos contemporáneos lo permiten desde el teléfono, un libro de tafsir o una traducción, o el ejemplar árabe con un guante o una tela, especialmente para estudiar o enseñar; algunas escuelas son más estrictas. Recitarlo de memoria está permitido para la mayoría.
- Asistir a clases, celebraciones y reuniones. El Profeta ﷺ ordenó que las mujeres con menstruación fueran al Eid y participaran de las súplicas, solo apartadas del lugar de oración (Bujari 324).
- La vida en casa: cocinar, tocar la comida, cuidar a los hijos, abrazar al esposo. Nada de la casa se “contamina”.
- Cortarse el cabello o las uñas, bañarse, perfumarse. Sí, todo.
Cuánto dura
Lo que dure el sangrado con sus características normales: los estudiosos discuten mínimos y máximos, pero la regla práctica es que la mujer conoce su ciclo. El posparto (nifas) se trata igual que la menstruación y dura mientras dure el sangrado, hasta un máximo de cuarenta días para la mayoría de las escuelas; si se corta antes, la mujer hace el ghusl y vuelve a rezar. Si un embarazo se pierde antes de que el feto tenga forma humana, el sangrado se considera irregular, no nifas, y la mujer sigue rezando.
El sangrado irregular (istihadah)
El manchado fuera del periodo, el sangrado prolongado por un DIU o un desajuste hormonal, no es menstruación: la mujer reza y ayuna, haciendo el wudu para cada oración y usando protección (Bujari 228; Abu Dawud 286). Fatimah bint Abi Hubaysh sangraba sin parar y el Profeta ﷺ le dijo: «Eso es una vena, no menstruación; cuando llegue tu periodo deja la oración, y cuando pase, lávate y reza» (Bujari 228). La regla: si sabes distinguir tu regla, sigue tu regla; si no, sigue tu ciclo habitual.
El ghusl al terminar
Cuando cesa el sangrado, la mujer hace el ghusl, el baño completo: intención, lavar todo el cuerpo con agua, incluido el cabello, sin necesidad de deshacer las trenzas si el agua llega a la raíz (Muslim 330). Es Sunnah usar algo perfumado en la zona para quitar el olor (Bujari 314). Lo explicamos en la pureza ritual. Con el ghusl vuelve todo: la oración, el ayuno, el tawaf y la intimidad.
El embarazo
La oración
La embarazada reza siempre. Cuando el cuerpo no da, la oración se adapta: sentada si no puede estar de pie, inclinando la cabeza si no puede postrarse, con la mirada si no puede ni eso (Bujari 1117). Vale exactamente igual. Puede apoyarse, usar una silla, rezar en la cama en los últimos días. Lo que no se hace es dejar de rezar “hasta que nazca”.
El ayuno
«Allah ha eximido del ayuno al viajero y de la mitad de la oración, y del ayuno a la embarazada y a la lactante».
Sunan Abu Dawud 2408
La embarazada y la lactante pueden ayunar si no les hace daño ni al bebé; muchas lo hacen, con suhur abundante e iftar temprano. Si hay riesgo (mareos, deshidratación, poca leche, diabetes gestacional, indicación médica), no deben ayunar: dañarse o dañar al hijo está prohibido. Los días se recuperan después, cuando se pueda, aunque sea en varios años; los hanafíes no añaden nada, otras escuelas añaden la fidyah (alimentar a un necesitado por día) cuando el motivo fue el bebé. La decisión es de la madre con su médico, y nadie tiene derecho a presionarla en ningún sentido.
El hajj y la umrah
La embarazada puede peregrinar si su médico lo autoriza; muchas lo hacen en los primeros meses. Si le llega un sangrado, sigue la regla de la menstruación. Y el Islam no le pide arriesgar el embarazo: el hajj puede esperar al año siguiente (3:97 lo condiciona a la capacidad).
El honor del embarazo
حَمَلَتْهُ أُمُّهُ كُرْهًا وَوَضَعَتْهُ كُرْهًا«Su madre lo llevó con fatiga y lo dio a luz con fatiga».
Corán 46:15
El Corán menciona el embarazo y la lactancia cada vez que ordena honrar a la madre (31:14, 46:15). La mujer embarazada está en un acto de adoración continuo: la tradición recoge que la que muere en el parto es mártir, y que cada dolor se le cuenta. «El Paraíso está bajo sus pies» (Nasaʾi 3104) empieza aquí.
La lactancia
El Corán fija dos años como periodo completo (2:233; 31:14), sin obligar a llegar a ellos si los padres acuerdan otra cosa. La lactancia crea parentesco de leche: el niño amamantado cinco veces o más por una mujer antes de los dos años se convierte en hijo de leche, y sus hermanos de leche pasan a ser mahram (4:23). Es un dato importante para las madres que donan leche o usan nodrizas: conviene llevar registro. Para el ayuno, la lactante sigue la regla de la embarazada.
La planificación familiar
La anticoncepción
Los compañeros practicaban el ʿazl (coito interrumpido) en tiempos del Profeta ﷺ, y él no lo prohibió (Bujari 5207; Muslim 1440), aunque señaló que Allah crea lo que ha decretado crear. De ahí el principio que aplican los estudiosos a los métodos modernos: la anticoncepción temporal y reversible está permitida por acuerdo de los esposos (ninguno debe imponerla al otro), para espaciar los hijos, cuidar la salud de la madre o por razones económicas o de crianza. La píldora, el DIU, el preservativo y los métodos naturales entran en esta categoría, con la condición de no dañar la salud; conviene consultar al médico. La esterilización permanente solo se acepta por necesidad médica seria, porque cierra definitivamente una puerta que Allah abrió. Y es una decisión privada de la pareja: nadie de fuera tiene derecho a preguntar cuántos hijos tienen ni por qué.
El aborto
El Corán describe la creación en el útero por etapas (23:12-14) y el Profeta ﷺ enseñó que el alma se insufla al feto en una etapa posterior a la concepción, que los hadices sitúan alrededor de los cuarenta días o de los ciento veinte según las versiones (Muslim 2643; Bujari 6595). Sobre esa base, la jurisprudencia sunita:
- Prohíbe el aborto después de que el alma ha sido insuflada (a los 120 días como máximo), salvo para salvar la vida de la madre, que tiene prioridad por ser vida cierta frente a vida potencial.
- Antes de los 120 días, las escuelas difieren: algunas lo permiten con razón válida (riesgo para la salud, malformación grave incompatible con la vida, embarazo por violación), otras solo con razón grave, otras lo desaconsejan salvo necesidad. Ninguna lo considera un acto neutro.
- Prohíbe en todo caso el aborto por miedo a la pobreza (17:31: «No matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza») o por el sexo del bebé.
Es de las cuestiones en que más hace falta consultar caso por caso, con un médico y un estudioso de confianza, y sin juzgar a la mujer que pasa por ello.
El duelo: cuando el embarazo se pierde
Perder un embarazo duele, y el Islam no pide disimularlo: el Profeta ﷺ lloró al morir su nieto y dijo que las lágrimas son misericordia (Bujari 1284). Lo que enseña la Sunnah:
- El niño que nace muerto tras los cuatro meses se lava, se envuelve, se le reza y se le da nombre (Tirmidhi 1074); muchas madres cuentan que ponerle nombre les ayudó.
- Los niños que mueren pequeños están en el Paraíso, y llevan a sus padres: «tirará de su padre y de su madre de la ropa hasta que Allah los haga entrar en el Paraíso» (Muslim 2635); varios estudiosos extienden esta esperanza al feto con alma.
- La madre que perdió un embarazo tiene derecho al descanso, a la compañía de las hermanas y a no responder preguntas. La comunidad debe rodearla, no interrogarla.
- El sangrado posterior sigue la regla del nifas o de la istihadah según el momento del embarazo.
La menopausia y la madurez
La mujer que ya no menstrúa tiene una ʿiddah de tres meses en caso de divorcio (65:4), puede aligerar su vestimenta exterior (24:60) y, en la tradición, ocupa un lugar de autoridad: las ancianas de la comunidad enseñaban, aconsejaban y mediaban. Las grandes muhaddithat enseñaron hadiz hasta los ochenta y noventa años. La madurez no es el fin de nada; en el Islam es cuando se empieza a ser consultada.
Preguntas prácticas frecuentes
- Tomar pastillas para retrasar la regla en Ramadán o en el hajj está permitido si no daña la salud; muchas lo hacen para la umrah. No es obligatorio: la exención es una gracia, no una falta.
- El esmalte de uñas impide el wudu y el ghusl; se quita antes o se usa esmalte permeable. El tinte, las cremas y el maquillaje que no forman capa impermeable no afectan.
- Los análisis, las ecografías, las exploraciones ginecológicas son necesidad médica y están permitidas, preferiblemente con una doctora si hay opción, y con un médico si no la hay.
- La lactancia en la mezquita o en público con discreción está permitida; el Profeta ﷺ acortaba la oración cuando oía llorar a un niño (Bujari 707).
- El duelo por un hijo o el posparto no obligan a nada de lo que el cuerpo no pueda: la oración sentada, el ayuno recuperado, la ayuda de la comunidad.
En resumen
- La menstruación es una molestia, no una impureza de la persona (2:222; Bujari 294): suspende la oración (sin recuperar), el ayuno (se recupera), el tawaf y la intimidad, y nada más.
- El sangrado irregular no impide rezar (Bujari 228); al terminar, el ghusl lo devuelve todo.
- La embarazada y la lactante rezan como puedan y pueden no ayunar si hay riesgo (Abu Dawud 2408), recuperando después.
- La anticoncepción reversible está permitida por acuerdo de los esposos (Bujari 5207); el aborto se prohíbe tras los 120 días salvo riesgo vital, y antes depende de la razón y la escuela.
- El duelo se vive con lágrimas permitidas y con la promesa de que los hijos pequeños llevan a sus padres al Paraíso (Muslim 2635).
Para tu caso concreto, habla con tu médico y con una estudiosa o con el imam. Y si quieres hablarlo con otras mujeres, el grupo de hermanas de la mezquita de Guadalajara te espera: escríbenos.



