Destello Veinticinco – Luz Para Los Enfermos

07 jul, 2013

 (Este tratado consta de 25 remedios. Fue escrito como un bálsamo, un consuelo y una receta para los enfermos. Es como ir de visita con el fin de desearles una pronta recuperación.)

                       Advertencia y Apología

                       Esta receta inmaterial fue escrita de manera más rápida que mis otros textos1. A diferencia de todos los otros trabajos, no tuve mucho tiempo para corregirlo ni para estudiarlo. Fue leído sólo una vez y con la misma rapidez con que fue escrito. Es decir, mantiene la forma desordenada de un borrador. No creí que fuese necesario aproximarse al texto con cuidado tratando de arreglarlo o prestarle atención a cuestiones secundarias, ya que el orden de las cosas se me ocurrió de manera natural. Los lectores, especialmente los enfermos no deben sentirse ofendidos ni molestos por cualquier expresión desagradable o por el uso de palabras y frases duras; preferiría que recen por mí.

                       En el Nombre de Allah, el Clemente, El misericordioso.

                       Aquéllos que cuando les ocurre alguna desgracia dicen: “De Allah somos y a Él hemos de volver”2 “Que me alimenta y me da de beber y que, cuando estoy enfermo me cura”3.

                       En este destello, describimos brevemente veinticinco remedios (recursos) que ofrecen verdadero consuelo y una cura beneficiosa para los enfermos y para aquellos que están afligidos por alguna calamidad que representan una décima parte del género humano.

                       REMEDIO 1

                       ¡Desdichado enfermo! ¡No estés ansioso, ten paciencia! Tu enfermedad no es algo maligno, sino que es una cura. La vida es un capital y pasa, si no da frutos la hemos desperdiciado. Viviendo en la comodidad y en la despreocupación, pasará rápidamente. El hecho de estar enfermo hará que este capital obtenga gran cantidad de ganancias. Además, no permite que tu vida pase rápido sino que la frena y la hace más larga para que dé sus frutos antes de partir.

                       El siguiente proverbio es muy conocido y nos indica que la vida se alarga a través de la enfermedad: los momentos de adversidades son largos, los momentos de felicidad son más breves.

                       REMEDIO 2

                       ¡Oh enfermo que no tienes paciencia! ¡Ciertamente sé paciente y agradece! Tu enfermedad puede transformar cada uno de los minutos de tu vida en el equivalente de una hora de adoración. Hay dos clases de adoración. Una positiva, es la conocida adoración como de las súplicas y las cinco oraciones diarias. La otra forma es negativa, es la que involucra a las enfermedades y calamidades. A través de ella, los afligidos toman conciencia de su impotencia y debilidad, y suplican al Misericordioso Creador buscando su refugio. Es decir, manifiestan su adoración sinceramente y sin hipocresía. El Profeta Muhammad dice que la vida de un creyente trancurrida en enfermedad sin quejas hacia a Allah, se cuenta como un acto de adoración4. Incluso otras enseñanzas y escritos de algunos sabios que descubrieron las realidades de la creación dicen que un minuto de enfermedad de aquellos que son completamente pacientes y agradecidos equivale a una hora de adoración, y un minuto de la vida de un hombre virtuoso enfermo equivale a un día de adoración. Es por esto, que no deberías quejarte sobre tu enfermedad sino que deberías sentir gratitud a tu enfermedad que transforma un minuto de tu vida en miles de minutos y obtener así una larga vida.

                       REMEDIO 3

                       ¡Oh enfermo impaciente! El hecho que aquellos que han venido a este mundo continuamente partieron, que el ser humano joven envejezca y que continuamente su vida se desarrolle entre la desolación y la muerte, da testimonio que no ha venido a este mundo para divertirse y recibir placeres.

 

                       Además, aunque el ser humano es el más perfecto, el más elevado de los seres creados y el mejor dotado en lo que respecta a facultades y habilidades, por pensar en los placeres del pasado y en los dolores del futuro transcurre su vida con aflicciones y problemas viviendo en condiciones más bajas que los animales. Esto significa que el género humano no ha venido a este mundo para tener una vida fácil y placentera. Sino, que por poseer tan vasto capital vino a trabajar y a hacer negocios para la vida eterna y duradera.

                       La vida es el capital otorgado al ser humano. Si no hubiera existido la enfermedad, la buena salud y el bienestar habrían provocado una enorme negligencia que lo harían olvidar del Más Allá porque mostrarían al mundo terrenal como placentero. No quieren pensar en la muerte ni en la tumba, gastan el capital de sus vidas en cosas insignificantes. Mientras que repentinamente la enfermedad les abre los ojos, le dice al cuerpo: “no eres inmortal ni puedes hacer lo que quieres. Tienes un deber. Renuncia a tu orgullo y piensa en Aquel que es tu creador. Comprende que irás a la tumba, entonces prepárate para ese momento”. Desde este punto de vista, la enfermedad es una llamada de atención y un consejero que nunca engaña. Cuando nos enfermamos no deberíamos quejarnos sino estar agradecidos. Y si la enfermedad empeora, deberíamos suplicar a Allah para tener paciencia para sobrellevarla.

REMEDIO 4

                       ¡Oh enfermo quejumbroso! No te quejes, debes estar agradecido y ser paciente. Porque tu cuerpo, tus miembros y facultades no son de tu propiedad. Tú no lo has hecho ni los has comprado. Esto significa que su propietario es otro. Su dueño puede disponer de su propiedad como quiera.

                       La Palabra Veintiseis relata que un artesano muy rico y habilidoso emplea a un hombre pobre para que muestre sus finas y valiosas obras de arte. A cambio de un salario, le pide que use por un breve lapso de tiempo una vestimenta de joyas hábilmente forjadas. El artesano realiza su trabajo sobre la vestimenta que tiene puesta el humilde hombre. Para desplegar las extraordinarias variedades de su arte, corta, alarga y cambia la forma de dicha vestimenta. ¿Acaso este hombre que cobra un salario, tiene derecho a decirle al artesano que le está generando problemas y que arrodillarse y levantarse lo hace sufrir?¿Puede decirle que arruina su fina apariencia cuando corta y realiza cambios en la vestimenta que lo hace tan elegante? ¿Puede decirle que es injusto y cruel?

                       ¡Oh enfermo! Como esta comparación explica, la vestimenta de tu cuerpo con la cual El te ha vestido, te ha dado joyas preciosas como los ojos, los oídos, la razón y el corazón, y los bordados de Sus nombres más bellos, el Glorioso Hacedor te lleva a experimentar distintos estados y numerosos cambios a través de variadas situaciones. Así como aprendes su Nombre de Proveedor a través del hambre, comprende que es el Único Sanador a través de la enfermedad. Los sufrimientos y las calamidades muestran los decretos de algunos de sus Nombres. Los destellos de la sabiduría y los rayos de la misericordia nos permiten encontrar el bien en algunas situaciones de nuestra vida. El velo de la enfermedad, que tú detestas y temes, debe ser quitado y así encontrarás explicaciones agradables y bellas.

REMEDIO 5

                       ¡Oh tú que estás afligido por la enfermedad! Durante este tiempo a través de la experiencia, he comprendido que las enfermedades son recompensas divinas y regalos del Todo Misericordioso 5para algunas personas. A pesar de no ser digno de esto, durante los últimos ocho o nueve años unos jóvenes enfermos ha venido hacia mí para que ore por ellos. Me he dado cuenta que éstos empezaron a pensar en el Más Allá en un nivel más alto que los demás jóvenes. Carecen de la embriaguez de la juventud y guardan sí mismos los deseos salvajes en la negligencia. He considerado esto y les dije que sus enfermedades eran recompensas divinas dadas dentro los límites que podrían soportar. Les dije: “Mis hermanos, no me opongo a vuestras enfermedades. Oraré por ustedes pero no siento pena ni lástima. Traten de ser pacientes hasta que las enfermedades se despierten completamente y una vez que hayan cumplido su deber, si Allah quiere, El Compasivo Creador les devolverá la salud”.

 

                       También les dije: “Debido a la calamidad de la buena salud, algunos de sus pares se han vuelto necios, han dejado de realizar las cinco oraciones diarias, no piensan en la tumba y se olvidaron de Allah Todopoderoso. Por una hora de placer superficial en esta vida mundana, dañan sus vidas eternas, las destruyen. la posibilidad de alcanzar la vida eterna. A causa de la enfermedad, puedes ver la tumba en la cual entrarás y las moradas del Más Allá y actuarás de acuerdo a ello. Esto significa para ti que la enfermedad es buena salud mientras que para algunos de tus pares la buena salud es enfermedad…”.

                       REMEDIO 6

                       ¡Oh enfermo que te quejas de tu sufrimiento! Te digo: piensa en tu pasado y recuerda los tiempos felices y los tiempos de angustia, seguramente exclamarás “¡Oh!” o “¡Ah!”. Tu corazón y tu lengua dirán: “todas las alabanzas y gracias sean dadas a Allah”, o “¡Ay de mí!”.

                       Ten en cuenta que las palabras de alabanzas y agradecimiento hacia Allah se dicen cuando piensas en los sufrimientos y calamidades que has experimentado. El paso del dolor es un alivio. Con el padecimiento de calamidades, un legado de placer queda en el espíritu, que al ser despertado por el pensamiento, llena a este de gratitud.

                       En cambio, pensar en los buenos tiempos del pasado provoca que digas “¡Ay de mí!”, que al haber transcurrido dejan un legado de constante dolor en tu espíritu. Cuanto más los recuerdes, el dolor se verá estimulado y tu espíritu sentirá gran pena y tristeza.

                       Un día de placer ilícito a veces provoca un año de sufrimiento en el espíritu, en cambio con el dolor de la enfermedad de un día fugaz son muchos los días de placer de recompensa del alma y además su placer espiritual es ser liberado y salvado de ella. Piensa en el resultado de esa enfermedad temporal que te afecta y las recompensas en sus facetas internas, te harán decir: “¡Todo viene de Allah!¡Esto también pasará!” y estarás agradecido en lugar de quejarte.

                        REMEDIO6 6

                       ¡Oh hermano que piensas en los placeres de este mundo y te angustias ante la enfermedad! Si este mundo fuera eterno, si en nuestro camino no existiera la muerte, si los vientos de la separacion y la decadencia no soplasen y si no existieran los inviernos espirituales en la calamidad ni el futuro tormentoso y calamitoso, yo me lamentaría junto a ti. Pero un día el mundo nos ofrecerá dejarlo y cerrará sus oídos para no escuchar nuestros gritos, ahora debemos renunciar a nuestro amor por lo terrenal a través de las advertencias de estas enfermedades, antes que seamos expulsados.

                       Debemos tratar de abandonarlo de corazón antes que nos abandone.

                       Sí, la enfermedad nos advierte: “¡Tú cuerpo no está hecho de piedra y acero, sino de varios materiales que están dispuestos para separarse. Deja de lado tu orgullo, comprende tu impotencia, reconoce a Tu Dueño, toma conciencia de tus deberes y aprende por qué has venido a este mundo!”. Declara esto al corazón en secreto.

 

                       Además, los placeres y el disfrute de este mundo no continúan y particularmente, si son ilícitos son fugaces, están llenos de dolor y son pecaminosos. No llores con el pretexto de la enfermedad porque has perdido los placeres terrenales. Al contrario piensa, en los aspectos de la adoración y en la recompensa del Más Allá que se puede encontrar en la enfermedad y trata de recibir placer a través de ellos.

                       REMEDIO 7

 

                       ¡Oh enfermo que has perdido los placeres de la salud! Tu enfermedad no estropea el placer de las recompensas divinas, al contrario, hace que las experimentes y las aumenta. Porque si algo es continuo pierde su efecto. La gente común dice: “Las cosas se conocen a través de sus opuestos”. Por ejemplo si no hubiera oscuridad, no se conocería que hay luz y no habría placer en esto. Si no existiera el frío, no se podría comprender el calor. Si no existiera el hambre,la comida no daría placer. Si no sintiésemos sed, no habría placer al tomar agua. Si no hubiese enfermedad, no sentiríamos el placer por buena salud.

 

                       El Omnisciente Creador ha dotado al ser humano con numerosos miembros y facultades, hasta el punto que pueda experimentar y reconocer las innumerables recompensas del universo. Quiere hacer que el ser humano tome consciencia de todas las clases de recompensas, se familiarice con ellas y de este modo, pueda dar gracias constantemente. Debido a esto, Él dará enfermedades, dolencias y sufrimientos, así como también otorgará buena salud y bienestar. Te pregunto: si no tuvieras esta enfermedad en tu cabeza, mano o estómago, ¿podrías percibir la placentera y agradable recompensa que es estar bien de tu cabeza, mano o estómago y no darías gracias por ello? Con certeza, nunca habrías pensado en esto, ni qué hablar de agradecer. Inconscientemente, habrías malgastado tu buena salud en actividades negligentes y libertinaje.

                       REMEDIO 8

                       ¡Oh enfermo que piensas en el más allá! La enfermedad te quita la suciedad del pecado, es como un jabón que te deja limpio. Dice un hadiz que es una expiación para los pecados. Otro hadiz relata: “Como caen los frutos maduros cuando se mueve el árbol, así caen los pecados del creyente cuando son zarandeados por las enfermedades”7.

                       Los pecados son las enfermedades perdurables de la vida eterna y en esta vida terrenal, son enfermedades que afectan el corazón, la consciencia y el espíritu. Si tienes paciencia y no te quejas, estas dolencias temporales te salvarán de las numerosas enfermedades de la eternidad. Si no reconoces tus pecados o no tienes conocimiento del Más Allá o de Allah, sufrirás una enfermedad que es millones de veces peor que tu enfermedad. Clama, porque todos los seres de este mundo están conectados a tu corazón, tu espíritu y alma. Dichos vínculos se ven continuamente interrumpidos por la separación y la muerte, causándote innumerables heridas. Especialmente si no comprendes el Más Allá e imaginas la muerte como la inexistencia eterna, es simple sin embargo, que tu ser, lacerado y herido, sufra enfermedades que están al alcance de este mundo.

                       Por lo tanto, lo primero que debes hacer es buscar la cura a través de la fe, que es un remedio sanador para innumerables enfermedades de tu ser interior que se encuentra terriblemente herido y enfermo. Debes corregir tus creencias. El camino más corto para encontrar tal curación es reconocer el poder y la misericordia del Todopoderoso de Gloria por medio de la ventana de tu debilidad e impotencia que se muestra detrás de la cortina de la negligencia, desgarrada en tu enfermedad física.

                        Sí, aquel que no reconoce a Allah es afligido con un mundo lleno de tribulaciones. Mientras que aquel que Lo reconoce está lleno de luz y felicidad espiritual; percibe estas cosas de acuerdo a la fuerza de su creencia. La consternación que resulta de la insignificante enfermedad física se disuelve en el gozo inmaterial, sanador y agradable que nace de la fe. Finalmente el sufrimiento se desvanece.

 

                       REMEDIO 9

 

                       ¡Oh enfermo que reconoces a tu Creador! El dolor, el miedo y la ansiedad que provoca la enfermedad se sienten porque a veces ésta conduce a la muerte. Superficialmente y bajo una mirada negligente la muerte es aterradora y las enfermedades que la provocan generan miedo y aprensión.

                       Así que en primer lugar, debes creer que la hora señalada está determinada y no cambia. Aquellos que lloran junto a los que están gravemente enfermos y que tienen un perfecto estado de salud, mueren mientras los que estaban muy mal se han curado y vivieron.

                       En segundo lugar, la muerte no es terrible, como aparenta ser superficialmente. Vista bajo la luz del Sapientísimo Corán, en muchas partes de Risale-i Nur hemos mostrado con completa certeza e indudable forma que la muerte de los creyentes es una liberación de las agobiantes obligaciones de la vida. Y para ellos es un descanso de la adoración, que es la instrucción y el entrenamiento para el terreno del juicio de este mundo. También significa reunirse con amigos y familiares, de los cuales el noventa y nueve por ciento ya han partido hacia el otro mundo. Es un medio para ingresar a la verdadera patria y a las eternas moradas de felicidad. También es una invitación a los jardines del Paraíso para salir de la cárcel de este mundo. Y es un tiempo para recibir el salario que nos brinda de la generosidad del Más Compasivo Creador por nuestro servicio ofrecido a Él. El sentido real de la muerte es éste, no debería considerarse como aterradora, al contrario, es la entrada a la misericordia y la felicidad.

 

                       Por otra parte, alguna de las personas con temor de Allah algunas de las personas que son honradas con el amor de Allah, han temido a la muerte, pues no es a causa de horror de ella sino debido a que tenían esperanzas de hacer más méritos a través del comportamiento y las buenas obras que realizarían con la continuación de los deberes de la vida.

                       Sí, para la gente de fe, la muerte es la puerta que conduce a la misericordia Divina, mientras que para los extraviados es un pozo de oscuridad eterna.

                       REMEDIO 10

                       ¡Oh enfermo que te preocupas innecesariamente! Te preocupas por la gravedad de tu enfermedad y ese mismo estado hace que tu enfermedad crezca. Si deseas que tu enfermedad sea menos grave, trata de no preocuparte. Esto es, piensa en los beneficios que conlleva tu enfermedad, la recompensa que ella trae y que pasará rápidamente. Quitará la preocupación y cortará la enfermedad de raíz.

                        Ciertamente, la preocupación duplica la enfermedad, ya que provoca un malestar espiritual que afecta al corazón y hace persistir a la enfermedad física. Si la preocupación cesa con la sumisión, la complacencia y la comprensión de la sabiduría que tiene la enfermedad, una gran parte de la enfermedad estará erradicada. Se hace más liviana y en parte, desaparece. A veces una enfermedad física menor se multiplica diez veces más debido a la ansiedad de quien la padece. Cuando la ansiedad cesa, nueve décimas partes de la enfermedad desaparecen.

                       La preocupación aumenta la enfermedad, es como una acusación contra la Sabiduría Divina, una crítica hacia la misericordia Divina y una queja contra el Compasivo Creador. Por esta razón, la persona que esté preocupada recibe un rechazo y acrecienta su enfermedad, aunque sea contraria a sus intenciones. Sí, así como dar gracias incrementa las recompensas, quejarse aumenta las enfermedades y las tribulaciones.

                       Además, la ansiedad es en sí misma una enfermedad. El remedio es comprender la sabiduría que existe en la enfermedad y su propósito ¡Si has aprendido su propósito y sus beneficios, aplica este bálsamo a tu ansiedad y encuentra el alivio! Di: “Ah!” en vez de “Oh!”, y “Todas las alabanzas sean a Allah en todas las situaciones”, en lugar de suspirar y lamentarte.

 

                       REMEDIO 11

                       ¡Oh mi impaciente hermano enfermo! Aunque la enfermedad te provoca un sufrimiento inmediato, su transcurso desde el pasado hasta hoy te producirá un placer inmaterial y una felicidad espiritual que crecerá como recompensa recibida por haberlo soportado. Desde hoy en adelante, es más, a partir de esta hora, no existe la enfermedad y ciertamente al no haber enfermedad no hay dolor. Si no hay dolor, no puede haber aflicción. Te impacientas porque imaginas cosas de manera equivocada. Por lo tanto, el aspecto físico de tu enfermedad en un tiempo anterior, hoy ha desaparecido y su dolor también. Solamente queda la recompensa y el placer de su paso por tu vida. Por lo tanto solamente debería darte ganancias y felicidad pensar en el pasado, sentir dolor y estar ansioso hace que la impaciencia sea una locura. El futuro no ha llegado. Pensar en eso ahora, imaginando un día que no existe, una enfermedad y una aflicción que tampoco existe para lamentarse y mostrarse impaciente, es dar a la existencia tres niveles de no existencia, ¿es una locura, verdad?

                       Si la hora anterior al presente fue de enfermedades, produce gozo. Y el tiempo anterior a la hora presente no existe y tanto la enfermedad y el dolor tampoco existen, no desperdicies el poder de la paciencia que te ha dado Allah Todopoderoso, sino muéstrate frente al dolor de la presente hora diciendo: “Oh eres el Más Paciente” y enfrenta lo que ha de venir.

                       REMEDIO 12

 

                       ¡Oh enfermo quien debido a su dolencia no puede realizar sus adoraciones e invocaciones y siente pena por ese impedimento! Comprende lo que afirma el siguiente Hadiz, dicho del Profeta: “Un creyente piadoso que debido a su enfermedad no puede realizar regularmente las invocaciones y adoraciones recibe igual recompensa”8. Si una persona enferma hace sus oraciones obligatorias tanto como puede, con paciencia y confianza en Allah, durante el tiempo que su enfermedad sea más grave, tomará el lugar de la oración de acuerdo a la Sunna y con sinceridad.

                       Por otra parte, la enfermedad hace que la persona reflexione sobre su impotencia y debilidad. Le hace ofrecer súplicas verbales y debido a su estado a través del lenguaje de su debilidad. Allah Todopoderoso dotó al ser humano con una impotencia sin límites y una debilidad infinita para que eternamente busque refugio en la Divina Corte para rogar y suplicar. Según el significado de la siguiente aleya: Di: ¿Qué atención os iba a prestar Mi Señor de no ser por vuestra súplica?9

                       Esto es, “¿qué importancia tendríamos si no ofreciésemos oraciones y súplicas? De acuerdo con esto, la sabiduría que existe en la creación de los seres humanos y la razón de su valor es realizar oraciones y súplicas sinceras. Dado que la enfermedad es una de estas causas, no deberían existir las quejas sino sólo agradecimientos a Allah. El grifo de la súplica que se abre con la enfermedad no debería cerrarse si se recupera la salud.

                       REMEDIO 13

                       ¡Oh desdichado que te quejas de la enfermedad! Para algunos la enfermedad es un tesoro, un valioso regalo Divino. Todos los enfermos deberían considerar su enfermedad de esta manera.

                       La hora señalada no se sabe cuando sucederá: con el fin de liberar a los seres humanos de la desesperación absoluta y de la despreocupación, los mantiene entre la esperanza y el miedo para preservarlos en este mundo y en el Más Allá. Allah Todopoderoso en Su Sabiduría ha ocultado la hora señalada. Puede ocurrir en cualquier momento. Si captura al hombre en la negligencia, le causará graves daños en la vida eterna. Pero la enfermedad disipa la negligencia y hace que las personas piensen en el Más Allá, les recuerda la muerte y hace que se preparen para ese momento. Algunas enfermedades son tan provechosas que hacen ganar en veinte días un rango que de otra forma lo hubiesen conseguido en veinte años.

                       Por ejemplo, entre mis amigos había dos jóvenes, que Allah tenga misericordia de ellos. Uno era Sabri del puelbo de Ilema, el otro era

 

                       Vezirzâde Mustafa de Islâmköy. Solía observar con asombro porque a pesar que estas dos personas no sabían escribir, estaban entre los más sinceros y más destacados en el servicio de la fe. Después de sus muertes, comprendí que ambos habían sufrido graves enfermedades. A través de la experiencia de sus enfermedades no se comportaban como los otros jóvenes necios que no realizaban sus oraciones obligatorias, sino que tenían un gran temor a Allah. Realizaron valiosos servicios y alcanzaron un estado beneficioso para el Más Allá. Por voluntad de Allah, el sufrimiento de dos años de enfermedad les permitió alcanzar la felicidad de millones de años de vida eterna. Ahora entiendo que las oraciones que a veces ofrecía por su salud eran maldiciones con respecto a este mundo. Por voluntad de Allah, mis oraciones fueron aceptadas para bienestar en el Más Allá.

                       De esta forma, en mi opinión, ellos dos obtuvieron ganancias equivalente a lo que hubiesen ganado a través de diez años de abstenerse de las prohibiciones de la religion.

                       Si como algunos jóvenes, ellos hubiesen dedicado su juventud y su buena salud para vivir en el libertinaje y el vicio, la muerte los hubiese asido en el medio de la inmundicia de sus pecados y habrían hecho sus tumbas en las guaridas de serpientes y escorpiones, en lugar de recibir el tesoro de las luces.

 

                       Dado que las enfermedades contienen tales beneficios, no deberían quejarse de ellas sino que deben sobrellevarse con paciencia y confiando en Allah, dándole gracias y dependiendo de su Misericordia.

                       REMEDIO 14

 

                       ¡Oh enfermo que tienes un velo que cubre tus ojos! Si comprendieras que existe una luz y una vista espiritual por debajo de la enfermedad que cubre los ojos de un creyente, exclamarías: “Cien mil gracias a mi Compasivo Sustentador”. Te narraré un incidente sucedido para que comprendas este bálsamo. Dice lo siguiente:

 

                       Una vez, la tía de Süleyman de Barla, quien me sirvió por ocho años con total lealtad y buena voluntad, quedó ciega. Con buenos pensamientos hacia mí -más de lo que merecía-, la virtuosa mujer me esperó en la puerta de la mezquita y me pidió que orara para recuperar su vista. Así que hice de la rectitud bendita de esta mujer, el intercesor para mi súplica y rogué a Allah Todopoderoso diciendo: “¡Oh Señor! Restaura su vista debido a su rectitud”. Dos días después, vino un oculista desde Burdur y le sacó la enfermedad. Cuarenta días después volvió a perder la vista. Yo estaba muy apenado y oraba fervientemente por ella. Por voluntad de Allah, la oración fue aceptada para su vida en el Más Allá, de lo contrario esa oración que hice sería equivocadamente una maldición para ella. Cuarenta días después murió. Que Allah tenga misericordia de ella.

De esta forma, en lugar de la mujer que miraba con tristeza los jardines de Barla con el ojo de la vejez, se benefició en su tumba al ser capaz de mirar por cuarenta mil días los jardines del Paraíso. Porque su fe era fuerte y ella era una mujer muy piadosa.

                       Sí, si un creyente pierde su vista y entra ciego a la tumba, de acuerdo a su rango, puede mirar al mundo de la luz con mayor intensidad que los otros en sus tumbas. Así como en este mundo vemos muchas cosas que los creyentes ciegos no ven; si parten con fé, esas personas verán aún más que los otros en las tumbas. Así como si miraran a través de un poderoso telescopio podrán ver, como si fuera en un cine, los jardines del Paráiso de acuerdo a su rango.

                       Por tanto, con agradecimiento y paciencia puedes encontrar debajo del velo de tus ojos una visión llena de luz y con la cual, mientras estés en la tierra podrás ver y observar, el Paraíso más allá del cielo. Lo que sacará el velo de tus ojos, el oculista que te permitirá ver con esos ojos, es el Sabio Corán.

                       REMEDIO 15

                       ¡Oh enfermo que suspiras y te lamentas! No mires el aspecto exterior de tu enfermedad ni suspires, sino comprende su significado y siéntete satisfecho.

                       Si el significado de la enfermedad no ha sido bueno, El Compasivo Creador no hubiese dado las enfermedades a los siervos que más ama. Existe un hadiz que dice: “Aquellos afligidos con los juicios más severos son los profetas, luego los santos y aquellos como ellos10. Esto significa que “Aquellos afligidos con tribulaciones y dificultades son los mejores hombres, los más perfectos”. En primer lugar, el Profeta Job (la paz sea sobre él) y los otros profetas, luego los evliya11 y los piadosos han considerado las enfermedades que padecieron como una adoración sincera, como dones del Más Misericordioso. Dieron gracias con paciencia. Las han visto como operaciones quirúrgicas realizadas por la misericordia del Compasivo Creador.

 

                       ¡Oh, tú que gritas y te lamentas! Si quieres unirte a esta luminosa caravana, agradece y ten paciencia. Porque si te quejas, no te aceptarán. Caerás en el pozo de los extraviados y viajarás en un camino de oscuridad.

                       Sí, hay algunas enfermedades que llevan a la muerte, son una especie de suplicio. Implican un grado de santidad como la del martiro. Por ejemplo, aquellos que murieron de enfermedades que acompañan el nacimiento de un bebé12, de dolores de abdomen, ahogados, quemados o con pestes se transforman en mártires. También hay muchas enfermedades benditas que llevan a un grado de santidad a aquellos que murieron por causa de ellas. Además, las enfermedades disminuyen el amor hacia lo terrenal y su apego, alivianan la despedida de este mundo a través de la muerte haciéndola a veces más fácil y deseable, ya que para los aferrados a lo mundano es terriblemente doloroso y triste.

                       REMEDIO 16

                       ¡Oh enfermo que te quejas de tu aflicción! La enfermedad da lugar al respeto y a la compasión que son las actitudes más importantes y buenas en la vida social de los seres humanos. Salvan al hombre de la autosuficiencia que lo hace desagradable y huraño. De acuerdo al significado de

Sin embargo el hombre se rebela al verse enriquecer * en eso se considera a sí mismo como autosuficiente13

Un alma dominada por la maldad que se cree autosuficiente debido a su buena salud y su bienestar, no siente respeto hacia sus hermanos en muchas instancias en las que se lo merecen. No siente compasión por los enfermos ni por los afligidos, aunque en realidad debería sentir misericordia y amabilidad.

Pero cuando se enferma, comprende su propia impotencia y carencia, y tiene respeto hacia los hermanos que lo merecen. También siente respeto hacia los hermanos creyentes que lo asisten y lo visitan. Siente misericordia, que nace de la solidaridad y compasión por aquellos golpeados por algún desastre -esta es la característica más importante del Islam-. Y comparándose con ellos, siente pena en el verdadero sentido de la palabra y se compadece de ellos. Hace todo lo que está a su alcance para ayudarlos, al menos reza por ellos y los visita para preguntarles cómo están, que es la Sunna de acuerdo a la Shari’a y así alcanza recompensa.

                       REMEDIO 17

                       ¡Oh enfermo que te quejas porque no puedes hacer buenas obras debido a tu enfermedad! ¡Agradece! La enfermedad abre la puerta de las más sinceras de las buenas obras. Además, los enfermos y quienes los cuidan por amor a Allah ganan continuamente recompensas, la enfermedad es uno de los medios más importantes para la aceptación de las súplicas.

 

                       Es más, hay una recompensa significativa para los creyentes que cuidan a los enfermos. Preguntar y visitar por los enfermos –bajo la condición de no cobrarles impuestos- es Sunna14 y también es expiación de los pecados. Hay un Hadiz que dice: “Recibe las súplicas de los enfermos, porque sus súplicas son aceptables”15.

                       Si los enfermos son parientes, especialmente si son los padres, cuidarlos es una adoración importante y da significativas recompensas. Complacer el corazón de un enfermo y consolarlo, es como dar una limosna importante.

                       Afortunado es aquel que complace el corazón de su padre y su madre en los tiempos de enfermedad y recibe sus oraciones. Es más, también los ángeles aplauden y dicen: “Ma’shallah! Barekallah!” cuando ven las leales actitudes de los hijos, quienes en tiempo de enfermedad muestran compasión por sus padres – siendo la demostración más valiosa de respeto de la vida en sociedad-, con perfecta consideración y amabilidad, muestran el aspecto más sublime de la humanidad.

                       Sí, hay placeres en el tiempo de enfermedad que nacen de la amabilidad, compasión y la piedad de quienes los rodean, y hacen más placentero y agradable todo, aliviando los dolores de la enfermedad.

                       La aceptación de las oraciones de los enfermos es un asunto importante. Durante los últimos treinta o cuarenta años, oré para sanar de mi dolencia de lumbago. Sin embargo, comprendí que la enfermedad me había sido dada para orar. A través de la oración, ésta no puede ser eliminada, es decir, la oración no se puede quitar a sí misma. Entendí que los resultados de la oración pertenecían al Más Allá16, y es en sí misma una clase de adoración, porque a través de las enfermedades uno comprende la impotencia y buscamos refugio en la Corte Divina.

 

                       Por lo tanto, aunque por treinta años ofrecí súplicas para ser sanado y aparentemente mis oraciones no fueron aceptadas, no he dejado de hacerlo. Porque la enfermedad es el tiempo de la súplica, curarse no es el resultado las súplicas. Si el Omnisciente y Compasivo nos da la salud, la da por Su abundante gracia.

 

                       Por otra parte, si las súplicas no son aceptadas en la forma en que deseamos, no quiere decir que no fueron aceptadas. El Creador Omnisciente sabe más que nosotros, Él nos da lo que es beneficioso para nosotros. Pero a veces por nuestros intereses, dirige nuestras oraciones de este mundo hacia el Más Allá y las acepta de esa forma. En cualquier caso, una súplica que se hace con sinceridad debido a una enfermedad y que surge de la debilidad, impotencia, humildad y necesidad, es muy probable que sea aceptada. La enfermedad es el medio de súplica más sincero. Tanto los creyentes enfermos como quienes los cuidan deben aprovechar los beneficios de esta súplica.

                       REMEDIO 18

                       ¡Oh enfermo que dejas de agradecer y comienzas a quejarte! La queja surge de la falta de algún derecho. Ninguno de tus derechos se ha perdido para que te quejes. Es más, hay muchos agradecimientos que implican una obligación para ti, un derecho sobre ti y que no haz realizado. Allah Todopoderoso no te ha dado el derecho, te estás quejando y demandas derechos de una manera incorrecta.

                       No puedes mirar a otros que están en un grado superior a ti porque están sanos y quejarte por eso. Tienes el deber de mirar a los enfermos desde un punto de vista menor y dar gracias. Si tu mano se quiebra, míra a quienes les faltan las manos. Si tienes un sólo ojo, mira a los ciegos que perdieron ambos ojos y ¡agradece a Allah!

                       Con certeza, nadie tiene el derecho de mirar a alguien superior con mayores bendiciones para quejarse. En tribulaciones, todos tienen el derecho de mirar a aquellos que están en peores aflicciones de tal forma que deben dar gracias. Este misterio ha sido explicado en varios libros de Risale-i Nur con una comparación, un resumen de esto es lo siguiente:

                       Una persona lleva un hombre miserable hacia la parte más alta de un minarete. Por cada paso le da un regalo diferente, una recompensa distinta. Justo en la cima del minarete, le da el regalo más importante. Aunque quiere dar gracias por todos los regalos anteriores, el desagradable hombre se olvida de lo recibido, no les da importancia y no agradece. Mira hacia arriba y comienza a quejarse diciendo: “Si este minarete fuera más alto podría haber subido más. ¿Por qué no es tan alto como aquella montaña o como ese otro minarete?”.Si comienza a quejarse de esta forma, ¡cuánta ingratitud, qué equivocación!

                       De la misma forma, el ser humano viene a la vida sin nada, no como una roca o un árbol o un animal, sino que viene como una persona y musulmán y la mayoría de las veces experimenta buena salud y adquiere muchas recompensas. A pesar de esto se queja y muestra impaciencia porque no recibe algunas recompensas que considera valiosas o porque las pierde debido a una decisión equivocada, un abuso, o porque no puede obtenerla. Critica a la Dominación Divina diciendo: “¿Qué he hecho para que me suceda esto?”, son una condición mental y una enfermedad inmaterial más calamitosas que las de origen físico. La queja empeora la enfermedad, es como pelear con una mano rota.

                       Sensible es la persona que está de acuerdo con significado de esta aleya:

                       Aquellos que cuando les ocurre alguna desgracia dicen: “De Allah somos y a Él hemos de volver”17 Tiene sumisión y paciencia para que la enfermedad pueda cumplir su misión y luego partir.

                       REMEDIO 19

                       Como el término del Eternamente Adorado, “Los Nombres más hermosos” muestran que todos los nombres del Supremo Soberano son maravillosos. Entre los seres, el más delicado, el más hermoso y el espejo más completo de la Eterna Adoración es la vida. El espejo de la belleza es bello. El espejo que muestra las virtudes de la belleza se convierte en bello. Así lo que la belleza provoque en el espejo es bueno y hermoso, del mismo modo, lo que ocurre en la vida, con respecto a la realidad es bueno. Porque muestra la belleza que existe en los Más hermosos Nombres los cuales son buenos y bellos.

                       Si la vida pasa de manera monótona con permanente salud y bienestar, se convierte en un espejo deficiente. Es más, nos indica de la inexistencia, del no ser, de la nada, causando desánimo. Reduce el valor de la vida y transforma el placer de vivir, en aflicción. Porque una persona si piensa que su tiempo pasará rápidamente, se entregará al vicio y a las diversiones mundanas. Como un condenado a prisión se vuelve hostil hacia su vida y quiere que su tiempo pase rápido y desea elimarlo.

                       Mientras que una vida que experimenta cambios y actividades y pasa por diferentes estados hace sentir su verdadero valor y permite comprender la importancia y el placer de vivir. Aún si debe pasar tribulaciones y sufrimientos, no quiere que su vida pase rápido. No se queja de cansancio, diciendo: “¡Ay de mí! El sol no se ha puesto todavía” o “Todavía es de noche”.

                       Sí, pregunta a un caballero distinguido que es rico, ocioso y vive en medio del lujo: “¿cómo estas?”. Estarás sujeto a escuchar una patética respuesta como esta: “el tiempo nunca pasa. Vamos a jugar un partido de backgammon o busquemos otro entretenimiento para pasar el tiempo”. O también escucharás quejas que nacen de la ambición de las cosas materiales tales como: “no tengo tal cosa; si hubiese hecho tal o cual cosa”.

                       Luego pregúntale a alguien que ha sufrido una desgracia o a un trabajador o a un hombre humilde que vive en el sufrimiento: “¿cómo estas?”. Si es sensible, contestará: “¡gracias a Allah estoy trabajando, si la tarde no pasara tan rápido, podría finalizar este trabajo! El tiempo pasa muy rápido, como la vida. Con seguridad las cosas son duras para mí, pero esto pasará también. Todo pasa rápido”. En verdad dice cuán valiosa es la vida y cuanto le duele que pase tan rápido.

                       Esto significa que comprende el placer y el valor de la vida a través del trabajo y los sufrimientos. Mientras que los que viven fácilmente y con salud, tienen amargura y sólo quieren que su vida pase.

                       ¡Hermano mío que estas enfermo! Comprende que el origen y el fermento de los males y las calamidades, aún de los pecados, es la inexistencia como está probado decisivamente en detalle en otros libros de Risale-i Nur. En cuanto la inexistencia es el mal y la oscuridad, porque los estados monótonos como la facilidad, el silencio, la tranquilidad y la detención están relacionados con la inexistencia y la nada, y hacen sentir la oscuridad que provoca angustia. Mientras que la acción y el cambio son la existencia y permiten experimentarla. Y la existencia es el bien en estado puro, es luz.

                       Dado que la realidad es así, tu enfermedad ha sido enviada a tu ser como un invitado que debe realizar varias tareas como purificar tu vida como algo valioso, reforzarla y hacerla progresar y hacer que el resto de tus facultades humanas se tornen en ayuda de tu parte enferma y despliegue los bordados de varios Nombres del Omnisciente Hacedor. Si Allah quiere, realizará sus cometidos de manera rápida y partirá. Y le dirá a la buena salud: “ven y permanece en mi lugar y realiza tus tareas. Esta es tu casa. Quédate aquí con buena salud”.

                       REMEDIO 20

                       ¡Oh enfermo que busca un remedio para su enfermedad!

 

                       Existen dos clases de enfermedades. Una es real, la otra imaginaria. Para la real, el Glorioso Sanador Omnisciente ha acumulado en su poderosa farmacia terrenal un remedio para cada enfermedad. Es lícito tomar medicinas y usarlas en un tratamiento, pero debemos saber que su efecto y cura provienen de Allah Todopoderoso. El da la cura así como también provee la medicina.

                       Un importante remedio es seguir las recomendaciones de los hábiles doctores que temen a Allah. Porque muchos de los males provienen de los abusos, de la falta de cuidado, del despilfarro y errores. Un doctor creyente ciertamente dará consejos y órdenes dentro de lo que se considera como lícito. Prohibirá los abusos y excesos y dará consuelo. Un enfermo que confíe en sus palabras, disminuirá su dolencia. Produce en él alivio en lugar de angustia.

 

                       Pero cuando se convierte en enfermedad imaginaria, la medicina más efectiva es no darle importancia. Si le das mucha importancia crece y aumenta. En caso contrario disminuye y desaparece. Si molestas a las abejas empiezan a dar vuelta sobre tu cabeza. Pero si no se les prestas atención se dispersan. Del mismo modo si se le presta demasiada atención a un pedazo de soga moviéndose en la oscuridad, causará aprehensión y crecerá el miedo haciendo que salgamos huyendo como locos. Mientras que si no le damos importancia, veremos sólo un pedazo de soga y no una serpiente y nos reiremos del miedo y de la ansiedad.

                       Si la hipocondría continúa por largo tiempo, se transforma en realidad. Es una enfermedad perjudicial que afecta a los nervios y arruina la imaginación. Tales personas hacen de un grano de arena, una montaña y destruyen su moral. Y si encuentran médicos incompetentes y faltos de compasion aumenta aún más su hipocondría. Los que son ricos, pierden su riqueza, sino pierden su inteligencia o su salud.

                       REMEDIO 21

                       ¡Mi hermano enfermo! Hay dolor físico en tu enfermedad, pero también un significativo placer espiritual te acompaña y quitará el efecto de los dolores. La más preciosa compasión de tu padre, tu madre y tu familia que tú habías olvidado desde tu niñez se volverá a despertar y verás sus dulces miradas como cuando eras niño. Además , tus amigos que estaban ocultos o en secreto te mirarán con amor debido a tu enfermedad y entonces en el reflejo de sus miradas tu dolor físico será menor.

                       También aquellos a quienes serviste con orgullo a través del decreto de la enfermedad, ahora te sirven amablemente convirtiéndote en maestro de maestros.

                       Además has atraído la simpatía y la bondad humana ya que has encontrado numerosos amigos solidarios y compañeros amables.

                       Y de nuevo, has recibido la orden de tu enfermedad para dejar de hacer difíciles tareas y tomarte un descanso. Con certeza, de cara a estos placeres inmateriales, el dolor de menor importancia debería llevarte a estar agradecido y no a quejarte.

                       REMEDIO 22

 

                        ¡Hermano mío que sufres de una severa enfermedad como la hemiplejia! En primer lugar, quiero darte una buena noticia. Se considera a la hemiplejia una bendición para los creyentes. Hace mucho tiempo atrás solía escuchar esto de los hombres piadosos y no sabía la razón. Ahora, se me ocurre la siguiente razón:

                       Con el fin de alcanzar la unión con Allah Todopoderoso, salvarnos de los peligros espirituales de este mundo y obtener felicidad eterna, el pueblo de Allah ha elegido los siguientes principios:

                       El primero, es la reflexión de la muerte. Pensar que este mundo es transitorio y que ellos también son huéspedes transitorios que tienen tareas para hacer y de esta forma, trabajan para la vida eterna.

                        El segundo, a través del ayuno, prácticas religiosas y el ascetismo tratan de matar el mal que existe en el alma para ser salvado de los peligros y las emociones dañinas.

                       ¡Y tú, mi hermano que has perdido la salud de la mitad de tu cuerpo! Sin elegirlos, se te han otorgado estos dos principios que son breves y fáciles, y la causa de la felicidad. Por lo tanto, el estado de tu ser perpetuamente te advierte de la naturaleza efímera de este mundo y que el hombre es transitorio. El mundo no puede ahogarte ni la negligencia puede cerrar tus ojos. Es más, la maldad que domina el alma no puede engañar con vil lujuria y apetitos salvajes a alguien que está con la mitad del cuerpo paralizado. Rápidamente será salvado de los juicios de su alma.

 

                       De esta forma, a través de la fe en Allah, la confianza en Él y la sumisión a Él, un creyente puede beneficiarse en poco tiempo de una grave enfermedad como la hemiplejia, asemejándose a las severas experiencias de los piadosos. Por lo que una terrible enfermedad como esta, se convierte en algo excesivamente barato.

 

                       REMEDIO 23

                       ¡Desdichado enfermo que estás solo y pobre eres un extranjero! Aún en tu soledad y el exilio, junto con tu enfermedad, despiertas simpatía hacia ti en los corazones más duros y atraes bondad y compasión, ¿podrían estos sustituir a tu Creador Misericordioso? Porque Él se nos presenta al comienzo de las Suras del Corán con los atributos de “El Clemente y Misericordioso” y con un destello de su compasión hace que todas las madres alimenten a sus niños con esa ternura maravillosa, y una manifestación de su misericordia es hacer que todas las primaveras se llene de recompensas la faz de la tierra. La vida eterna junto con todas sus maravillas es una simple manifestación de Su misericordia. Entonces asegura tu relación con Él a través de la fe, reconociéndolo y rogándole por medio del lenguaje de la impotencia de tu enfermedad. Y tu enfermedad en la soledad del exilio atraerá la mirada de Su misericordia hacia ti.

 

                       Puesto que existe y te mira a ti, todas las cosas existen para ti. Aquellos que están verdaderamente solos y en el exilio son quienes no están conectados con Él a través de la fe y la sumisión, o no le atribuyen importancia a esa relación.

                       REMEDIO 24

 

¡Oh tú que cuidas de inocentes niños enfermos y ancianos que parecen niños! Tienes delante de ti un importante negocio para el Más Allá. ¡Obtiene ganancias por medio del entusiasmo y del esfuerzo!

                       La gente establece que en realidad las enfermedades de los inocentes niños son como ejercitar y entrenar sus delicados cuerpos. Son inyecciones y entrenamiento dominical que les permite resistir los futuros trastornos del mundo, que además de muchas instancias de sabiduría que pertenece a la vida terrenal del niño, en lugar de lo que reciben los adultos como castigo de sus pecados para reflexionar sobre su vida espiritual y como un medio para purificarla. Las enfermedades son como inyecciones que aseguran el progreso espiritual de los niños en el futuro o en el Más Allá; y los méritos acumulados a causa de esas enfermedades irán al libro de las buenas obras de los padres, en especial al de la madre quien a través del misterio de la compasión prefiere la salud de su hijo en lugar de la suya propia.

                       En cuanto al cuidado de los ancianos, algunas narraciones del Profeta y muchos hechos históricos cuentan que se recibe una recompensa enorme, se reciben las oraciones de los ancianos en especial de los padres y, hacer que sus corazones se sientan felices y servirlos con lealtad, conduce a la felicidad tanto en este mundo como también en el Más Allá.

 

                       En varias ocasiones se establece que un niño afortunado que es obediente, sus padres cuando sean ancianos serán tratados de la misma forma que sus hijos. En cambio, un niño desdichado que lastime a sus padres será castigado por medio de muchos desastres en este mundo y en el Más Allá. Sí, no sólo cuidar a los parientes ancianos o inocentes, sino también de aquellos creyentes que encontramos a través del misterio de la fe y que son como verdaderos hermanos, y además, servir a los ancianos enfermos que requieren de sumo cuidado, es un requisito del Islam.

 

                       REMEDIO 25

 

                       ¡Mis hermanos enfermos! Si desean una curación sagrada, beneficiosa y verdaderamente agradable, ¡desarrollen su fe! Es decir, a través del arrepentimiento y de la búsqueda del perdón por medio de las cinco oraciones diarias y la adoración, hacemos uso de la fe que es la sagrada curación y el remedio que surge de la creencia.

                       Efectivamente, si debido al amor de este mundo y por aferrarte a él, tienes una enfermedad inmaterial tan grande como este mundo eres como los negligentes. En muchos libros de Risale-i Nur hemos mostrado que la fe sana ese ser enfermo inmaterial que hay ti, que está lastimado y maltratado por los golpes de la muerte y la desolación, lo salva de las heridas y lo sana de verdad. Termino aquí esta discusión para no cansarlos.

                       En cuanto a la medicina de la fe, muestra su efecto a través del cumplimiento de tus obligaciones religiosas tanto como sea posible. La negligencia, el vicio, la lujuria del alma y los entretenimientos ilícitos son un obstáculo para ese remedio. La enfermedad elimina la negligencia, corta el apetito de lo prohibido, obstaculiza los placeres ilícitos y toma ventaja de ella. Usa lasmedicinas sagradas y las luces de la fe a través del arrepentimiento, busca el perdón y realiza oraciones y súplicas.

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