Un comerciante generoso
Uthman ibn Affan provenía de una familia respetada y próspera de La Meca, y desde joven destacó por su honestidad en el comercio y por un corazón generoso que no dudaba en compartir su riqueza. Al aceptar el Islam, se convirtió en uno de los primeros y más fieles compañeros del Profeta Muhammad ﷺ, soportando junto a otros musulmanes las dificultades de la persecución en los primeros años.
Su generosidad se manifestó de maneras muy concretas: cuando la comunidad de Medina sufría por la falta de agua potable, Uthman compró un pozo que estaba en manos privadas y lo puso a disposición gratuita de todos, musulmanes y no musulmanes por igual. De la misma manera, financió con su propia fortuna la ampliación de la mezquita del Profeta ﷺ en Medina, un espacio que la creciente comunidad necesitaba con urgencia.
Cercanía con el Profeta ﷺ
La confianza que el Profeta ﷺ tenía en Uthman quedó reflejada en los lazos familiares que los unieron: Uthman se casó, en distintos momentos de su vida, con dos de las hijas del Profeta ﷺ. Esta cercanía no era solo un vínculo de parentesco, sino un reflejo del carácter noble y confiable que Uthman demostraba constantemente en su trato con los demás.
La compilación del Corán
Quizás el legado más trascendental de Uthman llegó durante su califato, cuando la expansión del Islam hacia nuevas regiones trajo consigo pequeñas variaciones en la forma en que algunas comunidades recitaban o escribían el Corán. Consciente de la importancia vital de preservar el texto exactamente como había sido revelado, Uthman encargó y supervisó personalmente la compilación de una copia oficial y estandarizada del Corán, la cual fue enviada como referencia a las distintas provincias musulmanas.
Gracias a este esfuerzo cuidadoso, el Corán que leen los musulmanes en cualquier parte del mundo hoy en día es idéntico en su texto árabe, sin discrepancias, una preservación que los propios musulmanes reconocen como una bendición y una prueba del cuidado con que se manejó desde el principio.
Su martirio y su legado
Los últimos años del califato de Uthman estuvieron marcados por tensiones políticas crecientes, que culminaron cuando un grupo de rebeldes lo atacó en su propia casa. Uthman fue asesinado mientras leía el Corán, un episodio doloroso que marcó el inicio de una etapa de gran división en la joven comunidad musulmana.
El Profeta ﷺ había mencionado a Uthman entre los diez compañeros prometidos con el Paraíso, tal como se recoge en Sunan at-Tirmidhi 3747. Su vida es un recordatorio hermoso de que la verdadera riqueza se mide en lo que se entrega por el bien de los demás, y que preservar la palabra de Allah es una de las labores más nobles a las que un creyente puede dedicar su vida.