Perspectiva Islámica sobre el Sexo

11 ago, 2013

Todas las alabanzas son para Alá, el Señor de los Mundos, y que Alá exalte la mención de Su Profeta y lo proteja a él, su familia y Compañeros de todo mal.

 

El Islam reconoce que el deseo sexual de todo ser humano debe ser satisfecho. Considera esta satisfacción un asunto digno de admiración, siempre y cuando sea realizado dentro de los límites de la Shari’ah. No es desdeñoso satisfacer este deseo, ni debe ser algo descuidado. Alá dice:

Fue arraigado en el corazón de los hombres la inclinación por los placeres: las mujeres, los hijos, la acumulación de riquezas en oro y plata, los caballos de raza, los rebaños y los campos de cultivo. Ese es el goce de la vida mundanal, pero Alá les tiene reservado algo más bello. (3:14)

 

El Profeta Muhammad –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-dijo:

 

“Las mujeres y los perfumes son amados para mí, y encuentro confort en realizar el Salah (oración)”. (An-Nasâ’i)

 

El Islam prohíbe reprimir estos deseos completamente, ya que esta es la religión que va de acuerdo a la disposición natural del hombre; satisface las necesidades naturales de modo apropiado, siempre respetando los principios de la Shari’ah. Abu Huraira (que Alá esté complacido con él) dijo:

 

“Le preguntaron al Mensajero de Alá –que la paz y la misericordia de Alá sean con él- ( acerca de qué es lo que más hace que la gente entre alYánnah (Paraíso). Dijo: “El temor de Alá y los buenos modales”. Luego le preguntaron sobre qué lleva más a la gente al Infierno. Y dijo: “La lengua y las partes pudendas”. (At-Tirmidhi)

 

Un simple deseo puede transformarse en un acto de adoración a través del cual el musulmán obtiene recompensa divina. Abu Dharr –Alá esté complacido con él- narró que algunos Compañeros le dijeron al Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-:

 

“Oh, Mensajero de Alá, los Compañeros ricos han obtenido las mejores recompensas… rezan como nosotros, ayunan como nosotros, ¡y dan caridad de su riqueza!”. El Enviado de Dios respondió: “¿Acaso no les ha dado Alá aquello de donde dan las caridades? Ciertamente la Tasbíhah[1]es una caridad, cada Takbírah [2] es una caridad, cada Tahmídah[3] es considerada caridad, y cada Tahlíhah[4] es una caridad. Ordenar el bien es una caridad, y prohibir el mal lo es también; mantener una relación con su cónyuge  es una caridad del mismo modo”. Los Compañeros dijeron: “Mensajero de Alá, ¿cuando satisfacemos nuestros deseos con nuestras mujeres también recibimos recompensa por ello? El Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él- dijo: “¿No recibiría un castigo alguien por tener relaciones con una mujer que le está prohibida? De la misma manera, cuando uno tiene relaciones con su esposa, recibe una recompensa”. (Muslim)

 

El matrimonio es fuertemente fomentado por el Islam. Es el único modo lícito en que uno puede aliviar su tensión sexual. El Mensajero de Dios dijo:

 

“Yo desposo mujeres, y aquel que ignora mi Sunnah no es de  los míos”.(Irwa Al-Galíl)

 

El Islam considera al matrimonio como una necesidad innata en la vida del ser humano. El amor, la misericordia y el altruismo se extenderían en la sociedad, y preservaría la raza humana por medio de la procreación. La castidad del musulmán, su honor y dignidad también son preservados a través de él; por todo esto, alejarse del matrimonio hace que uno pierda todos estos beneficios y hace que se aleje de su disposición natural.

 

El Islam busca establecer una vida de tranquilidad, paz y afecto entre el marido y la mujer. Alá –el Altísimo- dice:

 

Y entre Sus signos está haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan. (30:21)

 

A través del casamiento cada esposo se cuida de lo prohibido e ilegal; este es el objetivo del matrimonio en el Islam. Alá dice:

 

Ellas son vuestra protección y vosotros la suya.      (2:187)

 

Hay algunos que se oponen al Islam con respecto a esto, y apoyan las relaciones sexuales fuera de las leyes de la Shari’ah. Esta religión desaprueba a los musulmanes que se comportan como animales satisfaciendo sus deseos sexuales de la manera que les convenga. ¡Qué pecado grave es que un hombre tenga relaciones con una mujer que le es prohibida!

 

El Profeta Muhammad dijo:

 

“No hay pecado más grave después del Shirk (asociar copartícipes a Dios en la adoración) que la fornicación”. (Ahmad)

 

El Islam hace que sus practicantes sean castos, puros, y dignos. Busca refinar los perfectos modales y la etiqueta del buen musulmán. Abu Umámah  dijo:

 

“Un hombre joven se acercó al Profeta y le dijo: “¡Mensajero de Alá, déjame fornicar!”. La gente se reunió alrededor de él y decían “¡Mah…mah!”[1]El Profeta dijo: “Tráiganlo”. Se acercó al él y se sentó. El Mensajero dijo: “¿Querrías eso para tu madre?”. Respondió el joven: “¡No, por Alá que no!”. El Profeta le dijo: “De la misma manera la gente aborrece esto para sus madres”. Volvió a preguntar: “¿Querrías esto para tu hija?”. El joven dijo: “¡No, por Alá que no!”. El Profeta agregó: “De la misma manera  la gente aborrece esto para sus hijas”. Volvió a preguntar: “¿Querrías esto para tu hermana?”. El muchacho respondió nuevamente: “¡No, por Alá que no!”. Y el Profeta Muhammad volvió a decir: “De la misma manera la gente aborrece esto para sus hermanas”.Luego dijo: “¿Querrías la fornicación para tus tías paternas?”. A lo que el joven dijo nuevamente: “¡No, por Alá que no!”. Y el Mensajero de Dios agregó: “De la misma manera la gente aborrece eso para sus tías paternas”. (El narrador del hadiz dice que) el Profeta finalmente puso su mano sobre el pecho del joven y dijo: “Oh, Alá, purifica su corazón, y protégelo de la fornicación”. Luego de este suceso, lo que más odió ese joven fue la fornicación”. (Ahmad)

 

El Islam no aprueba el celibato o la abstinencia de los placeres mundanales permitidos. Anas bin Malik –que Alá esté complacido con él- dijo:

 

“Tres personas fueron a las casas de las esposas del       Profeta preguntando sobre su religión. Cuando se les     informó, pensaron que era poco lo que pedía la religión,         entonces dijeron: “¿Quiénes somos nosotros en comparación  con el Profeta, a quien Alá le ha perdonado sus pecados pasados y futuros”. Uno de ellos agregó: “En lo que respecta a mi, rezaré toda la noche”. Otro dijo: “Yo ayunaré todos los días sin dejar un día de hacerlo”, y el tercero dijo: “Me alejaré de las      mujeres y nunca me casaré”. En ese momento llegó el Mensajero de Alá r y al escuchar esto dijo: “¿Son         ustedes los que dijeron tal y tal cosa? Yo soy el que más le teme a Alá y el más piadoso, pero ayuno algunos días y otros como, rezo parte de la noche  y descanso otra parte, y me caso con mujeres. Aquel que quiera algo fuera de mi Sunnahno es de los míos”. (Al-Bujari)

 

Por el otro lado, el Islam no permite satisfacer los deseos sexuales de manera descontrolada. Muhammad Qutub dijo:

 

“No hay problema con el tema del sexo en el Islam. Esta religión tiene reglas a través de las cuales uno puede satisfacer sus necesidades naturales (en las cuales está el         deseo sexual) y no previene a nadie de hacerlo. Estas    normas son como puentes construidos sobre un arroyo: no obstruyen su curso, sino que organizan el movimiento de las personas de un lado al otro. De esta manera se pueden lograr otros objetivos que antes de la         construcción de los puentes no se podían alcanzar. Esta es exactamente la meta del Islam con respecto a los deseos sexuales; presenta reglas, pero no para         reprimirlos o anularlos, sino que los organiza y regula,    ya que estos son los límites impuestos por Alá. Él dice:

“No transgredan los límites de Alá”.

 

Éstas son las fronteras que Dios dispuso como barreras sanas dentro de las cuales uno puede distribuir toda esa energía y puede hacer el bien en su vida pública y privada.

Las normas de la sociedad en la Yahilíah (época de la ignorancia) regulaban todo aspecto de la vida humana excepto la parte sexual. ¡Es el único instinto para el que  no tenían límites! Sin embargo (esas reglas) no permitían    que uno posea cosas de cualquier manera de donde quisiera, ya que esto se consideraba robo, penado por la      ley.

 

El Islam reconoce que uno debe satisfacer sus deseos sexuales en una manera acorde a las leyes de la Shari’ah (o sea, a través del casamiento) y el hacerlo de esta manera es una forma de adoración, debido a que uno gana recompensa por ello. No debe hacerse de otra forma. Alá –el Altísimo- enaltece a aquellos que respetan estas leyes diciendo:

 

Por cierto que triunfarán los creyentes que observen sus oraciones con sumisión, se aparten de las banalidades, paguen el Zakât, se preserven de cometer    adulterio o fornicación, y sólo cohabiten con sus esposas o con sus esclavas, pues ello no es censurable.      (23:1-6)

 

Alá, el Exaltado, alienta a los musulmanes a que se casen, ya que esto fue laSunnah (práctica) de todos los Profetas y Mensajeros –que Dios los proteja de todo mal. Alá –el Altísimo-  dice:

 

Hemos enviado a otros Mensajeros antes de ti, y     les concedimos esposas e hijos… (13:38)

 

El Mensajero de Dios –que la paz y la misericordia de Alá sean con él- también alentaba a los jóvenes musulmanes a casarse y tener hijos. Ma’qal b. Iasár –que Alá esté complacido con él- dijo:

 

“Un hombre vino al Mensajero de Alá –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-  y le dijo: “Oh,       Mensajero de Dios, estoy por casarme con una mujer de        ascendencia noble, de estatus y rica, pero es estéril. ¿Debo desposarla?”. El Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él- respondió:

 

“Cásense con las mujeres cariñosas y fértiles; yo me enorgulleceré de tener la Nación más numerosa de todas (el Día de la Resurrección)”. (Abu Dâûd)

 

El Islam le ordena a los musulmanes que ayuden sin dudar a aquel que busca casarse. Abu Huraira –que Alá esté complacido de él- narró que el Mensajero de Alá –que la paz sea con él- dijo:

 

“Si tienen contacto con un hombre (cuya religión y modales    les satisfacen), cásenlo, porque si no lo hacen la Fitnah        (sedición y conflictos) y el mal prevalecerán”. (Hakím)

 

El Islam también exhorta a los padres a que faciliten todo lo relativo al casamiento.

 

Esta religión ordena a los musulmanes a no dejar de casarse por miedo a la pobreza. Alá –el Altísimo- dice:

 

Desposad a aquellos hombres o mujeres que no tengan cónyuge, y a vuestros esclavos y esclavas piadosos. [No temáis] Si son pobres, pues Alá les sustentará con Su gracia, y Él es Vasto, Omnisciente. (24:32)

 

Y el Enviado de Dios –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-  también dijo:

 

“Alá ayudará con certeza a tres personas: el Muyáhid (combatiente) por la causa de Dios; el que se casa como resguardo y busca la castidad; y el esclavo que busca comprar su libertad”. (Hakím)

 

El Islam ordena a aquellos que no pueden casarse por razones económicas que se mantengan castos. Dios dice:

 

         Quienes no cuenten con los recursos suficientes para casarse que tengan paciencia y se abstengan [de mantener relaciones prematrimoniales] hasta queAlá les provea los medios para ello con Su gracia. (24:33)

 

En el Islam, se recomienda que los jóvenes se casen lo antes posible. El Profeta Muhammad –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-  nos informó sobre qué tiene que hacer uno si quiere controlar sus deseos en caso de no poseer lo necesario para casarse. Él dijo:

 

“Jóvenes: aquellos de ustedes que estén en condiciones (económicas o físicas) de contraer matrimonio, que se casen; porque    ciertamente recata la mirada y mantiene a uno casto; aquel que no pueda, debe ayunar, porque esto lo protege”. (Al-Bujari)

 

El Corán nos ha dado un paradigma ejemplar para los musulmanes jóvenes sobre cómo lidiar con el deseo sexual, y cómo calmarlo, en la historia de Yusuf “La Paz sea sobre él”. Alá –el Altísimo- dice:

 

         Y la señora de la casa en la cual estaba [la esposa  del administrador] se sintió atraída por él, y cerrando las puertas exclamó: ¡Ven aquí! Dijo él: ¡Qué Alá me proteja! Por cierto que mi amo [el administrador] me honró en una buena morada. Debes saber que los inicuos no tendrán éxito. Y ella intentó seducirlo pero él se negó, y bien sabía que se trataba de una prueba de su Señor. Por cierto que lo preservamos del mal y la   obscenidad, porque era uno de los siervos elegidos. (12:23-4)

 

Incluso si uno está en prisión o en posición de debilidad, no debe sucumbir a tener relaciones ilegales. Alá –el Altísimo- dice:

 

 [Dijo ella:] Éste es aquel por quien me censurabais, y ciertamente quise seducirlo y se resistió. Y si no hace lo que le ordeno, será encarcelado y humillado. Dijo [José]: ¡Oh, Señor mío! Prefiero la cárcel en vez de aquello a lo que me incitan; y si no apartas de mí       sus   maquinaciones podría ceder a ellas y me contaría entre los ignorantes. (12:32-33)

 

El Islam prohíbe satisfacer el deseo sexual por otras vías que no sean las legales y permitidas.

 

De: Abdur Rahmán Ash-Shíhah

Traducido por Fernando Refay

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