La crianza de los hijos en el Islam

التَّربيةat-tarbiyah

Los hijos son un depósito de Allah: cómo criarlos con fe, ternura y justicia.

Familia · Hijos y crianzaSegún el Corán y la Sunnah

Un padre y su hija pequeña rezan juntos sobre la alfombra de una mezquita, vistos de espaldas.
Un padre y su hija pequeña rezan juntos sobre la alfombra de una mezquita, vistos de espaldas.Foto: Hasan Almasi / Unsplash

El Corán no llama a los hijos “propiedad” de sus padres. Los llama amanah, un depósito, algo que Allah nos confía por un tiempo y sobre lo que nos pedirá cuentas. Esa idea cambia toda la crianza: no criamos para nosotros, sino para Allah y para el propio hijo. Esta página reúne lo que el Corán y la Sunnah enseñan sobre la tarbiyah, la educación de los hijos: desde el nacimiento hasta la adolescencia, con el ejemplo del Profeta Muhammad ﷺ, que fue padre y abuelo, y que trató a los niños como pocos adultos saben hacerlo.

Los hijos: un regalo, una prueba y una responsabilidad

الْمَالُ وَالْبَنُونَ زِينَةُ الْحَيَاةِ الدُّنْيَا

«Los bienes y los hijos son el adorno de la vida de este mundo».

Corán 18:46
إِنَّمَا أَمْوَالُكُمْ وَأَوْلَادُكُمْ فِتْنَةٌ

«Ciertamente vuestros bienes y vuestros hijos son una prueba».

Corán 64:15

Adorno y prueba a la vez: alegría de esta vida, y también aquello por lo que Allah nos examina. ¿Los criamos para Él o para nuestra vanidad? ¿Les enseñamos lo que les servirá el Día del Juicio o solo lo que les servirá en el mercado? El Corán responde con una orden dirigida a los padres:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا قُوا أَنفُسَكُمْ وَأَهْلِيكُمْ نَارًا

«¡Creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego».

Corán 66:6

Y el Profeta ﷺ describió la responsabilidad con una imagen:

«Cada uno de vosotros es un pastor, y cada uno responderá por su rebaño. El gobernante es pastor de su gente; el hombre es pastor de su familia; la mujer es pastora de la casa de su esposo y de sus hijos. Todos sois pastores y todos responderéis por vuestro rebaño».

Sahih al-Bujari 893; Sahih Muslim 1829

Ningún padre ni madre puede delegar del todo esa responsabilidad en la escuela, la mezquita o los abuelos. Ayudan, pero el pastor es uno.

Los primeros días: la Sunnah del recién nacido

El Islam recibe al bebé con una serie de gestos sencillos que lo vinculan a Allah y a la comunidad desde el primer día:

  • El tahnik. El Profeta ﷺ frotaba el paladar del bebé con un dátil masticado y suplicaba por él. Abu Musa llevó a su hijo recién nacido al Profeta ﷺ, que lo llamó Ibrahim, le hizo el tahnik y pidió bendiciones para él (Bujari 5467).
  • El nombre. Se le pone un nombre bueno, con buen significado, preferiblemente el séptimo día. «Los nombres más amados por Allah son ʿAbdullah y ʿAbdurrahman» (Muslim 2132); también los nombres de los profetas y de los justos. El Profeta ﷺ cambió nombres que significaban algo feo o soberbio. El nombre no tiene que ser árabe: tiene que ser bueno.
  • La aqiqah. «Con el niño hay una aqiqah: derramad por él sangre [de un sacrificio] y quitadle el daño [afeitad su cabeza]» (Bujari 5472). Se sacrifica un animal el séptimo día, se afeita la cabeza del bebé, se da en caridad el peso del cabello en plata y se le pone el nombre (Tirmidhi 1522). La carne se cocina y se comparte con parientes, vecinos y pobres: es la fiesta del nacimiento en el Islam.
  • La circuncisión del varón, parte de la Sunnah de Ibrahim (Bujari 5891), sin fecha fija; muchos la hacen en los primeros días.
  • La lactancia. El Corán señala dos años como periodo completo (2:233; 31:14), sin obligar a llegar a ellos si los padres acuerdan otra cosa. Es un derecho del hijo y una mención de honor para la madre: «su madre lo llevó con fatiga y lo dio a luz con fatiga» (46:15).

Qué enseñar y en qué orden

El Corán nos dejó un plan de estudios completo en boca de un padre sabio, Luqman, que aconseja a su hijo:

يَا بُنَيَّ لَا تُشْرِكْ بِاللَّهِ ۖ إِنَّ الشِّرْكَ لَظُلْمٌ عَظِيمٌ

«¡Hijo mío! No asocies nada a Allah, pues la idolatría es una injusticia enorme».

Corán 31:13

Y sigue, en las aleyas 14 a 19: honra a tus padres; sabe que Allah ve hasta el grano de mostaza escondido en una roca; establece la oración; ordena el bien y prohíbe el mal; ten paciencia con lo que te pase; no camines con arrogancia; modera tu voz. Fíjate en el orden:

  1. Tawhid: Allah es Uno. Antes que reglas, una relación. Un niño de tres años puede aprender que Allah lo creó, lo ve, lo ama y le da todo lo que tiene. Ibrahim y Yaʿqub, en su lecho de muerte, no preguntaron a sus hijos por sus negocios sino por su fe: «¿A quién adoraréis después de mí?» (2:133).
  2. Los padres. Honrarlos y obedecerlos en lo bueno (31:14).
  3. La conciencia de Allah en lo pequeño y lo escondido (31:16). Es la base de la honestidad: no “porque te van a ver”, sino “porque Allah ve”.
  4. La oración. «Hijo mío, establece la oración» (31:17). Es el hábito que sostiene todo lo demás.
  5. El bien común: ordenar el bien, prohibir el mal, tener paciencia (31:17).
  6. El carácter: humildad, buen tono, modestia (31:18-19).

A este plan la Sunnah añade el amor al Profeta ﷺ a través de su historia (contarles la Sira es una de las formas más bonitas de criar), el Corán («El mejor de vosotros es quien aprende el Corán y lo enseña», Bujari 5027) y los modales cotidianos, que el Profeta ﷺ enseñaba en el momento, con cariño y sin sermones. A ʿUmar ibn Abi Salamah, un niño que comía metiendo la mano por todo el plato, le dijo:

«Niño, di Bismillah, come con la mano derecha y come de lo que tienes delante».

Sahih al-Bujari 5376

Y a Ibn ʿAbbas, todavía un muchacho, le dio la enseñanza que resume toda la fe: «Oh joven, te voy a enseñar unas palabras: cuida a Allah y Él te cuidará. Cuida a Allah y lo encontrarás delante de ti. Cuando pidas, pídele a Allah; cuando busques ayuda, búscala en Allah» (Tirmidhi 2516).

Enseñar a rezar: cómo y cuándo

«Ordenad a vuestros hijos la oración cuando tengan siete años, y cuando tengan diez, exigídsela, y separadlos en las camas».

Sunan Abu Dawud 495; Sunan at-Tirmidhi 407

El hadiz marca tres etapas para enseñar a los niños a rezar:

  • Antes de los siete años: nada es obligatorio. El niño ve rezar a sus padres, se pone a su lado, imita las posturas, aprende Al-Fatihah cantándola. Lo importante es que asocie la oración con algo hermoso y familiar. El Profeta ﷺ rezaba con su nieta Umamah en brazos, la dejaba en el suelo al postrarse y la volvía a cargar al levantarse (Bujari 516). Cuando su nieto se le subió a la espalda durante la postración, la prolongó hasta que el niño bajó solo (Nasaʾi 1141). Los niños en la mezquita no son un estorbo; son la Sunnah.
  • De los siete a los diez: se les ordena rezar, es decir, se les enseña de verdad: los tiempos, el wudu, las palabras. Se les recuerda con paciencia, se les felicita cuando lo hacen, se reza en familia. A esta edad las cinco oraciones (Salat) se vuelven parte del día.
  • A partir de los diez: se les exige, con firmeza y cariño, como se exige ir a la escuela. También se separan las camas de hermanos y hermanas y se les enseña el pudor: pedir permiso antes de entrar en la habitación de los padres (24:58-59), vestir con modestia, respetar el cuerpo propio y ajeno.

El mejor método sigue siendo el ejemplo. Un niño que ve a su padre y a su madre dejar lo que están haciendo cuando llega la hora de rezar aprende más que con mil recordatorios.

El ejemplo del Profeta ﷺ con los niños

Nada enseña tanto sobre crianza islámica como mirar cómo trataba el Profeta ﷺ a los niños.

  • Los besaba y abrazaba. Un hombre lo vio besar a su nieto Hasan y dijo: «Yo tengo diez hijos y nunca he besado a ninguno». El Profeta ﷺ lo miró y le dijo: «Quien no tiene misericordia no recibirá misericordia» (Bujari 5997).
  • Jugaba con ellos. Cargaba a Hasan y Husain sobre los hombros, saludaba a los niños en la calle, les hacía bromas, dejaba que se le subieran encima en la oración.
  • Nunca les hablaba con desprecio. Anas ibn Malik, que entró a servirlo a los diez años, contó: «Le serví diez años y jamás me dijo “uf”, ni me dijo por algo que hice “¿por qué lo hiciste?”, ni por algo que no hice “¿por qué no lo hiciste?”» (Muslim 2309).
  • Los tomaba en serio. Les daba responsabilidades, escuchaba sus preguntas, les enseñaba cosas grandes con palabras pequeñas.
  • Rezaba por ellos y con ellos. Pedía bendiciones para los recién nacidos, hacía duʿa por los hijos de sus compañeros, y su ternura era pública, no un secreto de puertas adentro.

Los profetas del Corán muestran lo mismo: Ibrahim consulta a su hijo Ismaʿil antes de obedecer una orden que lo afecta («Hijo mío, he visto en un sueño que te sacrificaba; mira qué opinas», 37:102); Yaʿqub escucha el sueño de Yusuf y lo protege del daño de sus hermanos (12:4-6); Nuh no deja de llamar a su hijo hasta el último momento (11:42). Escuchar, consultar, no rendirse.

La justicia entre los hijos

«Teme a Allah y sé justo entre tus hijos».

Sahih al-Bujari 2587; Sahih Muslim 1623

Lo dijo el Profeta ﷺ a un padre que quería regalar algo a uno solo de sus hijos, y le pidió que lo retirara. La preferencia visible, en regalos, en afecto o en palabras, siembra entre hermanos la envidia que llevó a los hijos de Yaʿqub a abandonar a Yusuf en un pozo. Cada hijo es distinto y necesita cosas distintas, pero ninguno debe sentir que se le quiere menos.

El Corán es especialmente duro con una injusticia concreta: despreciar a las hijas.

«Cuando a uno de ellos se le anuncia una niña, su rostro se ensombrece y se llena de ira; se esconde de la gente por la mala noticia recibida: ¿la conservará con deshonra o la enterrará en la tierra? ¡Qué mal juzgan!».

Corán 16:58-59

Frente a eso, el Profeta ﷺ prometió: «Quien cría a dos hijas hasta que crecen, vendrá el Día del Juicio junto a mí» (Muslim 2631), y elogió a una madre pobre que partió un único dátil para dárselo a sus dos hijas y no comer ella (Bujari 1418). Las hijas no son una carga: son un camino directo al Paraíso.

Disciplina sin maltrato

Educar incluye corregir. El Islam lo hace con tres reglas:

  1. La firmeza es de la palabra, no del golpe. El Profeta ﷺ «nunca golpeó a nadie con su mano, ni a una mujer ni a un sirviente» (Muslim 2328), y crió a hijos, nietos y a muchos niños de su casa sin hacerlo. Sus herramientas fueron la mirada, la palabra breve, el silencio, la explicación y el ejemplo. La corrección física que algunos textos permiten para los mayores de diez años los estudiosos la reducen a algo simbólico, sin dolor, sin marcas, jamás en la cara ni con ira; y coinciden en que prescindir de ella es mejor y es lo que hizo el Profeta ﷺ. Golpear con violencia, humillar, insultar o maldecir a un hijo es un pecado grave, no una técnica educativa.
  2. La corrección apunta a la conducta, no a la persona. No “eres un inútil”, sino “eso estuvo mal, y sé que puedes hacerlo bien”. Anas lo resumió: el Profeta ﷺ nunca le reprochó su persona.
  3. La misericordia va primero. El Profeta ﷺ perdonaba, explicaba, daba segundas oportunidades. La firmeza sin misericordia produce miedo; la misericordia sin firmeza produce caprichos. La Sunnah es las dos juntas.

Otras herramientas de la Sunnah que funcionan: fijar rutinas claras (la oración estructura el día), dar responsabilidades reales, recompensar con palabras y con tiempo más que con cosas, y no hacer promesas ni amenazas que no se vayan a cumplir.

La adolescencia y la fe propia

Llega un momento en que el hijo debe hacer suya la fe que recibió. En esa etapa:

  • Hablen de todo, incluidas las dudas. Un adolescente al que se le prohíbe preguntar busca las respuestas fuera. Ibrahim mismo debatió con su padre; el Corán no teme las preguntas.
  • Denles un lugar en la comunidad. Amigos musulmanes, responsabilidades en la mezquita, servicio a los demás. La fe que se vive en grupo se sostiene mejor.
  • Distingan lo esencial de lo cultural. El Islam no es una nacionalidad ni una comida. Un joven latino puede ser plenamente musulmán siendo plenamente de su tierra.
  • Sigan rezando por ellos. Las súplicas por los hijos llenan el Corán: «Señor, haz que yo y mi descendencia seamos constantes en la oración» (14:40); «Señor, concédenos en nuestras esposas y descendencia alegría para los ojos» (25:74). Y ellos son, a su vez, una súplica que sigue después de nuestra muerte: «Cuando muere el ser humano cesan sus obras salvo tres: una caridad continua, un conocimiento del que otros se benefician y un hijo piadoso que ruega por él» (Muslim 1631).

En resumen

  • Los hijos son un depósito de Allah: adorno de esta vida y prueba a la vez (18:46, 64:15), y los padres responderán por ellos como pastores (Bujari 893).
  • El bebé se recibe con el tahnik, un buen nombre, la aqiqah y la lactancia.
  • El plan de Luqman: primero el tawhid, luego los padres, la conciencia de Allah, la oración, el bien y el buen carácter (31:13-19).
  • La oración se enseña por etapas: imitar antes de los siete, aprender de los siete a los diez, cumplir a partir de los diez (Abu Dawud 495).
  • El Profeta ﷺ besaba, jugaba, escuchaba y nunca despreciaba a los niños; fue justo entre hijos e hijas y jamás golpeó a nadie.

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Fuentes

Las aleyas se citan como sura:aleya. Los hadices, con su colección y número según las ediciones de referencia. Las traducciones son nuestras, cuidando el sentido del árabe.

  1. Corán 66:6 — «Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego».
  2. Corán 64:15; 18:46 — los hijos como prueba y como adorno de esta vida.
  3. Corán 31:13-19 — los consejos de Luqman a su hijo.
  4. Corán 2:132-133 — Ibrahim y Yaʿqub encomiendan la fe a sus hijos.
  5. Corán 37:102 — Ibrahim consulta a su hijo Ismaʿil.
  6. Corán 12:4-6 — Yusuf cuenta su sueño a su padre.
  7. Corán 14:40; 25:74; 46:15 — las súplicas por los hijos.
  8. Corán 16:58-59; 17:31 — la prohibición de despreciar a las hijas y de matar a los hijos.
  9. Corán 2:233; 31:14 — la lactancia durante dos años.
  10. Corán 24:58-59 — enseñar a los hijos a pedir permiso.
  11. Sahih al-Bujari 893; Sahih Muslim 1829 — «Cada uno de vosotros es un pastor y responderá por su rebaño».
  12. Sahih al-Bujari 2587; Sahih Muslim 1623 — «Teme a Allah y sé justo entre tus hijos».
  13. Sahih al-Bujari 5997 — «Quien no tiene misericordia no recibirá misericordia».
  14. Sahih al-Bujari 5467 — el tahnik del hijo de Abu Musa.
  15. Sahih al-Bujari 5472 — «Con el niño hay una aqiqah».
  16. Sahih al-Bujari 5891 — la circuncisión entre las prácticas de la fitrah.
  17. Sahih al-Bujari 516 — el Profeta ﷺ rezó cargando a su nieta Umamah.
  18. Sahih al-Bujari 5376 — «Niño, di Bismillah, come con la derecha y de lo que tienes delante».
  19. Sahih al-Bujari 5027 — «El mejor de vosotros es quien aprende el Corán y lo enseña».
  20. Sahih al-Bujari 1418 — la mujer que repartió un dátil entre sus dos hijas.
  21. Sahih Muslim 2631 — «Quien cría a dos hijas hasta que crecen, vendrá el Día del Juicio junto a mí».
  22. Sahih Muslim 2132 — «Los nombres más amados por Allah son ʿAbdullah y ʿAbdurrahman».
  23. Sahih Muslim 2309 — Anas: «Le serví diez años y nunca me dijo "uf"».
  24. Sahih Muslim 2328 — el Profeta ﷺ nunca golpeó a nadie con su mano.
  25. Sahih Muslim 1631 — «Cuando muere el ser humano cesan sus obras salvo tres… un hijo piadoso que ruega por él».
  26. Sunan Abu Dawud 495; Sunan at-Tirmidhi 407 — «Ordenad a vuestros hijos la oración a los siete años».
  27. Sunan at-Tirmidhi 1522 — la aqiqah al séptimo día, el nombre y el afeitado.
  28. Sunan at-Tirmidhi 2516 — «Oh joven: cuida a Allah y Él te cuidará».
  29. Sunan an-Nasaʾi 1141 — el Profeta ﷺ prolongó la postración porque su nieto se le subió a la espalda.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es lo primero que hay que enseñar a un hijo musulmán?

El tawhid: que Allah es Uno. Es lo primero que Luqman enseñó a su hijo ("Hijo mío, no asocies nada con Allah", 31:13) y lo que Ibrahim y Yaʿqub encomendaron a los suyos al morir (2:132-133). Después vienen el amor al Profeta ﷺ, la oración y el buen carácter. Se enseña con palabras sencillas y, sobre todo, con el ejemplo.

¿A qué edad deben empezar a rezar los niños?

El Profeta ﷺ dijo: "Ordenad a vuestros hijos la oración cuando tengan siete años, y a los diez exigídsela" (Abu Dawud 495). Antes de los siete se les deja imitar y jugar a rezar sin obligación; de los siete a los diez se les enseña y se les recuerda con paciencia; a partir de los diez, rezar las cinco oraciones (Salat) forma parte de su vida como de la de los adultos.

¿Qué es la aqiqah?

Es el sacrificio de un animal (una oveja por una niña, dos por un niño según la mayoría, o una si no se puede más) en agradecimiento a Allah por el nacimiento, preferiblemente el séptimo día, cuando también se le pone el nombre y se le afeita la cabeza (Tirmidhi 1522). La carne se comparte con familiares, amigos y necesitados. Si no se pudo hacer al séptimo día, se hace cuando se pueda.

¿Se puede pegar a los hijos en el Islam?

El Profeta ﷺ, que es el modelo, nunca golpeó a nadie con su mano, ni mujer ni sirviente ni niño (Muslim 2328). Su método fue la ternura, la paciencia y la firmeza en la palabra. El hadiz de la oración a los diez años menciona la corrección física, pero los estudiosos la limitan a algo leve, sin dolor ni marcas, jamás en la cara, y nunca con ira; y coinciden en que educar sin golpes es mejor y es lo que hizo el Profeta ﷺ. Golpear con violencia, humillar o maldecir a un hijo es un pecado.

¿Hay que tratar igual a todos los hijos?

Sí, en los regalos, en el afecto visible y en el trato. Cuando un padre quiso dar un regalo a uno solo de sus hijos, el Profeta ﷺ le dijo: "Teme a Allah y sé justo entre tus hijos" (Bujari 2587). Y prohibió despreciar a las hijas o preferir a los varones (Corán 16:58-59): quien cría bien a sus hijas está prometido junto al Profeta ﷺ en el Paraíso (Muslim 2631).

¿Qué hago si mi hijo no quiere rezar o se aleja de la religión?

Sigue el ejemplo de los profetas: Nuh no dejó de llamar a su hijo hasta el final, Yaʿqub siguió esperando a Yusuf. Reza por él (los padres tienen una súplica que Allah escucha: 25:74, 14:40), mantén la relación abierta, deja que vea el Islam en tu paciencia y tu alegría, no en gritos. Muchos jóvenes vuelven cuando encuentran en casa un lugar al que volver. Y busca apoyo en la comunidad: el imam y otros padres han pasado por lo mismo.

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