La circuncisión masculina es una de las prácticas islámicas más antiguas, más comunes y, al mismo tiempo, más confundidas con otra completamente distinta: la mutilación genital femenina. Esta página explica qué es la circuncisión en el Islam, de dónde viene, qué dice la evidencia médica sobre ella y por qué es indispensable separarla, sin ninguna ambigüedad, de una práctica que no tiene nada de islámica.
Parte de la fitrah y la Sunnah de Ibrahim
El Profeta ﷺ enumeró la circuncisión entre los actos naturales que acompañan a todo ser humano recto, lo que se conoce como la fitrah (la naturaleza original con la que Allah crea a las personas):
«Cinco cosas son de la fitrah: la circuncisión, afeitarse el vello púbico, cortarse las uñas, depilarse el vello de las axilas y recortarse el bigote».
Sahih al-Bujari 5889
Su origen se remonta, según la tradición islámica, al propio Ibrahim (Abraham), a quien el Corán presenta como modelo de rectitud a seguir:
ثُمَّ أَوْحَيْنَا إِلَيْكَ أَنِ اتَّبِعْ مِلَّةَ إِبْرَاهِيمَ حَنِيفًا«Después te revelamos: "Sigue la religión de Ibrahim, que era recto"».
Corán 16:123
La tradición narra que Ibrahim se circuncidó ya adulto, en obediencia a Allah (Bujari 6298; Muslim 2370, verificar numeración exacta según la edición). Desde entonces, la circuncisión masculina forma parte de la práctica de los musulmanes en todo el mundo, transmitida de generación en generación como un signo visible de pertenencia a esa Sunnah.
Obligatoria o muy recomendada: lo que dicen las escuelas
No hay unanimidad total sobre el grado de obligación:
| Escuela jurídica | Postura sobre la circuncisión masculina |
|---|---|
| Shafií | Obligatoria (wajib) |
| Hanafí | Sunnah muy enfatizada, cercana a la obligación en la práctica |
| Malikí | Sunnah confirmada y muy recomendada |
| Hanbalí | Sunnah confirmada; algunos la consideran obligatoria |
En la práctica cotidiana, esta diferencia académica casi no se nota: prácticamente todos los musulmanes varones, en todas las tradiciones, están circuncidados, y no hacerlo se percibe como una omisión importante, aunque no invalide la fe de nadie.
Cuándo se hace
No existe un texto que fije una edad exacta. Las costumbres varían:
- El séptimo día de nacido, en paralelo con la tradición judía cercana y con la ʿaqiqah (el sacrificio por el nacimiento).
- La infancia temprana, entre los primeros meses y los primeros años de vida, que es lo más común hoy en países de mayoría musulmana y entre las familias musulmanas en México.
- Antes de la pubertad, como límite práctico más citado por los estudiosos si no se hizo antes.
- En la edad adulta, para quien abraza el Islam ya adulto: aquí la circuncisión es recomendada, no una condición para ser musulmán. Nadie deja de ser musulmán por no estar circuncidado, y quien decide hacerlo de adulto puede planearlo con calma, con un médico, sin ninguna urgencia religiosa que lo obligue a hacerlo de inmediato.
La evidencia médica
Más allá de su origen religioso, la circuncisión masculina cuenta con respaldo médico documentado en varios frentes:
- Higiene. Facilita la limpieza diaria del glande y reduce la acumación de secreciones (esmegma).
- Infecciones urinarias. Los niños circuncidados tienen, según diversos estudios, un riesgo menor de infecciones urinarias en los primeros años de vida frente a los no circuncidados.
- VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Ensayos clínicos aleatorizados realizados en África subsahariana entre 2005 y 2007 mostraron que la circuncisión masculina reduce alrededor de un 60% el riesgo de que un hombre adquiera el VIH por vía heterosexual, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud a recomendarla como parte de las estrategias de prevención en regiones de alta prevalencia.
- Cáncer. Se asocia con un menor riesgo de cáncer de pene, una condición ya de por sí poco frecuente, y algunos estudios sugieren una relación con un menor riesgo de cáncer cervicouterino en la pareja femenina, posiblemente vinculado a una menor transmisión del virus del papiloma humano.
Estos hallazgos no son la razón por la que un musulmán circuncida a su hijo —la razón es la Sunnah—, pero forman parte, igual que en el caso del cerdo, de la hikmah que acompaña a la práctica.
Cómo se hace en México
En México, la circuncisión (llamada también postectomía en el ámbito médico) suele realizarla un pediatra, un urólogo o un cirujano, con anestesia local en la mayoría de los casos y, en niños mayores, a veces con sedación. El procedimiento dura entre quince y treinta minutos, y la recuperación completa suele tomar entre una y dos semanas, con cuidados básicos de limpieza e higiene que el médico indica. Se puede realizar en un consultorio, una clínica o un hospital, según la edad del niño y las preferencias de la familia; muchas familias musulmanas en Guadalajara la coordinan con pediatras conocidos por la comunidad.
Mitos frecuentes, expuestos con honestidad
El mito más repetido es que la circuncisión reduce de forma importante la sensibilidad y el placer sexual del hombre en su vida adulta. La evidencia más sólida disponible, proveniente de estudios clínicos con buen diseño, no respalda una reducción significativa: la mayoría de los hombres circuncidados no reportan diferencias notables en satisfacción sexual frente a los no circuncidados. Existen estudios puntuales con hallazgos distintos, y es honesto decir que la investigación sobre matices específicos continúa, pero el consenso médico actual no sostiene la versión más alarmista de este mito.
Una distinción que no admite ambigüedad: esto no es mutilación genital femenina
Es fundamental cerrar esta página con una distinción tajante. Lo que se conoce como mutilación genital femenina (MGF) —a veces llamada, de forma engañosa, “circuncisión femenina”— consiste en procedimientos que remueven parcial o totalmente los genitales externos femeninos, y no tiene ningún fundamento en el Corán ni en la Sunnah auténtica. Ningún versículo la ordena, ningún hadiz auténtico la establece como obligación religiosa, y ninguna de las cuatro grandes escuelas jurídicas sunitas la considera un mandato islámico.
La MGF es una costumbre cultural preislámica, propia de ciertas regiones de África oriental y de algunas zonas de Asia, que se practica entre poblaciones musulmanas, cristianas, judías y de otras religiones de esas mismas regiones, lo que confirma su origen étnico y geográfico, no religioso. La Organización Mundial de la Salud la clasifica sin matices como una práctica dañina, sin ningún beneficio médico y con consecuencias físicas y psicológicas graves y documentadas, y la inmensa mayoría de los países de mayoría musulmana en el mundo —incluidos los centros históricos de erudición islámica— no la practican en absoluto ni la enseñan como parte del Islam.
Confundir la circuncisión masculina, respaldada por la Sunnah y por evidencia médica de beneficio, con la mutilación genital femenina, una costumbre dañina sin respaldo religioso ni médico, es un error que conviene corregir cada vez que aparece. Profundizamos en esta distinción, y en otras ideas equivocadas sobre la mujer en el Islam, en la página de mitos sobre la mujer en el Islam.
En resumen
- La circuncisión masculina forma parte de la fitrah (Bujari 5889) y de la Sunnah de Ibrahim.
- Las escuelas la consideran obligatoria (shafií) o muy recomendada (las demás); en la práctica es casi universal entre los musulmanes.
- Se hace habitualmente en la infancia temprana; para el converso adulto es recomendada, nunca una condición para ser musulmán.
- Cuenta con respaldo médico documentado: higiene, menos infecciones urinarias, y una reducción significativa del riesgo de VIH.
- La mutilación genital femenina no es una práctica islámica: no tiene fundamento en el Corán ni en la Sunnah, es una costumbre cultural preislámica y la OMS la clasifica como dañina sin beneficio médico alguno.
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