Pocas pruebas pesan tanto en silencio como no poder tener hijos cuando se desea con toda el alma. En México, donde la familia grande y los hijos son casi un mandato social —“¿y para cuándo?” se pregunta desde la boda—, la infertilidad se vive con una presión adicional que no siempre es justa ni necesaria. El Corán habla de esto con una ternura poco conocida: los profetas mismos suplicaron por hijos, esperaron años, y algunos nunca los tuvieron. Esta página reúne lo que el Islam enseña sobre la infertilidad, los tratamientos permitidos y prohibidos, y cómo sostener la fe y el matrimonio en la espera.
Zakariyya, Ibrahim y la súplica por un hijo
El Corán cuenta con detalle la historia del profeta Zakariyya, ya anciano, sin hijos, suplicando en secreto:
قَالَ رَبِّ إِنِّي وَهَنَ الْعَظْمُ مِنِّي وَاشْتَعَلَ الرَّأْسُ شَيْبًا وَلَمْ أَكُن بِدُعَائِكَ رَبِّ شَقِيًّا«Dijo: "Señor, mis huesos se han debilitado y mi cabeza se ha encendido de canas, y nunca fui desafortunado en mi súplica a Ti, Señor"».
Corán 19:4
«Señor, no me dejes solo [sin descendencia], siendo Tú el mejor de los herederos». Le respondimos y le concedimos a Yahya, y arreglamos para él a su esposa [para que pudiera concebir]. Ellos competían en las buenas obras y Nos invocaban con anhelo y temor, y eran humildes ante Nosotros.
Corán 21:89-90
Zakariyya no suplicó una sola vez ni de joven: suplicó siendo ya viejo, con la esposa que el Corán describe como estéril (3:40), y fue escuchado. Ibrahim y Sarah vivieron algo parecido: los ángeles le anunciaron un hijo cuando ya era anciano y ella se rio de la sorpresa, incrédula ante su propia edad (51:28-30). Estas historias no son promesas de que todo tratamiento tendrá éxito, pero enseñan algo firme: la infertilidad no es señal de que Allah esté disgustado con alguien, y la súplica insistente y sincera tiene un lugar central en la fe, con o sin respuesta inmediata.
Lo que Allah decide, sin que sea castigo
يَهَبُ لِمَن يَشَاءُ إِنَاثًا وَيَهَبُ لِمَن يَشَاءُ الذُّكُورَ أَوْ يُزَوِّجُهُمْ ذُكْرَانًا وَإِنَاثًا وَيَجْعَلُ مَن يَشَاءُ عَقِيمًا«Da hijas a quien quiere y da hijos a quien quiere, o les da de ambos, hijos e hijas, y hace estéril a quien quiere».
Corán 42:49-50
Esta aleya pone a la infertilidad en el mismo plano que tener solo hijas, solo hijos, o ambos: son decisiones de Allah, no premios ni castigos según el mérito de la persona. Nadie debe sentirse “menos musulmán” o “menos bendecido” por no tener hijos, y nadie debe insinuárselo a otra persona.
Lo permitido: buscar tratamiento
Buscar la cura de cualquier enfermedad, incluida la infertilidad, es parte de la fe, no una falta de confianza en Allah:
«Allah no hizo bajar una enfermedad sin hacer bajar también su cura».
Sahih al-Bujari 5678
Con esa base, los consejos de fiqh contemporáneos —reunidos en foros como la Academia del Fiqh Islámico— permiten, con condiciones claras:
- Tratamientos hormonales y quirúrgicos para corregir causas de infertilidad en el hombre o en la mujer.
- La inseminación artificial y la FIV (fecundación in vitro), siempre que el óvulo y el esperma sean exclusivamente de los esposos, y que el procedimiento ocurra mientras el matrimonio está vigente: no se permite usar el material genético guardado después de un divorcio o de la muerte de uno de los dos.
- La congelación de óvulos o embriones propios de la pareja, con la condición de destruirlos o dejarlos de usar si el matrimonio termina, un tema donde conviene consultar a un estudioso para el caso concreto.
Lo prohibido: lo que rompe el linaje
Tres líneas son claras y compartidas por la inmensa mayoría de los estudiosos contemporáneos:
- La donación de óvulos o de esperma de una persona ajena al matrimonio. El Islam protege con mucho cuidado la claridad del linaje (quién es hijo de quién) porque de ahí dependen el mahram, la herencia y la identidad; introducir material genético de un tercero rompe esa claridad, aunque técnicamente sea posible.
- El vientre de alquiler o subrogación, por la misma razón —confusión sobre quién es la madre real— y porque implica a una tercera persona en la intimidad reproductiva del matrimonio de otros.
- La selección de sexo sin razón médica, por ir en contra de la aceptación explícita del decreto de Allah que muestra la aleya 42:49-50. Cuando hay una razón médica real (evitar una enfermedad genética ligada al sexo, por ejemplo), la mayoría de los estudiosos lo permite.
La historia de Ibrahim y Sarah: la risa de la incredulidad
فَأَقْبَلَتِ امْرَأَتُهُ فِي صَرَّةٍ فَصَكَّتْ وَجْهَهَا وَقَالَتْ عَجُوزٌ عَقِيمٌ«Su esposa se adelantó dando voces, se golpeó el rostro y dijo: "¿Yo, una anciana estéril?"».
Corán 51:29
Los ángeles llegaron a la casa de Ibrahim con dos noticias en la misma visita: la destrucción del pueblo de Lut y el anuncio de un hijo para él y Sarah, ya ancianos y sin haber podido concebir en toda una vida juntos. La reacción de Sarah —sorpresa, incredulidad, incluso el gesto físico de llevarse la mano al rostro— es humana y está registrada en el Corán sin ninguna corrección ni reproche: Allah no espera que quien lleva años esperando un hijo reciba cualquier noticia sobre fertilidad con calma perfecta. El Corán valida la emoción real de dos personas que ya habían dejado de esperar, y aun así fueron sorprendidas por la misericordia de Allah.
Los tratamientos disponibles en México y su lugar religioso
Guadalajara cuenta con clínicas de fertilidad tanto públicas (a través del IMSS, con acceso limitado y listas de espera largas) como privadas, de costo considerable. Desde el punto de vista religioso, ninguno de los procedimientos médicos comunes está prohibido en sí mismo cuando se respeta la condición central —material genético exclusivo de los esposos, procedimiento durante el matrimonio vigente—:
| Tratamiento | Postura religiosa |
|---|---|
| Estudios de fertilidad (ambos esposos) | Permitido y recomendable |
| Estimulación ovárica, tratamiento hormonal | Permitido |
| Inseminación intrauterina (IIU) con esperma del esposo | Permitido |
| FIV con óvulo y esperma de los esposos | Permitido |
| ICSI (inyección intracitoplasmática) con gametos propios | Permitido |
| Congelación de óvulos o embriones propios | Permitido con condiciones; consultar caso concreto |
| Donación de óvulo o esperma de terceros | No permitido |
| Vientre de alquiler | No permitido |
| Selección de sexo sin causa médica | No permitido |
El costo de estos tratamientos en México puede ser alto, y no hay nada de indigno en buscar apoyo familiar o incluso ayuda de la comunidad —a través del zakat, si la situación económica lo justifica— para sostener un tratamiento largo, de la misma forma que se apoyaría cualquier otro tratamiento médico necesario.
El duelo de no tener hijos
No tener hijos, después de años de intentarlo, es un duelo real que merece ser nombrado así, no minimizado con frases como “ya vendrá” o “Allah sabe por qué”. Algunas ideas para sostenerlo:
- La súplica constante, siguiendo el ejemplo de Zakariyya, sin vergüenza ni desesperanza.
- Hablarlo con la pareja, no en silencio cada uno por su lado: el duelo compartido pesa menos.
- Poner límites a la familia que pregunta sin medir el daño; no se debe ninguna explicación a nadie sobre el propio cuerpo o tratamiento.
- Considerar la kafalah (criar a un huérfano) como un camino válido y profundamente recompensado, no como una derrota. Ver adopción, acogida y el huérfano.
- Buscar apoyo emocional, incluso profesional, si el duelo se vuelve depresión sostenida; cuidar la salud mental no contradice la fe.
Cuando el infértil es el esposo
La cultura suele poner el peso de la infertilidad sobre la mujer, y eso es tanto injusto como incorrecto médicamente: en un porcentaje muy alto de los casos la causa está en el hombre. El Islam no liga la masculinidad a la fertilidad: un hombre infértil sigue siendo un esposo pleno, y su esposa no tiene ningún derecho islámico a humillarlo por eso, igual que él no lo tendría con ella. La pareja enfrenta esto como equipo, no como una acusación de uno hacia el otro.
El matrimonio no depende de los hijos
وَمِنْ آيَاتِهِ أَنْ خَلَقَ لَكُم مِّنْ أَنفُسِكُمْ أَزْوَاجًا لِّتَسْكُنُوا إِلَيْهَا«Y entre Sus signos está el haber creado para vosotros, de vosotros mismos, esposas para que encontréis sosiego en ellas».
Corán 30:21
El propósito del matrimonio —el sosiego, el afecto, la misericordia— no está condicionado a la llegada de hijos. Una pareja que no puede o no logra tener hijos no tiene un matrimonio “incompleto”: tiene un matrimonio con el mismo propósito espiritual que cualquier otro, y con una prueba particular que, sostenida con paciencia y súplica, tiene su propia recompensa.
En resumen
- La infertilidad no es castigo: Allah da hijos, hijas, ambos, o hace estéril a quien quiere (42:49-50).
- Zakariyya suplicó siendo anciano y fue escuchado (21:89-90); la súplica insistente es parte de la fe.
- La FIV y tratamientos similares son lícitos entre esposos y durante el matrimonio; la donación de gametos, el vientre de alquiler y la selección de sexo sin causa médica no lo son.
- El duelo de no tener hijos es real y merece apoyo, no presión familiar.
- El matrimonio cumple su propósito —sosiego, afecto, misericordia (30:21)— con o sin hijos; la kafalah es una alternativa digna, no una derrota.
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