Ningún musulmán se casa pensando en divorciarse, y sin embargo el Corán dedica al divorcio decenas de aleyas y una sura entera, la 65, que lleva su nombre: At-Talaq. Esa atención no es una invitación, sino una protección: Allah sabe que algunos matrimonios se rompen, y quiso que, cuando eso pase, nadie quede abandonado, engañado ni humillado. Esta página explica qué es el talaq, qué hay que intentar antes, cómo se hace correctamente, qué es la ʿiddah, cómo puede la esposa pedir la separación y qué pasa con los hijos y el dinero.
Permitido, pero no deseado
El Islam ocupa un lugar intermedio entre dos extremos: no prohíbe el divorcio (lo que condena a muchas personas a matrimonios destructivos), ni lo trivializa (lo que destruye familias por un enojo pasajero). El Corán y la Sunnah entera coinciden en lo mismo: el divorcio es lícito y, al mismo tiempo, un mal menor al que solo se llega cuando lo demás ha fallado.
Y cuando se llega, el Corán fija la actitud con una frase que se repite:
فَإِمْسَاكٌ بِمَعْرُوفٍ أَوْ تَسْرِيحٌ بِإِحْسَانٍ«O se retiene [a la esposa] con benevolencia, o se la deja ir con bondad».
Corán 2:229
No hay tercera opción. Retener por venganza o soltar con daño están fuera del Islam:
«…no las retengáis por la fuerza para perjudicarlas. Quien así actúe, se habrá perjudicado a sí mismo».
Corán 2:231
Antes del divorcio: los pasos que el Corán ordena
El talaq no es el primer recurso. El Corán describe un camino gradual para la crisis matrimonial:
- Hablar y aconsejarse con sinceridad, recordando a Allah y lo que se prometieron (4:34).
- Tomar distancia dentro de la casa (separación del lecho), que enfría el enojo sin romper el hogar (4:34).
- Pedir arbitraje a las dos familias:
وَإِنْ خِفْتُمْ شِقَاقَ بَيْنِهِمَا فَابْعَثُوا حَكَمًا مِّنْ أَهْلِهِ وَحَكَمًا مِّنْ أَهْلِهَا ۖ إِن يُرِيدَا إِصْلَاحًا يُوَفِّقِ اللَّهُ بَيْنَهُمَا«Y si teméis una ruptura entre ambos, enviad un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella. Si ambos desean la reconciliación, Allah los hará concordar».
Corán 4:35
- Buscar un acuerdo (sulh), porque «la reconciliación es mejor» (4:128).
Solo si nada de esto funciona, «si se separan, Allah proveerá a cada uno con Su abundancia» (4:130). Esta aleya es un consuelo: la separación hecha con justicia no es el fin del mundo; Allah cuida a los dos.
Cómo se pronuncia el talaq correctamente
El talaq es la disolución del matrimonio pronunciada por el esposo. Para que sea conforme a la Sunnah:
- Se pronuncia una sola vez, con palabras claras (“te divorcio”, “estás divorciada”), estando en pleno juicio.
- En el momento correcto: cuando la esposa está en estado de pureza (no menstruando) y no han tenido relaciones desde su última menstruación. ʿAbdullah ibn ʿUmar divorció a su esposa durante la menstruación, y el Profeta ﷺ se enojó y le ordenó volver con ella, esperar a que terminara la siguiente menstruación y solo entonces, si seguía decidido, divorciarla (Bujari 5251; Muslim 1471). Este es el divorcio “según la Sunnah” que el Corán manda: «divorciadlas de acuerdo con su periodo de espera» (65:1).
- No se dice en broma ni como amenaza. «Tres cosas van en serio aunque se digan en broma: el matrimonio, el divorcio y la manumisión» (Abu Dawud 2194). Usar la palabra “divorcio” como arma en las discusiones es peligroso y puede acabar con un matrimonio que nadie quería romper.
- Conviene que haya testigos (65:2), para que después no haya disputas sobre si se dijo o cuándo.
Los tres talaq y por qué no se dicen juntos
El Corán dispone que el divorcio es reversible dos veces (2:229): un esposo puede divorciar a su esposa, volver con ella, divorciarla de nuevo y volver otra vez. La tercera vez es definitiva: no pueden volver a casarse entre sí a menos que ella se case con otro hombre con un matrimonio verdadero, ese matrimonio termine y ambos quieran de nuevo (2:230). Esta regla existe para que el talaq no se use a la ligera y para proteger a la mujer de un esposo que la divorcia y la retoma sin fin.
De aquí que decir “te divorcio, te divorcio, te divorcio” en un solo arrebato sea contrario a la Sunnah: se pretende gastar de golpe lo que Allah dispuso en tres etapas. Sobre su efecto los estudiosos discrepan, como se explica en las preguntas frecuentes. Lo que no se discute es que quien lo hace ha pecado, y que debe consultar a un imam.
La ʿiddah: el periodo de espera
Al pronunciarse el talaq no termina el matrimonio de inmediato: empieza la ʿiddah, el periodo de espera.
وَالْمُطَلَّقَاتُ يَتَرَبَّصْنَ بِأَنفُسِهِنَّ ثَلَاثَةَ قُرُوءٍ«Las divorciadas esperarán tres periodos menstruales».
Corán 2:228
Su duración depende del caso:
| Situación | Duración de la ʿiddah | Fuente |
|---|---|---|
| Mujer que menstrúa | Tres ciclos menstruales | Corán 2:228 |
| Mujer que no menstrúa (edad o salud) | Tres meses | Corán 65:4 |
| Mujer embarazada | Hasta el parto | Corán 65:4 |
| Matrimonio no consumado | No hay ʿiddah | Corán 33:49 |
| Viuda | Cuatro meses y diez días (o hasta el parto) | Corán 2:234 |
Durante la ʿiddah:
- Ella sigue viviendo en el hogar conyugal y el esposo no puede echarla ni ella debe irse (65:1). El objetivo es que sigan cerca y puedan reconciliarse.
- Él la mantiene como antes (65:6-7). El Profeta ﷺ matizó, en el caso de Fatimah bint Qays, que en el divorcio ya definitivo la obligación de vivienda y sustento cambia (Muslim 1480); en el talaq reversible se mantiene entera.
- Pueden volver sin trámite. Basta con que él exprese su deseo de retomarla, de palabra o de hecho, con testigos (65:2). Es el talaq rajʿi (reversible).
- Ella no puede casarse con otro hasta que termine.
Si la ʿiddah concluye sin reconciliación, el divorcio se vuelve baʾin (definitivo): ya son dos personas ajenas, y para volver a estar juntos necesitarían un nuevo nikah con nuevo mahr, salvo si fue el tercer talaq.
Cuando la esposa quiere separarse
El Islam no deja a la mujer sin salida de un matrimonio que la daña. Tiene tres caminos.
El khulʿ
La esposa de Thabit ibn Qays fue al Profeta ﷺ y le dijo que no tenía nada que reprochar a su esposo en religión ni en carácter, pero que no soportaba seguir con él. El Profeta ﷺ le preguntó si le devolvería el huerto que él le había dado como mahr; ella dijo que sí, y él ordenó a Thabit aceptarlo y divorciarla (Bujari 5273). Eso es el khulʿ: la esposa pide la separación y devuelve el mahr, o lo que acuerden, y el esposo la libera. Si él se niega sin razón, el imam o el juez pueden imponerlo.
El faskh: la anulación
Cuando hay una causa grave (maltrato, abandono, falta de sustento, ausencia prolongada, un defecto que hace imposible la vida conyugal, o que él la impida practicar su religión), la esposa acude a la autoridad islámica, que anula el matrimonio sin que ella tenga que devolver nada. En Guadalajara, el imam cumple esa función para la comunidad.
Las condiciones del contrato
Al casarse, la mujer puede poner en el contrato condiciones válidas (por ejemplo, que él no la lleve a vivir fuera del país, o que ella pueda estudiar o trabajar), y el derecho a divorciarse si él las incumple. El Profeta ﷺ dijo que la condición más digna de cumplirse es aquella con la que se hizo lícita la intimidad (Bujari 2721).
Con la misma claridad, la Sunnah advierte a la mujer que no pida el divorcio por capricho: «Toda mujer que pide el divorcio a su esposo sin motivo, se le prohíbe el aroma del Paraíso» (Abu Dawud 2226). La regla es la misma para los dos: el matrimonio no se rompe por un mal día.
Los hijos después del divorcio
Los hijos son la primera preocupación del Corán cuando habla del divorcio. Sus reglas:
- La lactancia y los gastos. «Las madres amamantarán a sus hijos dos años completos… y el padre está obligado a su sustento y su vestido según lo justo» (2:233). El padre paga la manutención de los hijos y, mientras dura la lactancia, también compensa a la madre (65:6).
- La custodia (hadanah) de los pequeños corresponde a la madre. Una mujer se quejó al Profeta ﷺ de que su exesposo quería quitarle a su hijo, y él respondió:
«Tú tienes más derecho sobre él mientras no te cases».
Sunan Abu Dawud 2276
Si ella se vuelve a casar, la custodia pasa por orden a la abuela materna u otras mujeres de la familia; el Profeta ﷺ dijo que «la tía materna es como la madre» (Bujari 2699). El padre mantiene siempre su derecho a ver, educar y acompañar a los hijos.
- Al crecer, las escuelas jurídicas difieren en la edad y el criterio: algunas hacen que el niño elija (Abu Dawud 2277), otras pasan al varón al cuidado del padre a cierta edad. Todas coinciden en el fin: lo mejor para el hijo, no la victoria de un padre sobre el otro.
- Ninguno de los padres puede usar a los hijos como castigo ni impedir al otro verlos. Cortar a un niño de su padre o de su madre es cortar un lazo que Allah ordenó mantener.
En México, el divorcio civil y las decisiones sobre custodia y pensión se tramitan ante el juez de lo familiar. Lo islámico y lo civil no chocan: el musulmán cumple con ambos, y puede acordar con su expareja términos que respeten las reglas del Corán.
El dinero al divorciarse
- El mahr es de ella y no se le quita. «¿Le vais a quitar lo que le disteis con calumnias y pecado manifiesto?» (4:20). Si el matrimonio se consumó, la esposa conserva todo el mahr; si no se consumó, la mitad (2:237).
- La mutʿah, un regalo de consolación al divorciarla, según los medios del esposo: «Y las divorciadas tienen derecho a un regalo según lo justo: es un deber para los temerosos de Allah» (2:241).
- El sustento durante la ʿiddah, como vimos (65:6-7).
- La manutención de los hijos, siempre a cargo del padre (2:233).
Lo que la esposa haya ganado o heredado es suyo. El Islam no conoce la comunidad de bienes automática, pero sí conoce la justicia y la deuda: lo que uno deba al otro se paga.
Cómo comportarse después
El Corán pide algo difícil: separarse sin odio.
«Y no olvidéis la generosidad entre vosotros».
Corán 2:237
Concretamente: no hablar mal del exesposo o exesposa ante los hijos ni ante la gente; no revelar lo íntimo del matrimonio; cumplir lo acordado; y facilitar al otro su relación con los hijos. Un divorcio hecho así no deja de ser una pérdida, pero no se convierte en una guerra, y los hijos crecen con dos padres en lugar de con dos enemigos.
En resumen
- El divorcio es lícito en el Islam, pero es el último recurso, después de hablar, tomar distancia y buscar el arbitraje de las familias (4:34-35).
- El talaq lo pronuncia el esposo una sola vez, fuera de la menstruación, y abre la ʿiddah: unos tres meses en los que ella sigue en casa, mantenida, y pueden reconciliarse sin trámite.
- La esposa puede separarse por khulʿ (devolviendo el mahr), por faskh (anulación con causa justa) o por las condiciones de su contrato.
- Los hijos pequeños quedan con la madre y el padre los mantiene; el criterio es su bien, no la venganza.
- El mahr es de ella, hay un regalo de consolación y el sustento de la ʿiddah, y todo se hace «con benevolencia» (2:229).
Si estás viviendo una crisis matrimonial, no la cargues solo. El imam de la mezquita puede orientar a los dos y, si hace falta, acompañar el proceso con justicia. Escríbenos.



