La mujer y el conocimiento hoy

طَلَب العِلمtalab al-ʿilm

Buscar el conocimiento es obligación de toda musulmana: por dónde empezar, dónde estudiar en serio y cómo enseñar.

La mujer · Fe y prácticaSegún el Corán y la Sunnah

Una mujer con hiyab, de espaldas, busca un libro entre las estanterías de una biblioteca.
Una mujer con hiyab, de espaldas, busca un libro entre las estanterías de una biblioteca.Foto: mdreza jalali / Unsplash

La primera palabra que Allah reveló al Profeta ﷺ fue «Lee» (96:1). No “cree”, no “reza”: lee, aprende. Y la obligación de buscar conocimiento la puso el Profeta ﷺ sobre «todo musulmán» (Ibn Mayah 224), sin distinguir. La mujer musulmana de Latinoamérica tiene hoy más medios para estudiar su religión que ninguna generación anterior, y al mismo tiempo más ruido: cursos de todo tipo, “sheijs” de redes sociales, opiniones sin fuente. Esta página es un mapa: por dónde empezar, cómo aprender árabe y memorizar Corán de adulta, qué programas y universidades son serios, con especial atención a Al-Azhar y a las universidades de Arabia Saudita, y cómo llegar a enseñar.

Por qué estudiar es una obligación, también para ti

قُلْ هَلْ يَسْتَوِي الَّذِينَ يَعْلَمُونَ وَالَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ

«Di: ¿Acaso son iguales los que saben y los que no saben?».

Corán 39:9

«Quien recorre un camino buscando conocimiento, Allah le facilita con ello un camino al Paraíso».

Sahih Muslim 2699

El Corán manda preguntar a los que saben (16:43), eleva a los que tienen conocimiento (58:11) y dice que el verdadero temor de Allah nace de conocerlo (35:28). El Profeta ﷺ llamó a los sabios «herederos de los profetas» (Abu Dawud 3641) y dedicó un día de la semana a enseñar a las mujeres cuando ellas se lo pidieron (Bujari 101). La primera generación lo entendió sin excepciones: ʿAishah fue la referencia de conocimiento de los compañeros (Bujari 3768), Ash-Shifa enseñaba a escribir (Abu Dawud 3887), Umm Waraqah memorizó el Corán y dirigía la oración de su casa (Abu Dawud 591), y durante mil años miles de muhaddithat enseñaron hadiz en las mezquitas a los sabios más grandes. Ver las grandes mujeres del Islam.

Para la mujer musulmana esto tiene una razón añadida: quien no sabe depende de quien le dice. La que conoce sus derechos, las reglas de su práctica y lo que dicen de verdad el Corán y la Sunnah no puede ser manipulada ni por la propaganda de fuera ni por la cultura de dentro. El conocimiento es la primera defensa de la mujer musulmana.

Por dónde empezar: los tres círculos

El conocimiento se construye en círculos, del más necesario al más amplio. No se empieza por la jurisprudencia de la herencia.

Primer círculo: lo que necesitas para practicar hoy

  • La fe: los seis pilares del iman (Allah, los ángeles, los libros, los profetas, el Último Día, el decreto) y el sentido de la shahada. Ver Conoce el Islam.
  • La pureza y la oración: el wudu, el ghusl, las cinco oraciones paso a paso, la Fatihah y tres suras cortas (Al-Ikhlas, Al-Falaq, An-Nas). Ver la práctica del Islam.
  • Lo básico de lo lícito y lo prohibido: comida, bebida, trato, pudor.
  • Las reglas propias de la mujer: menstruación, posparto, hiyab. Ver menstruación, embarazo y práctica religiosa.
  • La vida del Profeta ﷺ en resumen, para amarlo antes de estudiarlo.

Con esto practicas correctamente. Tarda entre dos y seis meses con constancia, y las clases de fin de semana de la mezquita de Guadalajara están hechas exactamente para este círculo.

Segundo círculo: entender lo que practicas

  • Tafsir (comentario) de las suras que recitas y de las aleyas más citadas.
  • Los cuarenta hadices de An-Nawawi, la mejor puerta al hadiz, con su explicación.
  • Fiqh de la adoración en una escuela (la que siga tu comunidad) con noción de las otras.
  • La Sira completa y las biografías de las compañeras.
  • Árabe: el alfabeto, la lectura correcta (tajwid) y el vocabulario coránico.
  • Aqidah: los fundamentos de la creencia sunita con un texto clásico breve.

Uno o dos años, con un maestro o un programa estructurado.

Tercer círculo: especializarse

Elegir una materia (Corán y tajwid, hadiz, fiqh de la mujer, Sira, árabe, daʿwah) y estudiarla en serio, con título si es posible, para enseñarla. Aquí entran las universidades e institutos de los que hablamos abajo.

Aprender árabe de adulta

Es la llave de todo lo demás, y es posible. Lo que funciona:

  1. El alfabeto y la lectura primero, con tajwid. En dos o tres meses lees el Corán despacio; en un año, con soltura. La mezquita ofrece curso de árabe los viernes después de la oración.
  2. Vocabulario coránico: trescientas palabras cubren la mayor parte de las que aparecen en el Corán. Listas de frecuencia, tarjetas, y leer la Fatihah y las suras cortas entendiendo cada palabra.
  3. Gramática básica (nahw y sarf) con un método para hispanohablantes o en inglés, que es donde más material hay.
  4. Escuchar a un recitador fijo cada día, aunque no entiendas: el oído aprende antes que la cabeza.
  5. Un maestro o maestra, presencial o en línea, que corrija la pronunciación: el tajwid no se aprende solo.
  6. No confundir el árabe del Corán (fusha) con el árabe hablado de un país. Para el Corán y los textos se estudia el clásico; el dialecto es otra cosa y viene después si viajas.

Memorizar el Corán de adulta

«Se le dirá al que memorizó el Corán: recita y asciende, y recita con calma como recitabas en el mundo, pues tu morada está en la última aleya que recites».

Sunan at-Tirmidhi 2914

Es más lento que en la infancia y más profundo, porque memorizas entendiendo. Método probado de las hermanas que lo han hecho:

  • Poco y cada día: cinco aleyas, o media página, sin faltar. La constancia vence al talento.
  • Repasar antes de avanzar: cada día se repite lo de ayer y una porción de lo anterior. Lo que no se repasa se pierde.
  • Un solo recitador para el oído, siempre el mismo, y un solo ejemplar del Corán para el ojo, siempre el mismo (la memoria es visual).
  • Recitarlo en la oración voluntaria de la noche: lo que se reza se fija.
  • Una maestra o compañera que te escuche una vez por semana y te corrija. En la mezquita hay hermanas que lo hacen.
  • Empezar por el final: las suras cortas de la sura 78 a la 114, luego la 67 a la 77, y así hacia atrás; o por las que más se usan (Al-Kahf, Yasin, Al-Mulk, Al-Waqiʿah).
  • Sin culpa: quien recita con dificultad tiene doble recompensa (Bujari 4937). No hay prisa; hay camino.

Dónde estudiar en serio: programas y universidades

Criterios antes de elegir

  • Quién enseña: maestros con formación reconocida y cadena de maestros propios, no personalidades de redes sin estudios.
  • Qué enseña: la corriente principal sunita, con respeto a las cuatro escuelas jurídicas y sin sectarismo ni política partidista.
  • Cómo enseña: con programa, textos clásicos, evaluación y posibilidad de preguntar; no “secretos”, no promesas, no ataques a todos los demás sabios.
  • Cuánto cuesta: lo básico debería ser gratis o casi; desconfía de quien cobra mucho por enseñar el wudu.
  • Pregunta al imam antes de inscribirte en cualquier cosa. Conoce el panorama y te ahorra errores.

Al-Azhar (El Cairo, Egipto)

La institución de conocimiento sunita más antigua del mundo: fundada en el año 970 como mezquita-universidad, es la referencia de la corriente principal del Islam para todo el planeta, con el Gran Imam de Al-Azhar y su Consejo de Grandes Sabios como autoridad de consulta. Para la mujer:

  • Tiene facultades para mujeres desde 1962 (la Facultad de Estudios Islámicos y Árabes para Mujeres, y facultades femeninas de Sharia, Lengua Árabe y otras) que forman a miles de estudiantes, incluidas extranjeras, con becas para estudiantes de países donde el Islam es minoría.
  • Ofrece institutos de árabe para no arabófonos y programas para extranjeros, tanto en El Cairo como a distancia según convocatoria.
  • Su Centro Mundial de Fatwa atiende consultas en varios idiomas, incluido el español, y su Observatorio publica material en español.
  • Requisitos habituales: bachillerato terminado, carta de una institución islámica del país de origen (la mezquita puede emitirla), y nivel de árabe o cursar el año preparatorio.

Es la primera recomendación para la mujer latinoamericana que quiere una formación completa y reconocida en todo el mundo sunita.

Arabia Saudita

Las universidades saudíes ofrecen estudios islámicos y de árabe de alto nivel, con becas completas (matrícula, alojamiento, estipendio y pasaje) para estudiantes extranjeros, a través de la plataforma oficial de becas del Ministerio de Educación. Las convocatorias cambian cada año; consulta siempre la página oficial de cada universidad. Las más relevantes para la mujer:

  • Universidad Umm al-Qura (La Meca): estudios islámicos, Sharia, árabe para no arabófonos; campus femenino; y la posibilidad de estudiar a pasos de la Mezquita Sagrada.
  • Universidad Princesa Nourah bint Abdulrahman (Riad): la mayor universidad femenina del mundo, con facultades de estudios islámicos, árabe y muchas otras carreras; becas para extranjeras.
  • Universidad Imam Muhammad ibn Saud (Riad): Sharia, usul ad-din, árabe, con facultades femeninas y programas de enseñanza a distancia y de árabe para no arabófonos.
  • Universidad Islámica de Medina: la más conocida para estudios islámicos de extranjeros; su campus es masculino, pero ofrece programas a distancia que han incluido a mujeres, e institutos de árabe. Consulta la convocatoria vigente.
  • Universidad Rey Saud y Universidad Rey Abdulaziz (Yeda): institutos de árabe para no arabófonos y estudios islámicos con secciones femeninas.

Para una mujer que viaja a estudiar: se pide mahram o grupo seguro según la opinión que sigas (ver la umrah), y las universidades femeninas ofrecen residencias para estudiantes.

Otras opciones serias

  • Institutos en línea de universidades reconocidas y de maestros con formación azharí o saudí, en inglés y cada vez más en español; pregunta al imam por los que la comunidad conoce.
  • Ijazah de Corán: maestras certificadas que enseñan tajwid y memorización por videollamada y otorgan la cadena de transmisión (ijazah); es la forma tradicional y accesible de estudiar Corán en serio desde México.
  • Programas en español de instituciones islámicas de España y Latinoamérica, con textos clásicos traducidos; su nivel varía, y el criterio es el de arriba.
  • La mezquita de Guadalajara: las clases de fin de semana y el curso de árabe son el primer y segundo círculo, gratuitos y presenciales, y el imam orienta sobre el tercero.

Estudiar con familia, trabajo y poco tiempo

La mayoría de las hermanas no pueden mudarse a El Cairo. El conocimiento no exige eso:

  • Veinte minutos diarios valen más que tres horas un domingo. La constancia es la Sunnah (Bujari 6464 en su sentido: la obra más amada es la constante).
  • Aprovecha los tiempos muertos: audio de tafsir en el coche, tarjetas de árabe en la fila, repaso de Corán mientras cocinas.
  • Estudia con otras: un círculo semanal de dos o tres hermanas, presencial o en línea, sostiene lo que la voluntad sola deja caer.
  • Enseña lo que aprendes a tus hijos: es la mejor forma de fijarlo, y es Sunnah doble (Bujari 5027).
  • Tu esposo debe facilitarlo, no impedirlo: estudiar la religión es un derecho de la esposa que ningún esposo puede negar. Si él estudia, tú también.
  • Sin culpa por la lentitud. Quien está en el camino del conocimiento está en el camino de Allah (Tirmidhi 2646), aunque avance despacio.

Llegar a enseñar

«El mejor de vosotros es quien aprende el Corán y lo enseña».

Sahih al-Bujari 5027

La comunidad de Latinoamérica necesita maestras: mujeres que enseñen a las nuevas musulmanas el wudu y la oración, que den clases de Corán a los niños, que expliquen las reglas de la mujer sin que nadie tenga que preguntarle a un hombre, que acompañen a las que dudan. El camino es el de ʿAishah, Ash-Shifa y las muhaddithat:

  1. Aprende bien lo básico y practícalo antes de enseñarlo.
  2. Empieza pequeño: enseñar el alfabeto a una hermana, la Fatihah a unos niños, un hadiz en el círculo de mujeres.
  3. Di “no sé” cuando no sepas, y remite al imam o a un estudioso lo que no te toca. Es la marca del que sabe de verdad.
  4. Sigue estudiando mientras enseñas; el que enseña aprende el doble.
  5. Busca la ijazah o el título cuando puedas: da autoridad y protege de errores.
  6. Cuida la intención: se enseña por Allah, no por ser vista. «Allah eleva con este Libro a unos y humilla a otros» (Muslim 817), según la intención.

El conocimiento que enseñas sigue dándote recompensa después de tu muerte (Muslim 1631; Ibn Mayah 223). Una mujer que enseñó la Fatihah a diez conversas ha plantado algo que crece cinco veces al día durante generaciones.

En resumen

  • La primera palabra revelada fue «Lee» (96:1), y buscar conocimiento es obligación de toda musulmana (Ibn Mayah 224); ʿAishah y las muhaddithat lo demuestran.
  • Empieza por el primer círculo (fe, pureza, oración, lo lícito, la mujer, la Sira), luego el segundo (tafsir, hadiz, fiqh, árabe), luego especialízate.
  • Árabe y Corán de adulta: posibles, con poco cada día, un maestro y repaso constante; doble recompensa por la dificultad (Bujari 4937).
  • Para estudiar en serio: Al-Azhar (El Cairo, desde 970, con facultades para mujeres y becas) y las universidades de Arabia Saudita (Umm al-Qura, Princesa Nourah, Imam Muhammad ibn Saud, Medina a distancia) con becas completas; consulta las convocatorias oficiales y al imam.
  • Distingue lo confiable por quién enseña, qué enseña y cómo; huye de secretos, sectarismo e influencers sin formación.
  • Enseña lo que aprendes: es la mejor obra (Bujari 5027) y lo que la comunidad más necesita.

¿Quieres empezar a estudiar o ya estudias y quieres enseñar? Las clases de la mezquita y el grupo de hermanas son el primer paso; el imam orienta sobre los siguientes. Escríbenos.

Fuentes

Las aleyas se citan como sura:aleya. Los hadices, con su colección y número según las ediciones de referencia. Las traducciones son nuestras, cuidando el sentido del árabe.

  1. Corán 96:1-5 — «Lee»: la primera revelación es una orden de aprender.
  2. Corán 20:114 — «Señor, aumenta mi conocimiento».
  3. Corán 39:9 — «¿Acaso son iguales los que saben y los que no saben?».
  4. Corán 35:28 — «Solo temen a Allah, de entre Sus siervos, los que tienen conocimiento».
  5. Corán 58:11 — Allah eleva a los creyentes y a los que tienen conocimiento.
  6. Corán 3:7 — «Los arraigados en el conocimiento».
  7. Corán 16:43 — «Preguntad a la gente del conocimiento».
  8. Corán 9:122 — que de cada grupo salgan quienes estudien la religión para enseñar a los demás.
  9. Corán 33:34 — «Recordad lo que se recita en vuestras casas de las aleyas de Allah y la sabiduría».
  10. Sahih al-Bujari 71 — «A quien Allah quiere bien, le da entendimiento de la religión».
  11. Sahih al-Bujari 79 — la parábola de la lluvia y las tierras: quien aprende y enseña.
  12. Sahih al-Bujari 101 — el día de enseñanza para las mujeres.
  13. Sahih al-Bujari 3768 — ʿAishah como referencia de conocimiento.
  14. Sahih al-Bujari 5027 — «El mejor de vosotros es quien aprende el Corán y lo enseña».
  15. Sahih al-Bujari 4937 — quien recita el Corán con dificultad tiene doble recompensa.
  16. Sahih al-Bujari 5049 — la recitación del Corán en la memoria.
  17. Sahih Muslim 2699 — «Quien recorre un camino buscando conocimiento, Allah le facilita un camino al Paraíso».
  18. Sahih Muslim 1631 — el conocimiento que sigue beneficiando tras la muerte.
  19. Sahih Muslim 817 — «Allah eleva con este Libro a unos y humilla a otros».
  20. Sahih Muslim 804 — «Recitad el Corán, pues vendrá el Día del Juicio como intercesor».
  21. Sunan Abu Dawud 3641 — «Los sabios son los herederos de los profetas».
  22. Sunan Abu Dawud 3887 — Ash-Shifa enseña a Hafsah.
  23. Sunan Abu Dawud 591 — Umm Waraqah, memorizadora del Corán, dirige la oración de su casa.
  24. Sunan at-Tirmidhi 2646 — «Quien sale en busca de conocimiento está en el camino de Allah hasta que vuelve».
  25. Sunan at-Tirmidhi 2685 — la superioridad del sabio sobre el devoto.
  26. Sunan at-Tirmidhi 2914 — «Al que memoriza el Corán se le dirá: recita y asciende».
  27. Sunan Ibn Mayah 224 — «Buscar el conocimiento es una obligación de todo musulmán» (hasan).
  28. Sunan Ibn Mayah 223 — quien enseña una aleya del Libro de Allah recibe su recompensa mientras se recite.

Preguntas frecuentes

¿Por dónde empiezo si soy nueva musulmana y no sé nada?

Por lo obligatorio y en orden: la fe (los seis pilares del iman), el wudu y la oración, la Fatihah y tres suras cortas, lo prohibido y lo permitido en la comida y el trato, y la vida del Profeta ﷺ en resumen. Con eso ya practicas; el resto viene después. Las clases de la mezquita de Guadalajara están pensadas para esto, y esta enciclopedia también: empieza por la sección de Práctica.

¿Puedo aprender árabe de adulta y sin haber estudiado antes?

Sí, y miles de conversas latinoamericanas lo han hecho. El árabe del Corán tiene una gramática regular y un vocabulario que se repite; con una hora al día y un buen método, en un año lees el Corán con soltura y entiendes las palabras más frecuentes. Empieza por el alfabeto y la lectura (tajwid), sigue con el vocabulario coránico y la gramática básica, y no te desanimes con el árabe hablado, que es otra cosa. La mezquita ofrece curso de árabe los viernes.

¿Se puede memorizar el Corán de adulta?

Sí. Es más lento que en la infancia pero más profundo, porque entiendes lo que memorizas. Método: poco cada día (cinco aleyas), repasar lo de ayer antes de avanzar, escuchar a un recitador fijo, recitarlo en las oraciones voluntarias, y un compañero o maestra que te escuche una vez por semana. Quien recita con dificultad tiene doble recompensa (Bujari 4937), y al que memoriza se le dirá el Día del Juicio "recita y asciende" (Tirmidhi 2914).

¿Dónde puedo estudiar Islam en serio, con título, siendo mujer?

En Al-Azhar de El Cairo, la institución de conocimiento sunita más antigua del mundo (desde 970), que tiene facultades y programas para mujeres y enseña a estudiantes de todo el mundo. En Arabia Saudita, la Universidad Umm al-Qura de La Meca, la Universidad Princesa Nourah de Riad (la mayor universidad femenina del mundo), la Universidad Imam Muhammad ibn Saud y la Universidad Islámica de Medina (esta última con programas a distancia para mujeres) ofrecen estudios islámicos y de árabe con becas para extranjeros. Consulta las convocatorias oficiales de cada universidad y pide orientación al imam.

¿Cómo distingo un curso confiable de uno que no lo es?

Mira quién enseña y de dónde viene su conocimiento: maestros con formación reconocida (Al-Azhar, universidades saudíes, institutos serios) y con cadena de maestros, no "influencers" sin estudios. Mira que enseñe la corriente principal sunita, con las cuatro escuelas y sin sectarismo. Y desconfía de quien cobra mucho por lo básico, promete secretos, ataca a todos los demás sabios o mezcla el Islam con horóscopos, energías o política. Pregunta al imam antes de inscribirte: es su trabajo.

¿Puedo llegar a ser maestra en la comunidad?

Sí, y la comunidad lo necesita. El camino: estudiar con constancia lo básico y luego una materia (Corán, hadiz, fiqh de la mujer, Sira), practicarlo, y empezar a enseñar lo que ya dominas a las nuevas musulmanas, a los niños y en los círculos de hermanas, siempre diciendo "no sé" cuando no sabes y remitiendo al imam lo que no te toca. ʿAishah, Ash-Shifa y las muhaddithat empezaron igual: aprendiendo bien y compartiendo lo aprendido.

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