Las cinco oraciones diarias son la columna del Islam, pero no son las únicas. Hay una cita semanal —la oración del viernes— y varias oraciones especiales para momentos concretos de la vida: un funeral, un viaje, una enfermedad, una decisión difícil, una buena noticia. Esta página se centra en dos cosas que las demás páginas de oración no cubren: cómo vivir tu primera oración del viernes si nunca has ido, y las oraciones especiales que aún no tienen su propio espacio en el sitio.
Tu primera Yumuʿah: qué esperar
La oración del viernes (Yumuʿah) ya está explicada en detalle —horarios, sermón, número de rakʿah, la obligación para los hombres— en la oración en el Islam. Aquí nos enfocamos en la experiencia práctica de quien va por primera vez.
يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِذَا نُودِيَ لِلصَّلَاةِ مِن يَوْمِ الْجُمُعَةِ فَاسْعَوْا إِلَىٰ ذِكْرِ اللَّهِ«¡Creyentes! Cuando se llame a la oración del viernes, acudid al recuerdo de Allah».
Corán 62:9
Algunas recomendaciones prácticas para el primer viernes:
- Ghusl recomendado: el baño completo antes de salir de casa es Sunnah, no obligatorio; llegar limpio y con buen aroma es parte del respeto al día.
- Ropa: la mejor que tengas a mano, decorosa; no hace falta nada especial ni una vestimenta “árabe”.
- Llega temprano: cuanto antes llegues, mejor lugar y mayor recompensa, según la Sunnah; los últimos en llegar suelen quedarse atrás o incluso fuera si la mezquita está llena.
- El sermón (khutbah): se escucha en silencio absoluto, sin conversar ni revisar el teléfono; hablar durante el sermón, incluso para pedir silencio a otro, resta valor a la oración según la Sunnah.
- Las dos rakʿah: al terminar el sermón se reza en congregación, detrás del imam, igual que cualquier oración congregacional; si nunca has rezado en grupo, colócate donde puedas ver e imitar a quien está a tu lado.
- Después: en muchas mezquitas, como la de Guadalajara, se aprovecha el después del viernes para clases, convivencia y preguntas; es un buen momento para presentarte y conocer gente.
Las mujeres y el viernes
La oración del viernes en congregación no es obligatoria para la mujer, aunque el Corán dirige su llamado general a toda la comunidad de creyentes (62:9): puede asistir y es bienvenida, tiene su espacio designado en la mezquita, y muchas mujeres encuentran en el viernes un buen momento comunitario y de aprendizaje con el sermón. La que decide no ir simplemente reza el Dhuhr, sola o con otras mujeres, en el horario habitual.
Las oraciones especiales de la comunidad
El Eid
Las oraciones de los dos Eid (Eid al-Fitr y Eid al-Adha) tienen forma, horario y ambiente propios, tan ricos que merecen su propia página: los dos Eid. Aquí basta decir que son oraciones congregacionales, por la mañana, con un número especial de takbires y sin adhan ni iqamah previos.
La oración funeraria (yanazah)
Cuando fallece un musulmán, la comunidad tiene la obligación colectiva (si algunos la cumplen, el resto queda libre de la obligación) de rezar por él antes de su entierro. Es distinta de las demás oraciones: se hace de pie, sin inclinaciones ni postraciones.
La estructura general es:
- Se forma en filas detrás del imam, con el cuerpo del difunto al frente, envuelto según la costumbre islámica.
- Se dice el primer «Allahu akbar» y se recita la Fatihah en silencio.
- Se dice el segundo «Allahu akbar» y se recita la salawat (bendición) sobre el Profeta ﷺ.
- Se dice el tercer «Allahu akbar» y se suplica por el difunto: perdón, misericordia, alivio en la tumba.
- Se dice el cuarto «Allahu akbar» y se suplica brevemente por todos los musulmanes fallecidos.
- Se cierra con el saludo de paz, como en las demás oraciones.
El Profeta ﷺ mismo rezó esta oración incluso por alguien que había fallecido lejos, sin tener el cuerpo presente: rezó por el Negus de Abisinia el mismo día de su muerte, anunciándolo a los compañeros y formándolos en filas para la oración (Sahih al-Bujari 1245). Y enseñó que la oración funeraria es también un testimonio de la comunidad: cuando un grupo numeroso de musulmanes reza por alguien y da buen testimonio de él, esa intercesión es aceptada (Sahih Muslim 949). Es una de las razones por las que, en la comunidad de Guadalajara, se anima a acompañar los funerales incluso sin conocer bien al difunto.
La oración del viajero
وَإِذَا ضَرَبْتُمْ فِي الْأَرْضِ فَلَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ أَن تَقْصُرُوا مِنَ الصَّلَاةِ«Cuando viajéis por la tierra, no hay falta en que acortéis la oración».
Corán 4:101
El musulmán en viaje puede acortar las oraciones de cuatro rakʿah (Dhuhr, ʿAsr, ʿIsha) a dos, como hacía el Profeta ﷺ en sus propios desplazamientos (Sahih al-Bujari 1090); Fajr y Maghrib no se acortan. En México, esto es especialmente útil para quien viaja por carretera o avión entre ciudades por trabajo o vacaciones: un trayecto de varias horas fuera de la ciudad habitual ya permite acortar, y si además se combina con la dificultad de rezar en tiempo (por ejemplo, ir manejando), muchas escuelas permiten juntar dos oraciones consecutivas (Dhuhr con ʿAsr, Maghrib con ʿIsha) en el tiempo de la primera o la segunda. Un musulmán que viaje seguido por carretera dentro de México hace bien en aprender esta facilidad: Allah la dio como misericordia, no como pretexto para dejar de rezar.
La oración del enfermo
Quien no puede ponerse de pie reza sentado, moviendo el cuerpo lo que pueda para simular la inclinación y la postración; quien no puede sentarse, reza acostado, incluso solo con la mirada o el corazón si es necesario. El propio Profeta ﷺ, en su enfermedad final, rezó sentado cuando ya no podía estar de pie (Sahih al-Bujari 1117). La oración nunca se deja por enfermedad: se adapta a la capacidad del cuerpo, pero no se abandona.
La oración del eclipse
Cuando ocurre un eclipse solar o lunar, es Sunnah reunirse en la mezquita a rezar una oración especial, más larga que las habituales, como recordatorio de la grandeza de Allah y de que estos fenómenos no son presagios supersticiosos sino signos de Su poder (Sahih al-Bujari 1041).
La oración de la lluvia
Existe también una oración especial para pedir lluvia en tiempos de sequía, con una súplica propia, practicada por el Profeta ﷺ y la comunidad musulmana desde entonces. Los detalles exactos de su forma varían según la ocasión y la escuela; lo importante es la actitud que expresa: pedir a Allah, no solo esperar el clima.
Tahajjud y witr
La oración de la noche y su cierre, el witr, ya están explicados en la oración en el Islam; no se repiten aquí.
La oración del duha
Es una oración voluntaria de media mañana, de al menos dos rakʿah, cuando el sol ya se ha elevado un poco después de salir (Sahih Muslim 720). Es una buena costumbre para el descanso de media mañana en el trabajo o la escuela: dos rakʿah breves, sin necesidad de mucho tiempo ni preparación.
La istikhara
El Profeta ﷺ enseñaba a sus compañeros la súplica de la istikhara para todos sus asuntos, como enseñaba una sura del Corán: «Cuando alguno de vosotros se disponga a hacer algo, que rece dos rakʿah voluntarias y luego diga: "Allahumma inni astakhiruka bi-ʿilmika…" [Oh Allah, te pido que me guíes con Tu conocimiento y te pido capacidad con Tu poder, y Te pido de Tu inmenso favor…]».
Sahih al-Bujari 1166
La istikhara (pedir lo mejor a Allah) es la oración que se hace antes de tomar una decisión importante —un trabajo, un viaje, un matrimonio— cuando no se sabe qué camino conviene más. Se reza dos rakʿah voluntarias y después se recita la súplica completa, pidiendo a Allah que, si ese asunto es bueno para uno en esta vida y en la próxima, lo facilite, y si no lo es, lo aparte y ponga en su lugar algo mejor. No es un método de adivinación ni promete un sueño revelador: es un acto de confianza en que Allah conoce lo que uno no puede ver, y después de hacerla, se avanza con el corazón tranquilo hacia lo que parezca mejor.
La oración del arrepentimiento
Existe también una oración breve, de dos rakʿah, que se recomienda hacer después de cometer un pecado, seguida de sincero arrepentimiento y petición de perdón a Allah (Sunan Abu Dawud 1521). No requiere ceremonia: basta la intención de dejar el pecado, hacer las dos rakʿah y suplicar perdón con el corazón presente.
Las postraciones de la recitación y del agradecimiento
Al leer o escuchar ciertas aleyas del Corán —hay unas quince en todo el texto— es Sunnah hacer una sola postración, fuera de la oración formal, como reconocimiento humilde ante la palabra de Allah; se llama la postración de la recitación (sujud at-tilawah).
De forma parecida, cuando llega una buena noticia o sucede algo que alegra profundamente, es Sunnah hacer una postración de agradecimiento:
Abu Bakrah relató que, cuando al Profeta ﷺ le llegaba una noticia que lo alegraba, se postraba en agradecimiento a Allah.
Sunan Abu Dawud 2774
Ambas postraciones son breves: se dice «Allahu akbar», se baja a postrarse una sola vez con las palabras habituales de la postración, y se levanta, sin necesidad de wudu previo según la opinión más flexible entre los estudiosos, aunque tenerlo es preferible.
En resumen
- La oración del viernes (Yumuʿah) tiene su detalle técnico en otra página; aquí lo importante es llegar temprano, guardar silencio absoluto durante el sermón y seguir al imam en las dos rakʿah.
- La oración funeraria se hace de pie, sin inclinaciones ni postraciones, con cuatro «Allahu akbar» y súplicas por el difunto (Bujari 1245).
- El viajero puede acortar sus oraciones de cuatro a dos rakʿah (4:101), y el enfermo reza sentado o acostado sin dejar nunca la oración.
- Existen oraciones para el eclipse, la lluvia, la mañana (duha) y decisiones importantes (istikhara, Bujari 1166).
- Las postraciones de la recitación y del agradecimiento son breves gestos de humildad ante Allah, fuera de la oración formal.
Si es tu primer viernes en la mezquita o tienes dudas sobre cualquiera de estas oraciones, ven acompañado: consulta los horarios de oración, revisa las actividades de la comunidad o escríbenos antes de tu visita.



